Al noroeste del proyecto minero Antamina hay un potencial minero que genera interés en la comunidad geológica internacional, consideró Alan Wilson, presidente de la Society of Economic Geologists.
Al noroeste del proyecto minero Antamina hay un potencial minero que genera interés en la comunidad geológica internacional, consideró Alan Wilson, presidente de la Society of Economic Geologists.
En su conferencia magistral en el evento ProExplo 2026, organizado por el Instituto de Ingenieros de minas del Perú (IIMP), sostuvo que esta zona se ubica a 100 kilómetros al noroeste, donde viene concentrando la atención de geólogos y empresas por la identificación de lineamientos estructurales y la coincidencia de edades mineralizantes entre 14 millones y 12 millones de años.
“Estamos en un área favorable en el traslapo de lineamientos regionales y edades de intrusivos asociados a la mineralización y alteración”, expresó.
Asimismo, indicó que la región se está perfilando como uno de los escenarios más prometedores para realizar exploración de pórfidos de cobre y oro por la presencia de intrusivos alcalinos y controles estructurales que son semejantes a los grandes depósitos mundiales.
Es así que se ha detectado una combinación mineralúrgica como roscolita, adularia, sanidina y elementos como telurio, vanadio, molibdeno y plata.
La geoquímica de la superficie permite diferenciar zonas que son dominadas con la presencia de oro, telurio y plata frente a otras de mayor concentración de cobre y molibdeno.
Wilson añadió que la interpretación estructural de la región delimita una franja de 30 y 50 kilómetros de ancho. Esto reduce el área de búsqueda y el diseño de campañas exploratorias más focalizadas.
“El mismo patrón estructural que controla mineralización en Antamina podría estar delimitando nuevos sistemas pórfidos más al noreste”, señaló.
La comparación mineralógica entre las muestras peruanas y sistemas como el de Galore Creek en Canadá, lo que refuerza la posibilidad de replicar descubrimientos de gran escala en la región.
Para Wilson, la priorización debería priorizar el mapeo de estructuras tras-arco y la interpretación de lineamientos regionales, dado que ello ha guiado a los principales descubrimientos en distintos continentes.













