La ciudad de Iquitos, en la región de Loreto, volvió a ser la sede del Foro Regional del Banco Central de Reserva (BCR), evento que se realiza una vez al año de manera descentralizada. Durante dos días, expertos se reunieron para analizar los potenciales de la región y las oportunidades para mejorar su competitividad.
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“Frente al país, Loreto ha crecido un poco más en los últimos años, pero sus exportaciones han descendido: hay una producción menor de petróleo, producción menor forestal, exportaciones mucho menores de pesca fluvial y algunos indicadores sociales son todavía bastante malos”, mencionó el presidente del BCR, Julio Velarde, al inaugurar el foro económico.
El crecimiento de Loreto es un promedio de 4% por año, pero no fue hasta el 2025 que comenzó a incidir en la reducción de la pobreza, comentó, por su parte, Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE).
De hecho, Velarde destacó que los indicadores de pobreza y educación son peores que a nivel nacional. Sobre el último, el departamento cuenta con un total de 3.876 locales de educación básica regular —el 98,3% públicas y el 1,7% privadas—, de los cuales cerca de 9 por cada 10 se ubican en zonas rurales. La masificación de instituciones públicas no garantiza acceso a servicios básicos: solo el 7% cuenta con agua, luz y desagüe.
“La educación es un factor sumamente importante, se ve una distancia grande y es imposible pensar una sociedad que hacer prospera si no tengo educación”, resaltó.
De acuerdo al IPE, el dinamismo económico en Loreto está estrechamente vinculado al sector hidrocarburos; no obstante, Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, indicó que la producción de petróleo ha caído de forma sostenida 79% en los últimos 34 años.
“Esta caída se debe al agotamiento de reservas y básicamente a una ausencia de exploración nueva”, detalló Figueroa. Frente a este escenario, la vocera destacó la necesidad de reactivar la explotación en lotes que actualmente se encuentran paralizados como el 192, 64, 67, 39, 4 y 7; al igual que el oleoducto norperuano que necesita US$ 800 millones para su reactivación.














