– ¿Cuáles fueron los pilares detrás del fuerte crecimiento registrado el año anterior?
Ha sido un año muy bueno para la banca y para el BCP, producto de varias cosas: venimos de una recuperación —el 2023 y 2024 fueron años muy duros— y, en general, el sistema financiero tomó una serie de medidas de prudencia crediticia y de mejora en las capacidades de riesgo que se han visto reflejadas en una mejora muy importante en las provisiones del año pasado. Pero también ha habido crecimiento, sobre todo, del lado de las transacciones; de todo lo que tiene que ver con ingresos no financieros. De nuestro lado, esto se debe a una estrategia que viene ya desde hace mucho tiempo de enfocarnos no solo en el negocio crediticio, sino también, de manera particular, en los depósitos de los clientes, en los productos de ahorro y en los productos transaccionales que generan recurrencia y valor agregado.
– ¿Cuáles son estos productos transaccionales?
La base de depósitos del banco tiene una estructura de fondeo eficiente; pero, además, tenemos ingresos relacionados a operaciones de cambio, recaudación, pagos de servicios y transferencias. Buscamos brindarle a los clientes los mejores servicios a los mejores precios; apuntamos que sean los mejores del mercado. Ahí ha habido una combinación de factores.
– ¿En el cuarto trimestre del año pasado incidieron en sus resultados los mayores depósitos por los retiros de AFP?
Sin duda, sí. Si ves el porcentaje de intermediación crediticia como porcentaje del PBI, esta cifra ha caído de manera relevante en los últimos años. Podrías decir que se ha ‘desintermediado’ el sistema, y mucho tiene que ver con la liquidez que ha entrado producto de la cantidad de retiros en las AFP. […] Pero, por otro lado, has tenido un crecimiento importante en los depósitos. Es un tema complejo, porque si bien da alivio en el corto plazo, el sistema privado de pensiones tiene un impacto importantísimo en el ahorro de largo plazo del país; tiene un impacto importantísimo en que exista fondeo para operaciones de mediano plazo. El Perú es un país que emite deuda en soles a largo plazo y tienes un jugador importante, que son las AFP. Otro jugador importante son los inversionistas extranjeros.
– Hay un impacto negativo en el mercado de bonos.
Sí, y hay impacto en el fondeo de largo plazo, en los hipotecarios. Todo está de alguna manera relacionado y ligado a la creación de un mercado que genera fondeo de largo plazo. Eso no es beneficioso, además de todos los problemas que tiene la gente que se va a quedar después sin una pensión.
– Más allá de este impacto, recuerdo que, conforme empezaron los retiros, diversos bancos tuvieron campañas agresivas para atraer los depósitos de los retiros realizados. ¿Desde el BCP han tenido crecimiento en productos de ahorro, como los depósitos a plazo fijo?
Lo primero que hace la gente es poner esa plata en ahorros y luego la invierte en depósitos a plazo fijo. También algunos pagan sus créditos o incrementan su consumo. Nuestra participación de mercado en ahorros se ha incrementado.
Pero hay varios factores que han permitido este incremento: están las inversiones que hemos hecho en canales digitales, tanto en nuestra banca móvil como en Yape, que han tenido un impacto importantísimo, sobre todo, de cara a los clientes, brindándoles herramientas mucho más fáciles de usar y gratuitas, que les permiten hacer cosas que antes no podían. Hemos tenido un impacto enorme en incluir financieramente a millones de peruanos que antes no tenían acceso al sistema.
– Hace un año, su meta de bancarización para el 2025 era de 7 millones de peruanos, entre banca móvil y Yape. ¿Cómo les fue con este objetivo?
Hemos incluido a más de 6 millones de peruanos para que operen en el sistema financiero desde el lado transaccional. Hoy todos pueden hacer pagos con billeteras digitales, y eso ha implicado un impacto gigantesco que repercute en las cuentas de ahorro. Ya hemos empezado a otorgar créditos en Yape. Es muy difícil prestar a gente sin información, con montos chicos y de manera rentable, pero con la información transaccional que tenemos, podemos estimar muchísimo mejor la capacidad de pago de alguien. Además, como el canal es muy eficiente desde el lado transaccional, desembolsar y cobrar un crédito prácticamente es gratis. Podemos otorgar créditos pequeños a plazos cortos, lo que sería imposible de la manera tradicional, porque por más que la tasa sea alta, el costo operativo detrás lo haría inviable.
– ¿Cuánto ha sido el avance en créditos a personas?
Le hemos dado su primer crédito a 1,4 millones de peruanos, que no es poca cosa. El sueño es llegar a 6 millones de peruanos con créditos, que es casi duplicar lo que tenemos hoy.
