jueves, enero 15

El trayecto hacia el Nororiente del Perú es, por sí mismo, una experiencia que vale la pena vivir. Tarapoto, conocida como la “Ciudad de las Palmeras”, es el destino final, pero la magia del viaje empieza mucho antes de llegar.

El viaje por tierra permite conocer el país con otros ojos: cada parada, cada plato típico y cada paisaje hacen que uno llegue al destino con la sensación de haber viajado por varios mundos en un solo recorrido”, comenta Paola Carrizales, gerente comercial de Movil Bus.

Para quienes salen de Lima, las rutas con paradas intermedias son una manera de transformar el trayecto en parte de la aventura. En este caso, las escalas no son solo un descanso, sino una oportunidad de descubrir nuevos paisajes y sabores:

Lima–Chiclayo–Tarapoto

Con escalas en Rioja, Moyobamba y Nueva Cajamarca, es un viaje que combina el sabor costeño con la frescura de la selva alta. Moyobamba, por ejemplo, es famosa por sus orquídeas y cafés especiales, mientras que Rioja invita a disfrutar de sus fértiles valles y cultivos de café. Para quienes buscan panoramas cambiantes a lo largo de la Carretera Norte, esta es la ruta ideal.

Lima–Trujillo–Tarapoto

Un recorrido que pasa por Chimbote, con su tradición pesquera, y llega a Huaraz, en pleno corazón de la Cordillera Blanca, ideal para los amantes de la montaña. Desde allí, puedes continuar hacia Tarapoto optando por la Carretera Canta, una alternativa que reduce kilómetros y acerca al viajero a paisajes rurales de gran belleza.

Quienes ya se encuentran en otras regiones también tienen la posibilidad de un viaje más corto, pero igual de memorable, como Piura–Tarapoto o Pucallpa–Tarapoto, rutas que conectan directamente a la Amazonía con la costa y la selva central.

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