Cuando contactamos a la señora Yolanda Cadenillas, ella estaba hospitalizada, una reciente operación la tenía aún recuperándose y justo ese día, le daban de alta. Fuimos a buscarla, con nuestra móvil y ante la preocupación y alerta de sus hijos, la señora Yolanda se disponía a salir con nosotros y contarnos de la problemática de la bahía el Ferrol, en Chimbote.
Cuando contactamos a la señora Yolanda Cadenillas, ella estaba hospitalizada, una reciente operación la tenía aún recuperándose y justo ese día, le daban de alta. Fuimos a buscarla, con nuestra móvil y ante la preocupación y alerta de sus hijos, la señora Yolanda se disponía a salir con nosotros y contarnos de la problemática de la bahía el Ferrol, en Chimbote.
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“Sí, lo haré de todas maneras, por mi bahía”, nos dijo. Y entonces entendimos que su lucha, tenacidad y convencimiento de que Chimbote puede volver a ser atractivo para los turistas, deportistas, niños y todos aquellos que quieran disfrutar de una playa limpia, era real. Nos compartió su ubicación y fuimos a por ella.
Cuenta Cadenillas, quien lidera el colectivo ciudadano “Chimbote de pie”, que varias décadas atrás la playa en Chimbote era linda, limpia, sin contaminación y una zona turística. Tiempos que espera que vuelvan, algún día. “Cuando llegó el ‘boom’ de la pesca, nuestra bahía se convirtió en una cloaca”. Y se siente, se huele y se percibe mirando alrededor. Si Chimbote antes era un balneario reconocido y especial, hoy casi que no queda nada.
“Si nosotros recuperamos nuestra bahía, esta se pone hermosa y puede servir para mucho más que turismo”.
“Nosotros exigimos que se haga ya la planta de tratamiento de aguas residuales domésticas para Chimbote, y que los empresarios pesqueros cumplan con las leyes ambientales”, nos dice la señora Yolanda Cadenillas, enérgica.
Por ahora, ella y su colectivo “Chimbote de Pie” intentan limpiar la playa los fines de semana, proteger a la fauna de lobos marinos y pelícanos en la zona y no mucho más. Porque la contaminación siempre se impone. “Si nosotros recuperamos nuestra bahía, esta se pone hermosa y puede servir para mucho más que turismo. Está bien que se desarrolle la industria pesquera, pero tiene que ser sostenible de verdad”.




