`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Donald Trump y Benjamin Netanyahu son vistos como dos de los líderes más alineados del escenario internacional. Sin embargo, una tensa llamada telefónica reportada por Axios el lunes, en la que el presidente estadounidense habría lanzado duras recriminaciones a su aliado israelí por los ataques en el Líbano, sugiere que esa relación atraviesa un momento delicado. Más que un desacuerdo puntual sobre una operación militar, el episodio expone diferencias cada vez más visibles sobre cómo terminar con la guerra en Irán, contener a Hezbolá y evitar que Medio Oriente se deslice hacia un nuevo conflicto regional.
Donald Trump y Benjamin Netanyahu son vistos como dos de los líderes más alineados del escenario internacional. Sin embargo, una tensa llamada telefónica reportada por Axios el lunes, en la que el presidente estadounidense habría lanzado duras recriminaciones a su aliado israelí por los ataques en el Líbano, sugiere que esa relación atraviesa un momento delicado. Más que un desacuerdo puntual sobre una operación militar, el episodio expone diferencias cada vez más visibles sobre cómo terminar con la guerra en Irán, contener a Hezbolá y evitar que Medio Oriente se deslice hacia un nuevo conflicto regional.
Según el informe de Axios, la llamada fue una de las más tensas desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Fuentes estadounidenses dijeron al medio que la conversación estuvo cargada de insultos y reproches debido a la escalada militar de Israel en el Líbano.
MIRA: De la Espriella sacude a Colombia: cómo ganó la primera vuelta y qué necesita Cepeda para remontar
De acuerdo con Axios, Trump llegó a decirle a Netanyahu: “You’re fucking crazy” (“Estás jodidamente loco”) y lo acusó de actuar de forma desproporcionada en el Líbano. Además, le reprochó que sus acciones estaban perjudicando los esfuerzos diplomáticos de Washington y aumentando el aislamiento internacional de Israel.
Otras versiones derivadas del mismo reporte señalan que Trump también expresó frustración porque “todo el mundo odia a Israel por esto”, en referencia a los ataques israelíes y al deterioro de la imagen internacional del país.
El presidente estadounidense Donald Trump estrecha la mano del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu durante una reunión en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 7 de abril de 2025. (Foto de SAUL LOEB / AFP).
/ SAUL LOEB
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El enojo de Trump tiene que ver con la amenaza de Israel de ampliar sus operaciones contra Hezbolá e incluso atacar objetivos en Beirut. Debido a ello, Irán anunció el lunes que paralizaba las negociaciones con Estados Unidos.
Para Trump, la prioridad es mantener vivas las conversaciones con Irán y evitar una nueva escalada regional. Funcionarios estadounidenses citados por Axios afirmaron que el mandatario consideró que Netanyahu estaba actuando de manera excesiva y poniendo en riesgo una negociación que Washington considera estratégica.
Una columna de humo se eleva tras un ataque aéreo israelí en las afueras de Tiro, al sur del Líbano, el 1 de junio de 2026. (Foto de KAWNAT HAJU / AFP).
/ KAWNAT HAJU
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Axios informó que, tras la conversación, Israel desistió de un plan para bombardear objetivos de Hezbolá en Beirut.
Posteriormente, Netanyahu emitió un comunicado indicando que había explicado a Trump que Israel atacaría Beirut si Hezbolá continuaba sus ataques, aunque reiteró que las operaciones israelíes en el sur del Líbano seguirían adelante.
En resumen, fuentes de Axios describieron la conversación como una de las peores entre ambos líderes desde enero del 2025, cuando Trump asumió el poder por segunda vez.
¿Una crisis pasajera o una grieta profunda?
El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se dan la mano en Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida, el 29 de diciembre de 2025. (Foto de Jim WATSON / AFP).
/ JIM WATSON
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Pese a la dureza de la conversación reportada por Axios, el analista internacional Carlos Novoa considera que las diferencias entre Trump y Netanyahu difícilmente derivarán en una ruptura entre Estados Unidos e Israel.
“Estamos hablando de una discusión entre aliados. No es una negociación entre dos partes con posturas antagónicas, sino una discusión entre aliados por determinadas posiciones”, explicó.
A juicio de Novoa, la alianza estratégica entre Estados Unidos e Israel ha sobrevivido a desacuerdos mucho más profundos en el pasado. Por ello, considera poco probable que la tensión actual altere de manera significativa el respaldo estadounidense a Israel.
“No creo que exista el riesgo de que se quiebren las relaciones entre Israel y la Casa Blanca. Eso no ha ocurrido ni siquiera en momentos de profundas discrepancias. Estados Unidos, pese a las diferencias que pueda tener con el gobierno israelí de turno, nunca va a dejar de apoyar a Israel”, sostuvo.
“No va a existir una postura favorable a Irán por parte de Estados Unidos ni una política que perjudique realmente a Israel. Siempre va a haber algún espacio para alcanzar acuerdos”, remarcó.
