El pronóstico que dimos para la primera ronda de debates, se cumplió: los planes B de ataque y contingencia ganaron a los planes A de la propuesta. Seamos francos. Pedimos propuestas pero ansiamos ver ataques. Lo que más recordamos del primer día fueron los lances de Fernando ‘Popy’ Olivera y Yonhy Lescano contra sus vecinos de grupo. ‘Popy’ honró su papel histórico de pincha globos, troll de podio y ‘no sé de qué hablas pero me opongo’. No recitó el “Solo le pido a Dios” que le espetó a Alan García en su cara pelada en el debate de primera vuelta del 2016, pero le dijo a César Acuña, en su tutuma atarantada: “usted lidera una organización criminal llamada Alianza Para el Progreso”, entre otras perlas. Y ligó a Wolfgang Grozo con Montesinos y el narcotráfico.
“Todos prometen, pero yo le ofrezco a la gente…”, silencio de suspenso, “…verdad”, me contesta mi tocayo cuando lo llamo. Cumplir su papel tiene costos. Grozo lo retó a hacerse un examen toxicológico. Olivera me dice que es “la típica acusación que me hacían cuando presenté el video Kouri Montesinos. Esa vez me hice un examen en el laboratorio Roe y mostré los resultados”. Está evaluando si lo hace otra vez.
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Mucho más seria fue la respuesta de Acuña. En un post del martes pasado, anunció que lo querellará por difamación. Olivera replicó, en RPP, que planteará la exceptio veritatis (pedir al juez que le permita probar, en una suerte de proceso dentro del proceso, que dijo la verdad y, por lo tanto, no mintió). Lo ha ligado con tantos delitos, desde complicidad con narcotraficantes hasta coaccionar a empleados para que vayan a sus mítines, que la probanza sería costosísima, casi imposible. Grandilocuente como suele serlo, me repite la frase atribuida a Francisco Bolognesi cuando le pidieron rendirse: “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”.
LIMA, 23 de marzo del 2026. Primera jornada de debate presidencial organizado por el JNE. (Foto: Hugo Pérez / GEC)
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Herbert Caller, del Partido Patriótico, prometió que, de ser presidente, indultará a ‘Popy’ si Acuña lograra meterlo preso. No se rían, lo dijo en serio. En el multiverso de los pitufos electorales, Olivera es el rey.
Conversé con un dirigente de APP que me confirmó que la decisión de la querella va en serio. Ahora bien, si pides a tus abogados que te defiendan pos debate, es porque fuiste el perdedor de la noche. No pudiste defenderte donde debías y cuando debías. Y sino lo hiciste, quedaba al menos fortalecer tu plan A; o sea, concentrarte en tu propuesta, dando a tu equipo momentos con ‘aura’. Acuña no los dio. Si APP no saltara la valla, habremos sido testigos de un hito en la historia de los debates: un ataque fulminante, que te deja mudo, puede costarte la inscripción del partido. ¿Y ‘Popy’ saldrá de la condición de ‘otros’? Su épica performance da likes y ovaciones en público, pero no necesariamente votos. ‘Popy dame brutalidad’ Olivera estará en el corazón de mucha gente, lejos del hemiciclo. Y estará en el hígado de acuñistas como César Sandoval, ex MTC de Dina, que fue a insultarlo en un restaurante.
“Su épica performance da likes y ovaciones en público, pero no necesariamente votos. ‘Popy dame brutalidad’ Olivera estará en el corazón de mucha gente, lejos del hemiciclo”.
Mencioné al ‘aura’. Me explico. Los planes A de propuesta no se viralizan como los de ataque pero sí importan y mucho. Si el candidato dice algo con especial emoción, convicción y autoridad, se dice de esos momentos que tienen ‘aura’ y el clip que los incluya puede viralizarse a su favor. Hay otras vías para aprovechar el debate, que es forzar el ‘aura’ con efectos y artificios de edición, a modo de trailer, sumándole música pegajosa y/o humor. Ello puede enganchar por bastantes segundos a un espectador, pero es más difícil calcular su efecto en la adhesión. Me detengo en estos detalles porque no es en la transmisión en vivo donde se condensa el impacto del debate; sino en los clips que llegan a millones de electores.
El primer día tuvo el mejor elenco. López Aliaga, cargando la mochila de malos debates pasados, llegó tarde. No pudo estar en la foto pre debate. Leyó sin mucha convicción partes de su exposición, menos articulada de lo que se esperaba de un puntero, y resistió ataques sin inmutarse. Él, que ataca a medio mundo, se entrenó para el aguante sin contrataque. Su ‘training’ fue realista: ‘si no vas a replicar con creces, mejor no repliques y trágate el sapo’. Quedas golpeado, pero sobrevives. Si pisaba los palitos de Yonhy Lescano, provocador consuetudinario, podía salir devastado. Soportó no solo a Yonhy sino a Álex González ‘Toco toco’. Un detalle curioso: al final del suplicio, se le vio intercambiar teléfonos con Wolfgang Grozo, estrella menguante.

