Durante años, Juan Claudio Lechín Weise siguió el rastro de una historia que parecía dispersa entre crónicas románticas, notas al pie de la historiografía y documentos judiciales olvidados. No llegó a ella desde la economía ni desde el archivo, sino desde la ficción. Todo comenzó con la lectura de Los tesoros de Rocha, un cuento decimonónico de Julio Lucas Jaimes que evocaba una gran falsificación de moneda en el Potosí del siglo XVII (que en ese entonces era parte del Alto Perú). Aquella narración, con ecos de las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma, despertó una sospecha: detrás del relato literario había un hecho real de consecuencias globales.
Durante años, Juan Claudio Lechín Weise siguió el rastro de una historia que parecía dispersa entre crónicas románticas, notas al pie de la historiografía y documentos judiciales olvidados. No llegó a ella desde la economía ni desde el archivo, sino desde la ficción. Todo comenzó con la lectura de Los tesoros de Rocha, un cuento decimonónico de Julio Lucas Jaimes que evocaba una gran falsificación de moneda en el Potosí del siglo XVII (que en ese entonces era parte del Alto Perú). Aquella narración, con ecos de las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma, despertó una sospecha: detrás del relato literario había un hecho real de consecuencias globales.
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Esa intuición lo llevó, con el paso del tiempo, a internarse en los archivos. Tras una búsqueda larga y azarosa, Lechín encontró en el Archivo de Indias los expedientes judiciales que confirmaban la magnitud del episodio: la alteración sistemática del real de a ocho, la primera moneda verdaderamente global, y el involucramiento de gobernadores, jueces y altos funcionarios coloniales. “Buscar documentos en el Archivo de Indias es como encontrar una pieza en la Biblioteca de Alejandría: ahí la ficción muchas veces se vuelve innecesaria”, señala.
De ese hallazgo nace “Catalina de dos mundos”, una novela de gran aliento que reconstruye, desde la ficción, un momento clave de la historia económica mundial, apoyada en una investigación minuciosa —vestuarios, ceremonias, música, lenguas, hospitales, tabernas y jerarquías coloniales— que ambienta una trama donde la falsificación no solo afectó al Virreinato del Perú, sino que estremeció al Imperio español y a los mercados de Europa, África y Asia, en particular a China, gran consumidora de la plata americana.
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Una moneda, dos mundos
En el centro del relato está Catalina, una joven andaluza cuya inteligencia y capacidad de observación la convierten en una figura excepcional para su tiempo. Por circunstancias dolorosas, ingresa a un convento de clausura, pero su vida pronto se verá atravesada por investigaciones, sospechas y acusaciones que la empujan fuera de los márgenes asignados a su condición.
Junto a ella aparece Diego, un joven que viaja a América para forjar una nueva vida y rescatar a su amada. “Es curioso porque antes el ‘sueño americano’ incluía al Perú dentro de esa promesa”, enfatiza el escritor. A través de su mirada, el lector ingresa a la Casa de la Moneda de Potosí, imaginada como un altar de orden y descubierta como un sistema caótico, aunque perfectamente registrado, donde incluso las ilegalidades se ejecutan con autorización judicial. “Ahora se dice que no se puede estafar al Tío Sam; antes esa figura era el rey de España”, agrega.

Juan Claudio Lechín Weise, escritor boliviano, reconstruye desde la ficción uno de los mayores escándalos monetarios del siglo XVII tras años de investigación en archivos históricos.
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Lechín construye así una red de responsabilidades compartidas más que un villano único. Gobernadores, virreyes, jueces, banqueros y funcionarios aparecen atrapados en una maquinaria donde la ambición, la fe, la gloria y el dinero se confunden. El Imperio español, lejos de ser un caos improvisado, se revela como una estructura burocrática compleja, obsesionada por escribirlo todo y, paradójicamente, vulnerable desde dentro.
La novela también sugiere un paralelo inquietante con el presente: cuando la moneda deja de ser solo metal y se convierte en confianza, en fe colectiva, su falsificación no es solo un delito económico, sino una herida moral. En el siglo XVII, esa herida aceleró la decadencia de España; hoy, recuerda Lechín, el control de la moneda sigue siendo una de las piedras angulares de la estabilidad social.
“Las cosas han cambiado, ciertamente, pero la economía siempre fue, es y será la piedra angular de la sociedad. Asimismo, el poder cambia: antes hablábamos de España o Inglaterra, ahora hablamos de Estados Unidos. Las monedas también son cambiantes dependiendo del tiempo y lugar. Así como el dólar hoy respalda al peruano, el sol fue durante años el refugio del boliviano. La historia siempre tiene esa doble cara”, concluye.
Ficha de
«Catalina de dos mundos»
· Autor: Juan Claudio Lechín
· Editorial: Editorial Planeta
· Año de edición: 2025
· Páginas: 624




