La inseguridad continúa siendo un problema para los peruanos, sobre todo, para quienes buscan emprender y mejorar su economía. Pese a los constantes estados de emergencia, los homicidios y otros delitos siguen en aumento.
La inseguridad continúa siendo un problema para los peruanos, sobre todo, para quienes buscan emprender y mejorar su economía. Pese a los constantes estados de emergencia, los homicidios y otros delitos siguen en aumento.
Y, por supuesto, cada estrategia para frenar la delincuencia tiene un costo. En el 2024, el Banco Central de Reserva (BCR) estimó que este ascendía al 2,2% del PBI. De este total, 1,5% proviene del sector privado y el 0,7%, del público.
Al año siguiente, en el 2025, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estimó que el país pierde S/19,8 mil millones, equivalentes al 1,7% del PBI anual. La mayor carga recae en el sector privado.
No obstante, para el presidente del BCR, Julio Velarde, por encima del costo económico de la inseguridad, está la vida de las personas.
“Obviamente [el impacto de la inseguridad] es negativo, no hay ninguna duda. Si la van a extorsionar, ¿usted abriría una bodega? No, probablemente. Cada vez veo a más gente que se ha ido a vivir fuera y a pesar de tener negocios acá, están enviando a sus familiares fuera. Una vez que están con un pie afuera, se apunta a otros países y baja la inversión acá”, expresó.
Aun así, para el funcionario, el impacto económico de la inseguridad pasa a un segundo plano cuando lo que está en juego es la vida y la seguridad de las personas.
“Yo soy economista, pero puedo decir [que el impacto económico de la inseguridad] no es lo más importante. Uno no puede tener gente siendo asesinada por no pagar un cupo. Eso es más importante que el impacto económico; que la gente tenga seguridad es lo más importante. Prefiero tener medio punto menos de crecimiento, pero que a la gente no la maten”




