El viernes 20 la Corte Suprema de Estados Unidos anuló parte importante de los aranceles que el presidente Donald Trump impuso a los socios comerciales del país norteamericano. El argumento del organismo fue que el mandatario había excedido las competencias de su cargo.
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—¿Las elecciones de medio término podrían cambiar sustancialmente la capacidad de Trump de actuar libremente en temas como la política arancelaria?
Una recomposición, sobre todo en el Senado, generaría una serie de problemas a Trump, porque es la Cámara alta —donde hoy tiene mayoría— la que fiscaliza la política exterior del mandatario. Él necesita la mayoría absoluta de las dos cámaras, porque así nadie puede obstaculizarlo, con excepción de la Corte Suprema de forma parcial.
Si vamos hacia el lado del Partido Demócrata, hoy existe una falta de liderazgo. Biden fue más que nada un candidato demócrata que se oponía a Trump después de un manejo catastrófico del periodo de la pandemia, que muy probablemente fue la causa de que el republicano perdiera esa elección si lo analizamos fríamente.
La opinión pública norteamericana se interesa principalmente por la economía interna. A pesar de este “espíritu aventurero” internacional de Trump, al estadounidense promedio le importa más que logre mantener estable la economía doméstica. Además, debe decirse que una parte del movimiento MAGA (Make America Great Again) está en contra de que el mandatario se dedique mucho a la política exterior. Quieren el “América grande de nuevo”, pero con “América primero” y Trump ahora mismo se está dedicando mucho a temas internacionales porque quiere el Nobel de la Paz.
En vista de las elecciones hay que ver si el Partido Republicano puede mantenerse compacto. Por el lado de los demócratas, han ganado elecciones de gobernadores y en la alcaldía de Nueva York, pero no necesariamente es una tendencia en contra de Trump justamente porque sufren la falta de liderazgo que los debilita bastante.
—¿La Corte Suprema quedaría como único límite para Trump en caso de un resultado favorable para él en los comicios de noviembre o todavía habría otras barreras para que desarrolle sus políticas sin obstáculos?
Podría decirse que sí y no. Desde el punto de vista de los poderes constitucionales, si se diera otra vez una elección a favor de los republicanos la única barrera de contención sería la Corte Suprema. No obstante, hay que ver dos cosas: en primer lugar, si efectivamente los republicanos ganan las elecciones de medio término y, en segundo lugar, si los mismos republicanos permanecerán compactos detrás del presidente.
Si una parte del MAGA no está a gusto con la política de Trump, entonces podrían surgir obstáculos dentro del mismo Partido Republicano. Incluso veamos lo que ha pasado con el ICE, algunos congresistas republicanos estaban en contra de su despliegue y los abusos que estaba cometiendo, por lo que hay temas sensibles.
Ahora, sí es posible que gane el Partido Republicano y en este caso la Corte Suprema va a ser la única “barrera de contención” al presidente que quiere aplicar su visión de la política tanto de manera interna como exterior sin oposición. Resta por comprobar si en ese escenario la agrupación sigue cohesionada y eso dependerá mucho de Trump y de cómo pueda gestionar las diferentes voluntades que componen el microuniverso republicano. Hay que ver si se puede encontrar un equilibrio porque el mismo Trump está dejando un poco atrás una agenda importante sobre todo para los MAGA y eso es algo que lo puede afectar.













