La Fiscalía solicitó la detención de investigados por el secuestro de Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo, según un expediente de más de 500 páginas difundido en X por los periodistas Bruno Amoretti y Américo Zambrano. El documento reúne declaraciones, registros audiovisuales y otros elementos de la investigación sobre el crimen.
De acuerdo con el expediente citado por los periodistas, parte del grupo que habría participado en el ataque llegó desde Lima a Trujillo. Uno de los detenidos declaró que, un día antes del secuestro, los presuntos implicados recorrieron la ciudad y que uno de ellos conocía a Lara, por lo que habría mostrado sus movimientos, sus agentes de seguridad y a las personas de su entorno.
El expediente también registra imágenes de un grupo de hombres junto a una camioneta Hilux que sería utilizada durante el secuestro. Según la investigación, el vehículo llevaba una placa policial y los presuntos secuestradores utilizaron uniformes, chalecos y cascos de la Policía Nacional del Perú.
Uno de los detenidos, identificado como Roy Peter Bocanegra, declaró que estuvo con el grupo durante las horas previas al crimen y que los trasladó hasta la discoteca Nosso. Según su testimonio, los hombres hablaban de una persona que saldría del establecimiento y uno de ellos les mostró dónde vivían sus padres.
Bocanegra también declaró que, aproximadamente una hora después de la masacre, volvió a encontrarse con el grupo. Según su versión, de la camioneta retiraron tres uniformes policiales, chalecos antibalas, cascos, guantes y borceguíes, que posteriormente le entregaron para retirarlos del lugar. El detenido afirmó que escondió los uniformes en su vivienda.
El expediente fiscal señala además que los presuntos secuestradores utilizaron un dron para vigilar en tiempo real la camioneta en la que viajaba Jenss Lara. Los registros audiovisuales habrían captado el recorrido desde que la víctima salió de la discoteca Nosso hasta momentos previos al ataque.
La documentación contiene también imágenes correspondientes al cautiverio de Lara. En uno de los videos, la víctima aparece transmitiendo un mensaje en el que menciona a “Jhonsson”, un acuerdo por “dos millones” y una amenaza relacionada con el incumplimiento del pago solicitado.
Finalmente, según la información difundida, los presuntos sicarios que habrían llegado desde Lima y participado en la masacre permanecen en libertad. El expediente, de acuerdo con los periodistas, todavía no permite identificar plenamente a esos sujetos ni determinar si alguno pertenecía a la Policía o a las Fuerzas Armadas.