– ¿Con Yape?
Lo principal va a ser Yape, pero no es solo con Yape. Es una mezcla entre capacidades de crédito basadas en data y modelos, pero también en productos ad-hoc para cada segmento.
– El ROE del banco estuvo, también, muy por encima del promedio regional el año anterior. ¿Es sostenible que se mantenga este nivel de rentabilidad hacia este y el siguiente año?
Hay un tema coyuntural de un costo de riesgo particularmente muy bajo el año pasado. Ese costo de riesgo debería regresar a niveles normales y la rentabilidad debería ajustarse de acuerdo a eso. Ha sido un año excepcional por un montón de estrategias, pero también por una mejora en el costo de riesgo, que está por debajo del costo habitual.
– En un informe reciente sobre el sector bancario peruano, Moody’s destacó el potencial que existe en la industria local para crecer más este 2026 a nivel de préstamos para consumo y pymes. ¿Coinciden con esta mirada? De ser el caso, ¿qué sectores son los más atractivos para crecer?
Nosotros vemos crecimiento en todos los segmentos; aunque un poquito menor en la banca mayorista, que está muy ligada al crecimiento del PBI y a la inversión. Si bien la inversión se está recuperando, todavía tiene espacio para recuperarse más: el nivel de inversión sigue por debajo del promedio de los últimos años, que es 18% del PBI. Los empresarios están viendo un crecimiento en el consumo bien importante, alrededor de 6%, y estamos ante un sentimiento positivo, pero [las inversiones] toman un poco más de tiempo en materializarse. Tenemos algo de incertidumbre por la coyuntura actual y por las elecciones, que de alguna manera limitan [la expansión], pero de todas maneras vemos crecimiento en el segmento de crédito mayorista. Sin embargo, vemos mucho más potencial en los créditos de consumo, y en las mypes y pymes.
– ¿En cuál ven mayor potencial?
En los créditos de consumo hay dos segmentos: el no bancarizado, que es el segmento que estamos atendiendo con créditos chicos de corto plazo —ya tenemos un portafolio de S/900 millones construido en el último año, con 1,4 millones de personas que han tenido un nuevo crédito y alrededor de 2 millones de personas que hoy tienen créditos vigentes en ese rubro—, y también estamos haciendo pilotos para atender a las mypes en función a un modelo basado en data transaccional, que nos permite estimar mucho mejor su capacidad de pago y diseñar productos acorde a sus necesidades.
– En banca mayorista, ¿lo que limita este año es principalmente el panorama electoral?
Hay varios aspectos. Lo primero es que haya proyectos más grandes. Estamos empezando a ver varias transacciones, especialmente de compras importantes, pero los proyectos grandes tienen que empezar a aparecer, destrabarse y avanzar. Además, hay mucha competencia en banca mayorista, no solo de la banca local. Cuando vemos el mercado y la participación de los bancos, nos olvidamos de que es mucho más grande: tanto el mercado de bonos locales e internacionales como el mercado de bancos prestando a nivel local suman como S/160 mil millones entre mercado de capitales y bancos de afuera, que no contamos como parte de la deuda del sistema financiero peruano. Eso demuestra una competencia muy fuerte, sobre todo en el segmento empresarial más alto y corporativo.
– En el segmento de mypes y pymes, ¿ven riesgos por el Fenómeno de El Niño?
Todos los factores externos generan riesgo. Esperemos que el Fenómeno de El Niño no se dé, pero si se da, tenemos un protocolo muy bien establecido para apoyar a nuestros clientes: productos para que en esas zonas de emergencia puedan tener alivios temporales; un trabajo de la mano con Pacífico Seguros para, en caso de siniestros, poder atenderlos rápido; y tenemos un plan de respuesta operativa para ocuparnos de nuestros equipos que operan en esas zonas. Es un plan integral que sacamos de la última alerta de El Niño. Sin duda, en las zonas de emergencia este evento climático puede tener un impacto.
– ¿Podrían ser más prudentes considerando el riesgo de morosidad?
Siempre son factores que se consideran, pero te diría que lo vemos bien focalizado. Los riesgos de impacto que vemos no deberían darse en todo el portafolio, sino que probablemente en algunas zonas se originará un poco menos de crédito, pero no lo vamos a retirar. Vamos a estar ahí para nuestros clientes, porque sabemos, por la experiencia de todas las crisis anteriores, que este es un fenómeno temporal.
