Mauricio Pochettino, hoy seleccionador de la selección de Estados Unidos, revisó la etapa que vivió al frente del Paris Saint-Germain entre 2020 y 2022, un periodo marcado por la convivencia diaria con tres figuras que han dominado el fútbol mundial en la última década: Lionel Messi, Neymar y Kylian Mbappé. En una conversación con el pódcast High Performance, el entrenador argentino repasó los desafíos y aprendizajes que dejó aquella experiencia.
LEE: Se lesionó Leo Messi: Inter Miami postergó amistoso ante Independiente del Valle
Pochettino explicó que dirigir a futbolistas de tal magnitud implica una dinámica particular dentro del club. Según relató, la dimensión mediática y global de sus estrellas condiciona cualquier decisión que se toma en el día a día: “Parecían más grandes que la propia institución. Sus decisiones y movimientos impactan en millones de personas”, comentó. Frente a ese escenario, aseguró que su reto principal fue “sostener un entorno de normalidad incluso cuando todo alrededor era excepcional”.
El técnico reconoció, además, que la convivencia con jugadores de élite no derivó en conflictos internos ni episodios de indisciplina. Recordó que, tanto en el Paris Saint-Germain como en sus anteriores etapas en RCD Espanyol, Southampton FC y Tottenham Hotspur, siempre buscó un vínculo profesional basado en el respeto. En ese sentido, remarcó que las figuras del vestuario parisino “fueron totalmente profesionales con el cuerpo técnico”.
En la entrevista, Pochettino subrayó que más allá del talento, gestionar a futbolistas con un nivel de exposición tan alto exige precisión en el mensaje y claridad en la conducción. Cada gesto, dijo, se amplifica hacia afuera, por lo que el manejo emocional y comunicacional es tan relevante como el aspecto táctico.
- Esto dijo Pochettino el día en el que sacó a Messi:
El entrenador recordó también que la presión por los resultados era cotidiana en París, especialmente por el peso simbólico de tener reunidos a tres de los atacantes más influyentes del planeta. Sin embargo, sostuvo que aquel vestuario funcionó sobre la base de la confianza y la búsqueda de un equilibrio que permitiera sostener el rendimiento en todas las competiciones.
Finalmente, Pochettino compartió una anécdota vivida con Messi durante un encuentro ante Olympique Lyonnais. Contó que decidió sustituirlo para cuidar su rodilla y que el argentino, decepcionado, le pidió ser consultado antes. “Estaba decepcionado y me dijo: ‘Tienes que preguntarme’’. Pero yo debía priorizar la salud de su rodilla. Después de ese partido, volvió, metió un gol contra Manchester City y, en el vestuario, simplemente me abrazó”.