Wall Street abrió en rojo este martes con su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, y el tecnológico Nasdaq cayendo 2% mientras los inversores siguen atentos la evolución de la guerra desatada en Oriente Medio tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán y la posterior respuesta del país persa.
Wall Street abrió en rojo este martes con su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, y el tecnológico Nasdaq cayendo 2% mientras los inversores siguen atentos la evolución de la guerra desatada en Oriente Medio tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán y la posterior respuesta del país persa.
A la apertura del parqué neoyorquino, el principal indicador, el Dow Jones bajaba un 2,15 % puntos, hasta los 47.853 enteros; el selectivo S&P 500 restaba 1,86%, hasta las 6.753 unidades; y el tecnológico Nasdaq perdía 2,04%, hasta los 22.285.
La Bolsa de Nueva York sigue mostrando signos de preocupación por el desarrollo de la escala de las tensiones en Oriente Medio después de que no hayan cesado los bombardeos estadounidenses contra Irán, y este haya seguido bombardeando aliados de Washington en la región en los que tiene bases militares.
Por segundo día consecutivo, el índice de volatilidad (VIX) del Chicago Board Options Exchange (CBOE), conocido como el “indicador del miedo” de Wall Street, marca récord en lo que va de año a la apertura del mercado bursátil. El índice subía un 21 % en comparación al cierre.
El oro y la plata, que acostumbran a ser refugios en tiempos convulsos, también registraron pérdidas en esta apertura tras caer 3,36% y un 8,46%, respectivamente.
El sector tecnológico también registró enormes perdidas. La inestabilidad provocada por la guerra con Irán se suma a la preocupación, manifestada por los inversores desde hace semanas, por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
El gigante de chips Nvidia caía 1,69% al inicio de la jornada tras cerrar ayer casi un 3 % más alto. Microsoft, que también acabó en verde, perdía un 0,92 %.
Por su parte, el petróleo intermedio de Texas (WTI) subía 8,69%, hasta los 77,42 dólares el barril tras una jornada disparado.




