Basta observar la línea de partida de una maratón para notar un accesorio cada vez más frecuente entre los corredores: las tiras nasales. Para algunos representan una ayuda para respirar mejor; para otros, una moda sin respaldo científico. ¿Qué dice realmente la evidencia?
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Una percepción similar comparte la fondista peruana Sheyla Eulogio Paucar, quien llegó a utilizarlas durante algunos entrenamientos. Si bien reconoce que le ayudaron a respirar con mayor comodidad, considera que actualmente no las necesita debido a su adaptación fisiológica a la altura. No obstante, cree que pueden convertirse en un buen complemento para corredores que provienen de zonas bajas o que todavía no han desarrollado esa adaptación respiratoria.
“Sí llegué a usarlas en algunos entrenamientos y me di cuenta de que ayudan bastante en cuanto a la respiración. Pero como ya estoy adaptada a la altura, no las necesito. Para atletas que vienen de zonas bajas sí pueden ser un plus para manejar mejor la respiración durante sus carreras”, sostuvo.
Además del efecto que puedan generar, elegir una tira adecuada y utilizarla correctamente también influye en la experiencia del corredor. Según Pinedo, hoy existen diferentes opciones en el mercado y no todas están diseñadas para el mismo uso.
“Hay modelos de talla única y otros por tallas. También cambia el tipo de adhesivo, algo importante para quienes tienen piel sensible. Lo ideal es escoger tiras diseñadas para deporte, porque son más flexibles y resisten mejor el sudor que las versiones pensadas para dormir”, indica.
Respecto a su colocación, recomienda aplicarlas pocos minutos antes de iniciar el entrenamiento, siempre con la nariz limpia y seca, ubicándolas correctamente sobre el puente nasal, justo encima de las fosas.
“La mayoría de fabricantes recomiendan no utilizarlas por más de doce horas seguidas para evitar irritaciones. Además, son de un solo uso”, agrega.
Para el médico Solís, por encima de cualquier accesorio, los corredores deben aprender a respirar correctamente, ya que ese sigue siendo el principal factor para optimizar la ventilación durante el esfuerzo.
“Los corredores deben trabajar principalmente la respiración diafragmática. El diafragma es el músculo responsable del 90 al 95% de la inspiración y es fundamental aprender a utilizarlo. También es recomendable sincronizar la respiración con la zancada, mediante ritmos como 3:2 o 2:2, es decir, dos o tres pasos para inspirar y dos pasos para espirar”, puntualizó.
El especialista remarca que desarrollar una buena técnica respiratoria tendrá un impacto mucho mayor en el desempeño que depender únicamente de cualquier accesorio.
La evidencia científica y la experiencia de quienes las utilizan apuntan hacia una misma conclusión: las tiras nasales no son un accesorio milagroso ni sustituyen una buena preparación, pero sí pueden convertirse en una herramienta útil para determinados corredores.
Su mayor beneficio aparece en personas con congestión nasal, rinitis alérgica o tabique desviado, así como en corredores recreativos o intermedios que buscan mejorar su sensación de ventilación durante el esfuerzo. En atletas con una adaptación respiratoria muy desarrollada, su efecto puede ser menos perceptible.
Al final, tanto la evidencia científica como la experiencia de los corredores apuntan en la misma dirección: el entrenamiento sigue siendo el principal determinante del rendimiento. Las tiras nasales pueden sumar, especialmente en quienes presentan dificultades respiratorias o buscan una mayor sensación de confort al correr.