– El crédito hipotecario ha registrado un crecimiento importante a lo largo del 2025, de más de 7%, según el BCR, y la tendencia se ha mantenido a enero de este año. ¿Qué potencial de crecimiento ven desde el BCP en este segmento?
El mercado de venta de inmuebles en Lima moderna y algunos focos en provincias está súper caliente. Estamos en récord de ventas de viviendas, hay muchos proyectos en camino y la demanda viene muy bien. Estamos desembolsando en algunos casos 15% o 20% más de lo que desembolsábamos en créditos hipotecarios hace un año. La demanda viene muy fuerte. Ha habido una corrección, una mejora en las tasas en ese sentido, y tenemos mucha fe en el hipotecario.
Otro segmento que está creciendo muy fuerte es el de la autoconstrucción. Estamos con ventas de cemento de 13 millones de toneladas, que ha sido récord el año pasado. Hay un montón de autoconstrucción que está contribuyendo a que la economía se mueva, y creo que el PBI no recoge todo lo que estamos viendo en cuanto a la actividad económica.
– ¿Qué metas tienen para el segmento hipotecario este 2026?
Esperamos que el hipotecario crezca alrededor de 10% – 12% este año. El 2025 creció 9%.
– Si bien la tasa de referencia del BCR se ha sostenido sin cambios ya varios meses en 4,25%, ¿ven espacio para que este 2026 se reduzcan los costos de financiamiento?
Va a depender de lo que pase con la tasa en Estados Unidos. Sí creo que hay algo de espacio para una reducción de la tasa del BCR. Si nuestra tasa es nominalmente la misma, la gente va a ahorrar en dólares. Depende mucho de lo que pase con la FED.
– A nivel económico, ¿ve que pueda sostenerse la tendencia de crecimiento este año en el país?
Yo creo que sí. Si ves la situación del país desde el punto de vista macroeconómico —nivel de reservas internacionales, deuda pública/PBI, la inflación más baja de la región, el tipo de cambio—, salvo la corrección reciente por la apreciación global del dólar a raíz de la guerra, el tipo de cambio es el mismo que en el 2000. Por el lado macroeconómico hay una fortaleza muy fuerte; y por el lado del sector minero y agroindustrial, tenemos números espectaculares: precio del oro en récord, precio del cobre en récord y eso no tiene por qué cambiar.
La pena es que hay un costo de oportunidad, porque estamos creciendo 3,5% cuando deberíamos estar creciendo 5% por lo menos, y fácilmente mucho más, hasta 7%. Ahí ves el verdadero impacto. Cuando ves el crecimiento entre el 2004 y 2013, hemos tenido picos de 9% y la pobreza se redujo de 56% a 22% en el Perú. Luego vinieron decisiones poco felices de frenar algunos proyectos mineros y decisiones demagógicas como con Petro-Perú que hicieron que el crecimiento se vaya ralentizando. La gente dice “la política no afecta la economía”, pero las decisiones políticas tienen un impacto que no es inmediato, se ven en el tiempo.
– Estamos a 40 días de la primera vuelta electoral. La experiencia del 2021 nos demostró que la gente está atenta a las movidas del dólar para buscar refugio. ¿Han visto movimientos estos últimos meses en la dolarización de depósitos? ¿Ven nerviosismo?
No, para nada. Ha habido algo de apreciación del dólar, pero son básicamente inversionistas extranjeros tratando de cubrir un poco sus posiciones y es una apreciación que se ha dado en el mundo: ha habido un ‘flight-to-quality’ hacia el dólar a raíz de lo que está pasando en Medio Oriente. Pero, en el mercado local vemos cierta tranquilidad. Como empresas privadas sí creemos que tenemos que hacer muchísimo más de cara al proceso de elecciones. Tenemos una elección con un montón de candidatos y mucha complejidad; vamos a elegir autoridades por todos lados con una cédula de votación que hay que ser casi científico para entender. Nosotros, tanto a través de Yape como del BCP, estamos trabajando muy enfocados en reforzar la importancia de votar, de informarse, y todo esto acompañado de un plan para brindar al ciudadano de a pie herramientas para informarse. Recalcamos la importancia de ir a votar. El nivel de ausentismo que hubo en 2021 es lamentable.
– Si comparamos cómo fue en 2021 en términos de participación del sector privado versus lo que vemos ahora, ¿diría que están más activos participando desde su cancha?
Sí, estamos participando mucho más activamente, y no solo el BCP. Creo que el sector privado se está organizando de una manera en la que no se organizó en el 2021. El 2021 hubo pandemia y una situación muy particular de hartazgo social y de protestas por todos lados; fue un año muy difícil. Este año hay varias iniciativas. Yo participo en una asociación que se llama “Es Hoy”, donde hemos lanzado una campaña relacionada a cómo capacitar a los colaboradores de las empresas para que vayan a votar y de dónde informarse para saber sobre los candidatos. […] Sí creo que el sector privado está actuando de manera más activa en esta elección.
