Es una medida facilista que simplemente cierra tribunas y atenta contra la libertad de concurrir a los espectáculos deportivos. Lo que va a ocurrir es que esto barristas se van a desplazar a oriente u occidente. Los que pierden son los amantes del deporte y los clubes se ven económicamente perjudicados.
En vez de estar cerrando tribunas debe haber un plan policial que permita la movilización del público asistente, la observación con cámaras de seguridad y sobre todo la inteligencia policial, que conoce muy bien quienes son estas mafias incrustadas en las barras.
Es una vergüenza que se estén dedicando a tomar medidas facilistas que no solucionen nada. Debe salir el Ministro del Interior o el director de la PNP a garantizar la tranquilidad a todas las familias que van a asistir a los espectáculos. La medida no va a solucionar.
Los clubes son responsables por sus barras y son los primeros que deben garantizar que sus barras fomenten el deporte y el aliento a sus equipos, no la violencia ni el delito. Los clubes deben mantener un empadronamiento y control de sus barras y no permitir que se infiltren mafias.
La Policía tiene que hacer seguimiento a esos alteradores del orden público se lleva con colaboración de los municipios. Es un trabajo de telaraña con cada distrito. El barrista igual va a ir a la periferia del estadio así la tribuna esté cerrada.




:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/43CB2S4XERCONPYMUSQ576GWAU.jpg?w=1024&resize=1024,1024&ssl=1)