Lo que empezó como una promesa de trabajo bien remunerado en Rusia terminó convirtiéndose en una pesadilla para decenas de familias peruanas. Una red internacional de reclutamiento continúa captando ciudadanos —principalmente exmilitares, personal de seguridad y personas con experiencia en resguardo— con falsas ofertas laborales que prometen bonos de hasta 20 mil dólares, sueldos mensuales de entre 4 mil y 5 mil dólares y la posibilidad de trabajar en labores de vigilancia, cocina o seguridad en instalaciones rusas.
Lo que empezó como una promesa de trabajo bien remunerado en Rusia terminó convirtiéndose en una pesadilla para decenas de familias peruanas. Una red internacional de reclutamiento continúa captando ciudadanos —principalmente exmilitares, personal de seguridad y personas con experiencia en resguardo— con falsas ofertas laborales que prometen bonos de hasta 20 mil dólares, sueldos mensuales de entre 4 mil y 5 mil dólares y la posibilidad de trabajar en labores de vigilancia, cocina o seguridad en instalaciones rusas.
Sin embargo, al llegar a destino, los despojan de sus documentos, son obligados a firmar contratos en ruso que no comprenden y enviados, en cuestión de días, a la primera línea del conflicto entre Rusia y Ucrania. Hasta el momento, familiares denuncian que hay más de 120 peruanos afectados, al menos ocho fallecidos confirmados y varios heridos o desaparecidos.
Mecanismo de captación
Según relatan los familiares, los reclutadores operan principalmente a través de redes sociales como Instagram, TikTok y WhatsApp, aunque también utilizan contactos personales y recomendaciones entre conocidos. Los nombres que más se repiten son alias como “Halcón”, “Kraken”, además de ciudadanos colombianos, mexicanos y peruanos que actúan como intermediarios.
Fotos que circulan en TikTok sobre reclutadores que ofrecerían falsas ofertas de trabajos. (Foto: TikTok)
/ Diego Aquino Pedraza
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A los interesados les ofrecen trabajos de seguridad en embajadas, hoteles o entidades públicas, además de labores como cocineros o vigilantes. “A mi pareja le dijeron que estaban solicitando trabajo para servicio de seguridad en embajadas. Le ofrecieron un bono de 20 mil dólares y un sueldo muy bueno”, contó Yovana Muñoz, esposa de uno de los peruanos reclutados.
Los viajes se concretan en apenas tres días. Los reclutadores cubren pasajes, pasaporte y hospedaje, lo que genera mayor confianza. Los vuelos suelen incluir escalas por Francia, Estambul, Panamá, Ámsterdam o Turquía antes de llegar finalmente a Rusia.
Según denuncian los familiares, a varios les indicaron que no dijeran en el aeropuerto que viajaban a Rusia, sino que estaban saliendo de turismo. “Todo fue por WhatsApp. No fue presencial, no fue oficial. Cuando llegaron al aeropuerto les dijeron que no digan que se iban a Rusia, sino que iban de paseo”, relató María Pachas, hermana de uno de los afectados.
Llegada a Rusia: documentos retenidos y contratos incomprensibles
Una vez en territorio ruso, la situación cambia abruptamente. Los peruanos son obligados a firmar documentos redactados completamente en ruso, sin traducción ni explicación clara. Según los familiares, allí es cuando se formaliza su incorporación al servicio militar ruso.
“Les dijeron que todos los que estaban ahí iban obligatoriamente al servicio militar de Rusia. Mi esposo no sabe nada de ruso, pero lo obligaron a firmar”, explicó Yovana Muñoz.
Además, les retiran el pasaporte, el DNI y el celular. En algunos casos, les informan que ahora tienen una deuda de hasta 16 mil o 20 mil dólares por el costo del traslado y que deberán pagarla sirviendo en el ejército.
“Le hicieron firmar un contrato por 16 mil dólares. Como no tenía cómo pagar, lo llevaron al ejército ruso para canjear esa deuda”, denunció Luz Carrión.
Algunos familiares incluso aseguran que los reclutadores peruanos continúan exigiendo dinero desde Lima, mientras los afectados ya se encuentran atrapados en la zona de guerra.

Familiares de peruanos reclutados con falsas promesas de trabajo y trasladados a Rusia para ser enviados a la guerra protestaron con los rostros cubiertos por temor a represalias contra sus seres queridos en los exteriores del Ministerio de Relaciones Exteriores el 28 de abril (Foto: Hugo Pérez / GEC.)
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Los familiares denunciantes protegen sus rostros para evitar represalias ya que, luego de realizar las denuncias, reciben amenazas a sus teléfonos exigiéndoles que eviten exponer los hechos, de lo contrario, su familiar podría pagar las consecuencias.
