Los vehículos eléctricos a batería pueden generar entre 40% y 60% menos emisiones de gases de efecto invernadero que los autos a gasolina en la mayoría de lugares, según un estudio de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Sin embargo, ese beneficio varía según la fuente de electricidad, el lugar y la forma de conducir.
Los vehículos eléctricos a batería pueden generar entre 40% y 60% menos emisiones de gases de efecto invernadero que los autos a gasolina en la mayoría de lugares, según un estudio de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Sin embargo, ese beneficio varía según la fuente de electricidad, el lugar y la forma de conducir.
La investigación, publicada en la revista Environmental Research Letters, analizó en Estados Unidos las emisiones durante el ciclo de vida y los costos de propiedad de vehículos eléctricos a batería, híbridos enchufables y modelos convencionales.
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Uno de los factores más decisivos es cómo se produce la electricidad que carga el auto. En zonas donde la red depende más de combustibles fósiles, la ventaja climática se reduce; en cambio, una matriz con mayor presencia de renovables permite que el vehículo eléctrico sea mucho más limpio. En los casos extremos, el ahorro de emisiones puede ir de 0% a 82%.
La forma de conducir también importa. Quienes recorren más kilómetros al año y realizan trayectos urbanos frecuentes pueden lograr mayores reducciones al reemplazar un auto a gasolina. Los híbridos enchufables, además, pueden alcanzar entre 80% y 90% del ahorro de emisiones de un eléctrico en zonas urbanas, siempre que se recarguen de forma habitual; en áreas rurales, la cifra baja a alrededor de 60%.
El clima tiene una influencia menor a la que suele creerse, según los investigadores. Las bajas temperaturas aumentan el consumo de energía por la calefacción de la cabina, pero la composición de la red eléctrica y las rutinas de viaje pesan más. El precio de la electricidad, el de la gasolina y los cobros locales también son determinantes para calcular si la compra resulta conveniente.
Aunque el análisis se basa en datos de Estados Unidos y sus cifras no se trasladan automáticamente al Perú, la conclusión puede servir para el debate local: electrificar el transporte ayuda a recortar emisiones, pero el resultado depende tanto del vehículo elegido como de la electricidad que lo alimenta y del uso que se le dé.



