Tuvieron que pasar 256 días para que la presidenta Dina Boluarte se decidiera a responder preguntas de los periodistas en una conferencia de prensa. Ocurrió el domingo pasado en Palacio de Gobierno, y si bien el objetivo de la convocatoria fue brindar información sobre los avances en la lucha contra la minería ilegal, la mandataria terminó respondiendo las diferentes inquietudes de los periodistas.
La pregunta sobre el aumento de salario se caía de madura y tuvo que responderla con poco entusiasmo, y con evidente disgusto dijo a los periodistas que respondería a esas inquietudes al final. De cinco preguntas, las primeras tres estaban dedicadas al aumento de sueldo, a la denuncia de Juan José Santiváñez a periodistas de “Punto final” y a la causa de su prolongado silencio con los medios, que le recordaron que la última vez que convocó a conferencia de prensa fue en octubre del año pasado.
La presidenta no podía pretender que tras nueve meses de ausencia los periodistas no iban a preguntar sobre el aumento de salario que se había aprobado apenas cuatro días antes.
La mandataria debe sopesar los pro y contra de los resultados de su diálogo con los periodistas y concluirá que termina siendo positivo para ella. Primero porque pudo responder sobre el aumento de salario, aunque echara mano del argumento de la ley Servir que había sido descartado por el presidente de Servir. Boluarte dio su versión sobre el incremento y aparentemente habría cerrado el tema, aunque luego nos enteráramos de su tarjeta de alimentos por 5.000 soles, pero esa es otra historia.
La pregunta sobre el exministro y asesor de su despacho Juan José Santiváñez no estuvo ausente, pero ella la esquivó: “Le voy a agradecer que corra traslado [de su pregunta] al señor Santiváñez”. Lo que no dijo Boluarte es que su exministro también prefiere el silencio con los medios.
Sobre el motivo de la convocatoria: la lucha contra la minería y la suspensión de 50.000 Reinfo, Boluarte y los ministros que la acompañaban lograron colocar su mensaje que también mereció titulares.
Fiel a su estilo, la presidenta dejó en claro que no le gustan las preguntas “fuera del motivo” de la convocatoria, y subrayó que ella se va a comunicar con los medios “siempre y cuando” se aborden “temas de interés nacional y no temas de interés personal, como ha sido mi salud. Ya han generado 50.000 leyendas, incluso ya le quieren dar calidad de perito al médico tratante. En adelante, si la presidenta quiere comunicarse con la prensa para ver temas de interés nacional, yo encantada de comunicarme con ustedes”.
Boluarte debe saber que todos los temas sobre su gestión son de interés nacional y no puede darse el lujo de esperar otros nueve meses para responder a los periodistas porque estos tendrán asuntos embalsados que preguntar.
Es notorio el cambio de timón en la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia de la República. En sus primeros días de gestión, Martha Meléndez convocó a una conferencia de prensa y dejó en cero el conteo del número de días que la presidenta no hablaba con los medios. Podemos decir que hace cinco días que la presidenta no dialoga con los periodistas.
Ahora lo que toca es que la mandataria se ponga una correa ancha para escuchar y responder todas las preguntas que los periodistas le formulen. No se trata de lo que ella quiere responder, sino de lo que el país quiere saber.














