Un virus modificado en laboratorio podría convertirse en una nueva herramienta para combatir algunos de los tumores cerebrales infantiles más agresivos. Un ensayo clínico internacional liderado por especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra busca comprobar si esta estrategia es capaz de generar una respuesta terapéutica en niños y jóvenes con cánceres cerebrales para los que actualmente existen pocas alternativas de tratamiento.
Los investigadores utilizan un virus oncolítico, es decir, un virus alterado genéticamente para que se reproduzca dentro de las células tumorales y las destruya sin afectar de forma significativa al tejido sano. Además de atacar el tumor, esta terapia puede estimular la respuesta del sistema inmunitario del paciente.
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La investigación se apoya en resultados previos publicados en 2022 en la revista científica The New England Journal of Medicine. En esa fase inicial del estudio, los especialistas comprobaron que el tratamiento era seguro y observaron señales prometedoras de actividad frente a tumores del tronco cerebral, uno de los cánceres pediátricos con peor pronóstico.
Actualmente, el ensayo se encuentra en fase 2 y busca confirmar la seguridad de la terapia y evaluar su eficacia en un mayor número de pacientes de hasta 25 años. El estudio incluirá casos de gliomas de alto grado, tumores embrionarios y ependimomas.
Para administrar el tratamiento, los neurocirujanos realizarán una biopsia mediante navegación estereotáxica, una técnica que permite localizar con precisión el tumor. Durante la misma intervención introducirán el virus directamente en la lesión a través de una cánula.
El ensayo prevé reclutar hasta 13 pacientes por cada tipo de tumor. Para avanzar a la segunda etapa del estudio, los investigadores deberán observar resultados alentadores en los primeros participantes, como una reducción del tamaño del tumor o su estabilización durante al menos 12 semanas sin efectos adversos graves inesperados.
El origen de esta línea de investigación se remonta a más de 15 años de trabajo en el Centro de Investigación Médica Aplicada (Cima) de la Universidad de Navarra, donde científicos especializados en cáncer pediátrico comenzaron a desarrollar terapias basadas en virus para enfermedades con escasas opciones de tratamiento.
Los especialistas destacan que este tipo de estudios académicos son fundamentales para trasladar descubrimientos del laboratorio a la práctica clínica y abrir nuevas vías terapéuticas para enfermedades que aún carecen de cura efectiva.