– Yape ya tiene cerca de 16 millones de usuarios activos y aporta una fracción creciente de los ingresos del Grupo. ¿Qué peso tiene hoy en los resultados del BCP?
Sin duda es un negocio realmente importante. Ya tenemos 19 millones de usuarios, de los cuales 16 millones son usuarios activos, que tienen un montón de transacciones al mes. […] Creo que el impacto que vamos a tener facilitando el acceso al crédito a millones de peruanos es donde la vida cambiará de verdad para muchos.
– ¿Cómo visualiza la contribución de Yape al negocio bancario este 2026?
Yape siempre es una contribución súper relevante. Está todo integrado dentro de los resultados del banco, pero sin duda ha contribuido muchísimo a mejorar la eficiencia, la rentabilidad, y a traer nuevos ingresos de negocios que tradicionalmente eran muy costosos de operar con los canales tradicionales.
– ¿Qué meta tienen este año respecto a desembolsos de créditos y qué tanto puede escalar ese negocio? ¿Qué tanto más puede escalar sin comprometer la calidad del riesgo?
Es un negocio que estamos creando de un segmento que no existía, y por eso hay que hacerlo con la prudencia adecuada. Hoy tenemos alrededor de 2 millones y medio de clientes a quienes les hemos facilitado créditos, y la expectativa es llegar a 6 millones en tres años. Hay metas bien agresivas de crecimiento; pero, como dices, los créditos chicos no necesariamente son para todos. Hay gente que necesita un poco más y, asimismo, conforme va subiendo el monto, probablemente la mora también. Hay una serie de factores que vamos a ir ajustando en el tiempo, pero creemos que el modelo que tenemos nos va a permitir cumplir ese sueño de duplicar o casi triplicar la cantidad de clientes que tiene un crédito con el BCP.
– ¿Qué expectativas de crecimiento tienen para Yape este 2026?
Ya con prácticamente toda la PEA como usuarios de Yape, el crecimiento en usuarios no es la prioridad. Vamos a seguir creciendo, evidentemente —tenemos Yape para niños, por ejemplo—, pero el foco está en crecer en el uso de los usuarios actuales y en la cantidad de productos que usas: para yapeos, para pagar servicios, para comprar con un POS, para recargar tu celular, o para mandar y recibir remesas. Tenemos todo un ‘track’ de cómo incrementar la cotidianidad y el uso de Yape. […] Siempre estamos buscando nuevas funcionalidades, pero te diría que las principales ya están.
– ¿En cuántos países operan?
Tenemos Bolivia, que ha sido el primer esfuerzo de internacionalización de Yape y viene siendo súper exitoso. Sin duda es una agenda que está ahí en la estrategia de mediano plazo de la ‘app’.
– El año anterior nos comentó que mediante el uso de la IA estaban teniendo ganancias de productividad superiores al 30%. ¿Cómo avanza esta apuesta? ¿Pueden decir que la IA está presente en la mayoría de sus procesos operativos?
En el último año el foco ha estado en IA generativa. Estamos en proceso de incorporación de la IA en varias funciones. Donde hemos tenido un impacto importante ha sido en toda la parte de desarrollo de software. Ahí es donde ha incidido con más fuerza hasta ahora. En cuanto a la capacidad de escribir código versus la capacidad de revisar código, la productividad ha aumentado alrededor de 30%. Tenemos una serie de iniciativas relacionadas a lo que llamamos ‘knowledge expert’, que son agentes que apoyan a nuestros asesores para mejorar la productividad. Tenemos muchas cosas en el ‘pipeline’, pero todavía no tienen un impacto tan relevante porque hay complejidad y riesgos en la tecnología que escoges. La inteligencia artificial se basa en data, y la data tiene que estar súper bien protegida, cuidada y ordenada.
– Es decir, los riesgos vigentes siguen siendo de seguridad.
Muchos son de seguridad, sin duda. Tenemos una agenda bastante intensa, pero creo —como lo he mencionado— que a veces sobrevaloramos la IA en el corto plazo y la subvaloramos en el mediano plazo, donde el impacto va a ser muchísimo más grande por la evolución y la velocidad con la que mejoran los modelos. Estamos siendo ‘early adopters’ y metiéndola agresivamente en varios pilotos de procesos de cobranzas, ‘compliance’, legales, de revisión de documentos, etc., que permiten una mejora de la productividad. Además, creemos que la IA –independientemente de que agarre dominios muy específicos donde tendrás incrementos de productividad relevantes o incluso se reinventarán negocios enteros–, es una tecnología que tiene que ser difundida para que tenga impacto en la productividad de toda la organización. Por eso hemos decidido que casi todas las personas del banco tengan acceso a Copilot [IA de Microsoft].
