Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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“Muchas personas piensan que esto es otorgado, pero les juro que me estoy rompiendo el lomo”, dice Miranda Capurro vía Zoom. Hablarle a una cámara no es algo nuevo para ella: durante años lo hizo desde el teléfono, en videos breves donde narraba su día a día, sus ocurrencias, sus promociones a marcas. Esta vez, sin embargo, la conversación ocurre por otro motivo. La creadora de contenido decidió probar suerte en la música con “Otra mitad”, su primer sencillo.
“Muchas personas piensan que esto es otorgado, pero les juro que me estoy rompiendo el lomo”, dice Miranda Capurro vía Zoom. Hablarle a una cámara no es algo nuevo para ella: durante años lo hizo desde el teléfono, en videos breves donde narraba su día a día, sus ocurrencias, sus promociones a marcas. Esta vez, sin embargo, la conversación ocurre por otro motivo. La creadora de contenido decidió probar suerte en la música con “Otra mitad”, su primer sencillo.
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El tema, producido por Paulo César Morales, marca su entrada al territorio del pop urbano y funciona como la primera pieza de un EP que —según cuenta— lleva dos años preparando. El lanzamiento coincide con un momento de transición. Capurro, una de las creadoras de contenido más visibles del país, acaba de cerrar su etapa en Zaca TV —del cual prefiere reservarse comentarios—, el espacio digital desde el que consolidó buena parte de su visibilidad pública.
“Mucha gente puede opinar muchas cosas, pero es distinto cuando se trata de algo más vulnerable como lo es la música. En las redes sociales yo ya estoy curtida, pero todo esto para mí es nuevo —menciona Capurro—. No voy a mentir: sí duele un poquito, pero eso no significa que no voy a seguir adelante. Es más, voy a tratar de probarle a la gente que sí puedo también, que soy capaz”.

Miranda Capurro, nacida el 18 de enero de 2000 en Perú, tiene 26 años y es reconocida por sus videos de estilo de vida y tutoriales en TikTok, donde ha acumulado miles de seguidores (Foto: Andrés Guillén)
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El lanzamiento de “Otra mitad” ocurre en un contexto donde los creadores de contenido suelen enfrentar cierto escepticismo cuando intentan ampliar su campo creativo. Capurro también lo sabe, y debe lidiar con ello. “Sentía que tenía que demostrar algo adicional porque una ya viene con este título de influencer”, dice.
La etiqueta, dice, suele funcionar como un límite impuesto desde afuera. “Un montón de personas piensan que si eres influencer ya no puedes ser nada más que eso”, señala. Frente a esa idea, su respuesta ha sido insistir en que los intereses creativos pueden coexistir, como su próximo debut en cine con la cinta “Amigo por ahí no es”, dirigida por Gino Tassara y producida por Sinargollas, con estreno previsto para este año.
A sus 26 años, Miranda Capurro ha consolidado una amplia visibilidad digital y ahora explora nuevas facetas creativas, incluyendo la música y el cine. (Foto: Andrés Guillén)
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El problema —si se quiere— es la identidad. Cuando una persona pasa años hablando frente a una cámara, mostrando fragmentos de su vida, el público termina armando un personaje. Para Capurro, esa división es inevitable: una Miranda en pantallas y otra en la vida real. “No tengo nada en contra con que la gente piense que soy un personaje”, dice, y lo nombra como “un alter ego necesario”.
La palabra éxito tampoco termina de cerrarse. Habla del tema con su madre y, cada vez que intenta definirlo, la respuesta se le escapa. ¿Qué tendría que pasar para poder decir: ahora sí? Por ahora no lo sabe. Mientras tanto, se guía por señales más inmediatas: una familia que la respalde, una relación estable, gente que escuche sus canciones y las cante.
Capurro dejó voluntariamente Zaca TV, según el productor Gino Tassara, para explorar nuevas oportunidades profesionales y mantener flexibilidad en su carrera. (Foto: Andrés Guillén)
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Por su parte, los comentarios —inevitables en el ecosistema digital— también hacen lo suyo. Los más recientes aparecieron tras presentarse en “Esto es guerra”, donde presentó su tema en televisión. Entonces volvieron las frases conocidas: “Canta con playback”, “No es una cantante”, “Quédate en Internet”. Y con ellas, aparecieron las dudas. “Puedes amar lo que haces, pero cuando hay mucho ruido afuera comienzas a cuestionarte. Empiezas a pensar si realmente vale la pena, si realmente deberías estar acá”.
A sus 26 años, detenerse, en cualquier caso, no está en los planes inmediatos. Entre las redes, la música y el rodaje de su primera película, Capurro describe esta etapa como un momento de avance continuo. Algún día —dice— le gustaría tomarse un año sabático. Pero no ahora. Ahora está en lo que llama “visión de túnel”: mirar hacia adelante y seguir.