Combatiendo en primera línea
Lo que se prometía como trabajo de resguardo termina en entrenamiento militar básico y posterior envío al frente de batalla, indican los afectados. En apenas una semana, los peruanos pasan de recibir supuestas capacitaciones a empuñar armas en la frontera entre Rusia y Ucrania.
“Mi hijo creyó que iba como cocinero, pero terminó en primera fila”, relató Miriam Flores, quien no sabe nada de su familiar desde hace semanas.
Sara Chero contó que su esposo logró enviarle su ubicación desde la frontera con Ucrania junto a un mensaje desesperado: “Hemos sido enviados en primera fila. Ayúdame, por favor. No sé qué hacer”.
Según los testimonios, muchos permanecen incomunicados porque les retiran los teléfonos y solo reciben acceso breve y vigilado a sus celulares. Otros aseguran que, si los descubren con equipos no autorizados, reciben castigos o amenazas.
Gian Vega, abogado especializado en derecho internacional, advirtió que el caso podría estructurar una presunta red de trata de personas con fines de explotación en conflicto armado, ya que los peruanos habrían sido captados con engaños y falsas ofertas laborales para luego ser obligados a combatir. Señaló que la retención de documentos, las amenazas y la coerción anulan cualquier consentimiento inicial.
Por su parte, Farid Kahhat, internacionalista, sostuvo que este tipo de reclutamiento aprovecha la vulnerabilidad económica de exmilitares y personas vinculadas a seguridad, a quienes se les promete altos ingresos en Rusia. Advirtió que, una vez incorporados a estructuras militares extranjeras, la capacidad de respuesta del Estado peruano se reduce, por lo que consideró urgente una intervención diplomática.
Heridos, desaparecidos y muertos
La tragedia ya tiene consecuencias mortales. Las familias denuncian ocho peruanos fallecidos, varios heridos de gravedad y decenas de desaparecidos. Algunos cuerpos permanecen en morgues rusas, mientras otros compatriotas siguen internados tras ataques con drones o heridas de bala.
Yovana Muñoz contó que su esposo recibió un disparo en la mano mientras combatía y que incluso fue abandonado por militares rusos tras resultar herido.
Imagen de la mano herida del esposo de Yovana Muñoz luego de recibir un disparo en combate. (Foto: Diego Aquino)
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“Lo dispararon y lo dejaron tirado para que muera. Caminó herido hasta llegar a un pequeño centro de salud en Ucrania. Él solo me dice que quiere regresar al Perú porque esto ha sido una tortura”, señaló.
Sara Reyes también denunció que su hermano permanece desaparecido desde el 13 de abril. “Lo único que queremos es saber dónde están y que los traigan de vuelta. Hay niños esperando a sus padres”, afirmó.
Familiares exigen intervención del estado
Los familiares ya presentaron denuncias ante la División de Investigación de Delitos contra la Trata de Personas y también acudieron al Ministerio de Relaciones Exteriores para solicitar ayuda diplomática urgente. Sin embargo, aseguran que la ayuda estatal les resulta insuficiente.
“Necesitamos ayuda. No queremos promesas, queremos que los traigan de vuelta”, reclamó Luz Carrión.
Las familias exigen la intervención directa de Cancillería, la Embajada de Rusia y las autoridades peruanas para lograr la repatriación de los ciudadanos atrapados y detener a la red internacional que continúa operando.
Mientras tanto, nuevos anuncios siguen apareciendo en redes sociales ofreciendo la misma falsa promesa. Sin embargo, resulta difícil identificar quiénes estarían detrás de estas publicaciones ya que las empresas cambian de nombre constantemente tras conocer las denuncias presentadas.
El Comercio intentó contactarse con la embajada de Rusia en Perú. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, la entidad se abstuvo de emitir algún comentario hasta tener la situación con mayor claridad.
Mediante un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que convocó al encargado de negocios de la Embajada de Rusia en Lima para exigir información urgente sobre los peruanos que habrían sido incorporados a las Fuerzas Armadas rusas, solicitando detalles sobre su ubicación, estado de salud y situación actual. Asimismo, esta entidad ha recibido cerca de 30 familiares de los peruanos que se encuentran en Rusia para darles una pronta solución.
Además, Cancillería dispuso que el embajador peruano en Moscú refuerce las gestiones ante las autoridades rusas, creó un grupo de trabajo junto a otras entidades del Estado para investigar posibles casos de trata de personas y tráfico de migrantes, y anunció una campaña para alertar sobre los riesgos de prestar servicios en fuerzas armadas en zonas de conflicto.




