La primera parte de la campaña está por llegar a su fin. Seguramente, no dejarán de haber movimientos hasta el minuto noventa, como lo ha demostrado Datum recientemente (América TV, 29/3/2026). Esto hace particularmente incierto el rumbo quetomará la segunda vuelta.
No obstante, es interesante ver cómo se han terminado de configurar dos grupos que también confirman los escenarios que se planteaban en esta columna la semana pasada: una segunda vuelta de derechas (Fujimori vs. López Aliaga) o una segunda vuelta ambidiestra (con alguna opción de izquierda o centro-izquierda).
Hay, sin embargo, que resaltar un matiz: más que ideológico, las opciones del primer grupo se mantienen debido a la persistencia de su voto duro. En otras palabras, son candidaturas consolidadas, por llamarlas de algún modo, las de Fujimori y López Aliaga, que apelan a no mermar su núcleo electoral y, más bien, buscan crecer más allá. La recurrencia de López Aliaga por incluir a “los pobres” o el ubicuo llamado por el orden de Fujimori, sacando a relucir la experiencia de su partido —real o autopercibida— en la mayoría de sus participaciones en el debate, parece responder a esta expectativa.
Frente a este ‘escenario de consolidación’, se presenta el de ‘irrupción’, que tiene, esta semana, como principales protagonistas a Roberto Sánchez y Carlos Álvarez. La del segundo sería más bien un retorno, luego de su novedosa incursión el año pasado. De colarse Álvarez a la segunda vuelta, junto a Fujimori o López Aliaga, la dicotomía dejará de tener base ideológica (Álvarez no es de izquierda) y pasará a enfrentar continuismo versus renovación. Menudo reto si se considera el recorrido del líder del partido que lo acoge, que ha permanecido en el escenario político a lo largo de todo el milenio. Sánchez, en cambio, arremete desde lo que fue el voto castillista del 2021 y la melancolía del mal esquivo que significó el trunco y autoinfligido final del gobierno de Pedro Castillo. Su mérito se asienta en parecer viable desde un espacio completamente desprestigiado: el Congreso.
Las dos primeras jornadas de la segunda tanda de debates (esta columna se cierra antes de que empiece la tercera) han demostrado que su auspiciosa posición en las encuestas los hace también más vulnerables y da espacio para el lucimiento de candidaturas más rezagadas en los sondeos de opinión: Marisol Pérez Tello, Mesías Guevara y hasta el también congresista Roberto Chiabra, menos golpeador, aunque más aplicado que los primeros.
Si bien parece poco probable que estas opciones terminen de colarse en segunda vuelta, sí es esperable que contengan el crecimiento de otros o, como mínimo, lo ralenticen. Como sea, los del pelotón de arriba no deberían olvidar que también los enanos empezaron pequeños.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.




