El Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petro-Perú (STAPP) exigió que la designación de los miembros del Directorio, la Gerencia General y los cargos estratégicos vinculados al proceso de reestructuración se realice bajo criterios estrictos de meritocracia, idoneidad técnica y transparencia, en un contexto que calificó como de alta sensibilidad financiera y social.
El Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petro-Perú (STAPP) exigió que la designación de los miembros del Directorio, la Gerencia General y los cargos estratégicos vinculados al proceso de reestructuración se realice bajo criterios estrictos de meritocracia, idoneidad técnica y transparencia, en un contexto que calificó como de alta sensibilidad financiera y social.
En un comunicado fechado el 20 de febrero de 2026, el gremio sostuvo que Petro-Perú es una empresa estratégica para la seguridad energética del país y que, por tanto, su conducción no debe responder a criterios políticos ni coyunturales. “Su conducción no puede ni debe responder a criterios políticos, coyunturales o de conveniencia, sino a estándares estrictos de meritocracia, idoneidad técnica, experiencia comprobada y solvencia ética”, señala el documento.
El sindicato remarcó que los cargos de directores y gerente general requieren trayectoria profesional intachable, conocimiento del sector energético, experiencia en gestión corporativa compleja y capacidad para liderar procesos de transformación en escenarios de presión financiera, regulatoria y reputacional. A su juicio, no se trata únicamente de administrar la empresa, sino de conducir estratégicamente una compañía que impacta en la estabilidad económica y energética del país.
TAMBIÉN LEE | Una última oportunidad para reestructurar Petro-Perú
En esa línea, demandó que la selección de los cargos estratégicos se lleve a cabo mediante procesos planificados, objetivos y transparentes, que garanticen la idoneidad técnica y ética de quienes asuman funciones críticas para la recuperación y credibilidad de Petro-Perú. Advirtió que reducir exigencias o flexibilizar requisitos en estos puestos podría debilitar la gobernanza interna y comprometer la credibilidad institucional frente a mercados, reguladores, trabajadores y ciudadanía.
El STAPP sostuvo además que la defensa de los derechos laborales es compatible con la promoción de la excelencia profesional y la sostenibilidad empresarial. Según indicó, una conducción técnica y sólida desde el Directorio hasta la Gerencia General constituye una garantía para proteger el empleo, la reputación y el futuro de la compañía.
Finalmente, exhortó a que cualquier proceso de designación en la alta dirección se rija por criterios objetivos, públicos y verificables, priorizando la experiencia, la formación especializada y la solvencia moral, e informó oportunamente los criterios y fundamentos de cada decisión. El comunicado concluye que “Petro-Perú necesita liderazgo técnico, integridad y visión de largo plazo” y que la transparencia y la participación resultan fundamentales en tiempos de crisis.












