viernes, febrero 6

Lisandro Alzugaray no llegó a Universitario como una apuesta al azar ni como un nombre de relleno en el mercado. Llegó con la memoria reciente de lo que fue en Liga de Quito, donde su fútbol supo dejar marca en noches grandes. En Ecuador no lo despiden con indiferencia, todo lo contrario. Hubo, incluso, lágrimas tras su salida del club. Y su calidad, por la que lo recuerdan en el país norteño, quedó clara en su debut este domingo ante ADT (triunfo por 2-0 por la Liga 1): ingresó por Edison Flores para acompañar a Alex Valera y, con él en el campo, llegaron los goles.

LEE: “Es una ‘U’ ultra competitiva; los capitanes no permiten que nadie se relaje”: Javier Rabanal y el plan para Universitario

En números, su paso por LDU es contundente. Arribó en 2023 y, en poco más de dos años, acumuló 130 partidos, 32 goles y 12 asistencias. Pero las cifras apenas rozan su verdadero impacto. Con Alzugaray en el campo, Liga levantó cuatro títulos: la Copa Sudamericana 2023 —esa campaña continental que compartió con Paolo Guerrero como símbolo y referencia—, dos ligas ecuatorianas y una Recopa. No fue un actor de reparto. Fue parte del núcleo que sostuvo un ciclo ganador.

Desde Ecuador, el análisis es casi unánime. “Es un gran jugador, por momentos quizá uno lo puede ver irregular, pero es un volante o extremo, dependiendo cómo lo ubique el entrenador”, explica Josué Lapierre, periodista de Ecuador Comunicación TV. Alzugaray es de esos futbolistas que no se atan a una sola posición. Suele jugar a perfil cambiado, puede arrancar por la banda o flotar como mediapunta, siempre con la técnica como punto de apoyo. “Tiene asistencia, remate de media o larga distancia y es muy inteligente para ubicarse y moverse”, añade.

La edad, lejos de ser un obstáculo, fue un matiz. “Tiene una edad avanzada, pero siempre que juega demuestra la calidad que tiene”, apunta Lapierre. En Liga, Alzugaray no necesitó imponerse desde el despliegue físico, sino desde la lectura del juego y la precisión. Un futbolista que entiende cuándo acelerar y cuándo pausar, cuándo aparecer y cuándo desaparecer para volver a ser opción.

Maité Montalvo, periodista ecuatoriana, pone el foco en su impacto directo. “Aquí lo conocemos como un goleador, pese a que no es su función principal”, explica. Bajo la conducción de Tiago Nunes y el sistema 3-5-2, Alzugaray encontró un rol flexible. “Ha sido el de los goles importantes de Liga, los más gritados, sobre todo en la Sudamericana 2023”, recuerda. No era el delantero centro, pero terminaba siendo decisivo desde segunda línea.

Soledad Rodríguez, desde ESPN, amplía el retrato con una palabra clave: polifuncionalidad. “Puede ser extremo, mediapunta o incluso falso ‘9’. Es un jugador muy completo”, señala. A eso le suma personalidad. “Suele patear los penales, tiene buena diagonal y remate desde afuera”. En otras palabras, no se esconde cuando la pelota quema.

Su salida de Liga tampoco fue traumática. “Me voy feliz y orgulloso”, dijo al anunciar su despedida, pese a que tenía contrato hasta 2026. Fue una decisión meditada, no una ruptura. El llamado del técnico Javier Rabanal terminó de inclinar la balanza. El español lo conocía bien: lo había sufrido cuando dirigía a Independiente del Valle, aquella noche en la que Alzugaray marcó el gol del triunfo en el último minuto, con su sello inconfundible: diagonal de afuera hacia adentro y zurdazo cruzado.

A los 35 años, Alzugaray no llega a Lima para administrar recuerdos ni para cerrar la carrera con calma. Llega con un presente sólido y con un dato que lo retrata mejor que cualquier adjetivo: en el 93% de los partidos en los que marcó, Liga de Quito no perdió puntos. Fueron 25 triunfos, 4 empates y apenas 2 derrotas. El auténtico jugador de los goles que pesan.

Universitario recibe, así, a un futbolista que entiende la presión, que conoce los contextos grandes y que sabe cómo responder cuando el margen es mínimo. En Ate no se le pedirá prometer futuro. Se le pedirá algo más simple y más complejo a la vez: aparecer. Y en eso, Alzugaray ya demostró que sabe hacerlo.

******

SOBRE EL AUTOR

Periodista en Deporte Total de El Comercio desde 2018, el mismo año que Perú cumplió el sueño de volver a un Mundial. Siete años en el diario con coberturas de Eliminatorias, Copa América, Mundial, Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, en vivo y streaming. Ver más
Share.
Exit mobile version