Una bola de fuego y una columna de humo brotan de un edificio tras un ataque israelí en Tiro, al sur del Líbano, el 28 de mayo de 2026. (Foto de KAWANT HAJU / AFP).
/ KAWANT HAJU
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Por su parte, el analista internacional Francesco Tucci, docente de Ciencias Políticas y de Relaciones Internacionales de la UPC, coincide en que la tensa conversación no constituye una ruptura entre ambos líderes, pero sí confirma algo que venía observándose desde hace meses: los intereses de Estados Unidos e Israel no coinciden plenamente con respecto al futuro de la crisis en el Medio Oriente.
“La agenda norteamericana y la agenda israelí no coinciden al 100%. Ahora esa diferencia es mucho más evidente”, señaló.
Según Tucci, los ataques israelíes en el Líbano han complicado los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo más amplio con Irán, una de las principales prioridades de la administración Trump.
Novoa también sostiene que el origen de las fricciones radica en las distintas prioridades estratégicas de ambos gobiernos frente al conflicto regional.
Indica que mientras Trump busca reducir la presión derivada de la guerra con Irán y evitar una escalada que comprometa sus objetivos diplomáticos, Netanyahu mantiene una visión centrada en la seguridad israelí y en la necesidad de contener a los aliados de Teherán en la región.
“Trump tiene la presión encima para salir de este conflicto en el que se ha metido. Necesita sacudirse de esta guerra, mientras que para Israel mantener el control y la capacidad de acción en el sur del Líbano es una cuestión estratégica vinculada directamente a su seguridad”, señaló Novoa.
El analista añade que el gobierno israelí observa con recelo cualquier negociación entre Washington y Teherán, especialmente si implica concesiones por parte de Estados Unidos.
“Israel tampoco desea que Estados Unidos tenga algún nivel de concesiones con Irán. Un eventual acuerdo o un alto el fuego necesariamente implicaría algún tipo de cesión, y eso difícilmente será del agrado del gobierno israelí”, indicó Novoa.
A juicio de Tucci, el problema radica en que parte de las negociaciones impulsadas por Washington contempla reducir la confrontación entre Israel y Hezbolá, un punto que choca con la estrategia militar del gobierno israelí.
“Parte del borrador de un alto el fuego y posiblemente de un acuerdo final prevé que Israel no ataque el Líbano ni a Hezbolá. Esa es una parte clave de la negociación con Irán”, explicó.
Para Tucci, las operaciones israelíes demuestran que Netanyahu continúa priorizando sus propios objetivos estratégicos, incluso cuando estos generan tensiones con su principal aliado.
“Israel sigue su propia agenda, yendo incluso al choque con la agenda norteamericana. Ahora tenemos una prueba mucho más clara de que ambas agendas son divergentes”, sostuvo.
Netanyahu y sus antecedentes de confrontación con Washington
El entonces presidente estadounidense Barack Obama y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se reunieron en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 9 de noviembre de 2015. (FOTO AFP / SAUL LOEB).
/ SAUL LOEB
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Novoa recuerda que esta es la primera vez que Netanyahu entra en conflicto con un presidente estadounidense. De hecho, considera que los episodios más tensos ocurrieron durante la administración de Barack Obama.
“Varias veces Netanyahu ha tenido diferencias con presidentes estadounidenses. El caso más concreto fue durante el gobierno de Barack Obama, cuando muchas de las medidas adoptadas por la Casa Blanca generaban rechazo en el gobierno israelí”, manifestó.
Según Novoa, en aquel periodo Netanyahu incluso recurrió al respaldo de sectores políticos republicanos para contrarrestar la posición de la administración demócrata.
“Netanyahu llegó a apoyarse en los republicanos y en actores políticos dentro de Estados Unidos, incluso pasando por alto a Obama en algunos momentos”, recuerda Novoa.
Lejos de sorprenderse por las diferencias, Tucci considera que este tipo de episodios forman parte de un patrón histórico en la política exterior israelí.
“Netanyahu sigue su agenda sin tener en cuenta la de su aliado. Pero eso no me sorprende, porque Israel siempre ha actuado así”, afirmó.
Tucci recuerda que, incluso en momentos de estrecha cooperación bilateral, Israel ha tomado decisiones unilaterales que han generado fricciones con Estados Unidos.
Por ello, considera lógico que Trump haya decidido intervenir directamente para intentar contener una situación que amenaza sus objetivos diplomáticos.
Para Novoa, aun si las tensiones se profundizaran, existen factores estructurales que impedirían un deterioro grave de la relación bilateral.
Destaca además la influencia que mantienen dentro de Estados Unidos los grupos de presión favorables a Israel, como el lobby AIPAC y sectores evangélicos proisraelíes que forman parte de la base política de Trump.
“En el supuesto de que Trump adoptara alguna medida percibida como antiisraelí, Netanyahu cuenta con importantes grupos de influencia dentro de Estados Unidos a los que podría recurrir. Esos vínculos siguen siendo muy fuertes”, manifestó Novoa.




