El entrenador de la selección femenina de Uruguay, Ariel Longo, generó controversia al criticar que Perú dispute sus partidos en la ciudad de Cusco. Según el estratega, jugar en la altura representa una desventaja física considerable para sus dirigidas, sugiriendo que se trata de una estrategia para obtener ventaja deportiva. “Es un tema sanitario para sacar ventaja”, señaló, dejando clara su incomodidad con la decisión.
El entrenador de la selección femenina de Uruguay, Ariel Longo, generó controversia al criticar que Perú dispute sus partidos en la ciudad de Cusco. Según el estratega, jugar en la altura representa una desventaja física considerable para sus dirigidas, sugiriendo que se trata de una estrategia para obtener ventaja deportiva. “Es un tema sanitario para sacar ventaja”, señaló, dejando clara su incomodidad con la decisión.
Longo explicó que las condiciones geográficas afectan directamente el rendimiento de las futbolistas, especialmente en torneos cortos donde no hay tiempo suficiente para una adecuada aclimatación. En ese sentido, insistió en que este tipo de escenarios deberían evaluarse con mayor criterio, considerando el bienestar de las jugadoras por encima de cualquier otro factor competitivo.
Sin embargo, sus declaraciones no quedaron solo en el presente. El técnico también recordó un episodio histórico que, según él, aún permanece en la memoria del fútbol uruguayo: la eliminación rumbo al Mundial de 1982 a manos de Perú en el mítico Estadio Centenario. “Perú nos dejó afuera del Mundial 82 en Montevideo”, remarcó, evocando aquel golpe sufrido como local.
Las palabras de Longo no tardaron en generar reacciones en el entorno futbolístico, donde el debate sobre jugar en la altura vuelve a tomar protagonismo. Mientras algunos respaldan su postura por el impacto físico que implica, otros consideran que forma parte de las condiciones propias del fútbol sudamericano, donde la geografía también juega su partido.