– ¿Esto también incide en el tratamiento con sus clientes?
Tenemos algunos agentes de IA generativa de interacción con los clientes en el ‘call center’ y estamos trabajando proyectos para poder masificarlo. Los niveles de satisfacción de los clientes cuando interactúan con IA generativa todavía no están al mismo nivel que cuando interactúan con una persona; ahí tenemos un reto.
– ¿En qué otros proyectos concretos de innovación está incidiendo la IA dentro del banco?
En temas de ‘conversational banking’, marketing digital, diseño de campañas, reportería y análisis financiero; un montón de iniciativas de distintas unidades. Cada unidad debe tener dos o tres iniciativas de IA generativa.
– Recientemente El Comercio pudo conversar con el CEO de Revolut en el Perú, tras la aplicación de esta compañía a una licencia bancaria completa para operar en nuestro país. Buscan competir contra los más grandes. ¿Cómo ven el potencial ingreso de este nuevo jugador?
Nos tomamos en serio a todos los competidores. Nos gusta la competencia, porque nos empuja y nos inspira a ser mucho mejores. Pero te diría que en el caso no solo de Revolut, sino de las soluciones de bancos digitales de ese calibre, hemos venido trabajando ya hace más de 10 años en una transformación digital bastante integral y completa, y creemos que estamos bien posicionados para competir con ellos.
– Ellos se refieren a ustedes como una banca tradicional.
Sí, pero tenemos soluciones digitales súper potentes; tenemos muchas ventajas competitivas relacionadas a la información, transaccionalidad y preferencia de los clientes, con canales tan intensivos como Yape, que creo que nos posicionan bien para competir con ellos o con cualquier otro competidor de clase mundial. Siento muchísimo orgullo de una organización peruana que ha podido competir siempre con jugadores de primerísimo nivel.
– ¿Ven riesgo?
Vemos riesgo, sin duda. Siempre, los competidores con productos buenos, con servicios buenos, con estándares buenos, son un riesgo, pero no nos preocupamos. Nos ocupamos de mejorar nuestras soluciones, de brindar mejores servicios y una experiencia integral. […] Hemos trabajado muchísimo para tener una propuesta digital tanto en banca móvil como en Yape muy potentes, con niveles de estabilidad operativa de clase mundial; puedes hacer tranquilamente todo lo que quieras. Tenemos todavía cosas por hacer, sin duda, pero también hemos seguido invirtiendo muchísimo en brindar a nuestros clientes una experiencia integral. También hemos renovado el 80% de nuestras oficinas a nivel nacional, con una inversión de más de US$100 millones.
– Hay todavía peso en el mundo físico, para ustedes, más allá de lo digital.
En el Perú, el efectivo y el ir a la oficina sigue siendo importante. Va a seguir siéndolo, y por eso hemos decidido invertir tanto en mejorar la experiencia de nuestros clientes. En el lado de la innovación, hemos invertido S/5.000 millones en los últimos años en temas de tecnología y en canales de clase mundial, pero también hemos invertido muchísimo en el mundo físico. Lo puedes ver en la renovación del 80% de nuestras oficinas; nos falta un 20%, y creo que va a ser permanente. Las oficinas siguen jugando un rol muy importante para los clientes y nuestro compromiso es darles una experiencia integral, que en un país como este sigue siendo relevante y donde un banco puramente digital tiene sus retos también.
- Ya se tiene la hoja de ruta de las finanzas abiertas, un avance importante en todo lo que es Open Banking. ¿Cómo ven este trabajo? ¿Hay preocupaciones respecto a la seguridad de los datos de los usuarios?
El Open Banking abre la posibilidad a más competencia y tiene una agenda más relacionada a la información. El tema crítico es que la gente debe estar tranquila sobre cuáles van a ser los protocolos y quiénes van a ser los encargados de que su información esté segura. Pero creo que es una oportunidad para todos. Siempre hay algo de resistencia al compartir datos, pero no tengo la menor duda de que la SBS va a hacer un trabajo diligente estableciendo estándares, protocolos y mecanismos adecuados para que la información que tú decidas compartir —porque cada uno decide qué compartir y con qué institución— esté segura.