Carlos Álvarez realizó imitación de César Acuña durante debate presidencial. (Captura Tv Perú)
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Sin embargo, el inmediato viral del lunes lo protagonizó Carlos Álvarez imitando una frase de César Acuña. No fue espontáneo. He indagado con mis fuentes y puedo contarles que Álvarez decidió asumir su experiencia de imitador como parte de su personalidad política. Lo evitó por varios meses, mientras hacía su ‘transición’ de cómico a candidato. Y Acuña era el personaje perfecto para romper la veda cómica. La risa estalló en la sala de prensa y varios de los candidatos sonrieron en sus sillones. Acuña perdió dos veces esa noche.
El JNE ha organizado muchos debates en este siglo y los estilos de moderación han variado bastante. Fernando Carvallo y Claudia Chiroque se inclinaron por preguntar con frecuencia y no por la conducción discreta que solo interviene cuando la dinámica no fluye o un candidato rompe las reglas. Por otro lado, la llamada ‘bolsa’ o ‘bolsón’ de 2:30min, herramienta concebida para su uso discrecional por parte del candidato (como ya lo vimos en el debate del 2021 y cómo se explicó varias veces durante los tres días); se convirtió en rondas de no más de un minuto. Según mis fuentes, los moderadores de las próximas tres fechas, Pedro Tenorio y Angélica Valdez, ejercerán una moderación más discreta y el bolsón podría ser más flexible. El viernes, en las ternas electrizantes, aquellas con Keiko Fujimori, Jorge Nieto y Mesías Guevara, los cortes de las intervenciones fueron ásperos.
El Jurado evitó, eso sí, el ruido y el riesgo de las portátiles peleonas en el auditorio. Solo permitieron que cada candidato lleve dos personas al auditorio. Conocer a esos pares nos da información valiosa sobre las debilidades partidarias, confianzas estrechas y anclajes afectivos de cada candidato. Para hablar de los más notorios, empecemos por el primer día. Carlos Álvarez fue con Juan Sheput, candidato al senado de su partido País Para Todos y su manager Raúl Dávila. Sheput mantiene el único lazo sólido entre el candidato y el presidente del partido, Vladimir Meza. César Acuña fue con su pareja, Gisell Prado y con José Salardi, ex MEF y jefe de su plan de gobierno. José Luna fue con Daniel Urresti, su principal activo político desde que salió de prisión y con su candidata a la primera vicepresidencia, Cecilia García. José Williams fue con su candidato a primer vice, Fernán Altuve, y con Remigio Hernani, ex ministro del Interior, amigo de Williams.
Rafael López Aliaga fue con el vice almirante en retiro Francisco ‘Pancho’ Calisto, candidato al senado por Renovación Popular y con Cristian Salazar, su hombre de prensa. Alfonso López Chau fue con el Cnel. PNP en retiro, Harvey Colchado; y con el consultor andorrano, Jordi Segarra. Olivera fue con su candidata a primera vice, Elizabeth León, y con su amigo Gral. del ejército en retiro, Víctor Canales.
La segunda fecha, padeció de su elenco de secundarios que se limitaron a su Plan A de propuestas altisonantes, con variaciones gestuales o melodramáticas, como Álvaro Paz de la Barra pidiendo perdón público a su ex esposa Sofía Franco (y socia política, pues es precandidata a la alcaldía de Lima por su partido Fe en el Perú). En realidad, había un candidato top, Roberto Sánchez de Juntos Por el Perú, pero recién la mañana siguiente apareció en Perú21 el simulacro de Ipsos Perú que lo coloca como cuarto en intención de voto. A ninguno de sus colegas de grupo se le ocurrió sacudirlo para pescarle algunos votos. Se perdieron la oportunidad. El viernes fue de planchas: Keiko Fujimori fue con sus dos vices, Luis Galarrtea y Miguel Torres. Igual lo hizo Jorge Nieto, al acompañarse por su plancha compuesta por Susana Matute y el Gral. FAP en retiro, Carlos Caballero León. Para ponerle color a las bambalinas, Walter Chirinos presentó a sus acompañantes, Rogelio Rivas, ex ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, y Rocío Chávez, abogada de Vladimiro Montesinos y su candidata número 1 al senado nacional. Vaya reivindicación de la inteligencia montesinista.
El viernes volvió la expectativa. El antifujimorismo fue encarnado por Mesías Guevara del Partido Morado, cuyas redes prometían que le diría incendios a Keiko, a quien -mala suerte para ella, buena para el morado- le tocó en las dos ternas. Keiko estaba preparada para replicar e ignorar –“te haré ‘ghosting’”, le dijo- a Mesías, que replicó “te voy a papear” (te voy a argumentar y dejar mal, en la misma jerga de red); pero no estaba suficientemente entrenada para Nieto. Jorge le buscó la mirada, ella se la correspondió y le regaló su mejor momento al rival: una explicación, sin insulto, con cachita explicativa, de porqué ella no se podría disociar del ‘pacto mafioso’ (que él prefiere llamar ‘coalición para la impunidad’ o ‘mercantilismo económico y político’). Nieto, estrella en su rango medio, también fue blanco de ataques de los ‘otros’, que no tienen nada que perder y mucho que ganar en el ataque. El aprista Enrique Valderrama manejó bien sus tiempos, y pudo rematar su ataque asociándolo a la vez a Susana Villarán y a Dina Boluarte, sin que Nieto pudiera replicar. Tan picón quedó que usó su minuto de despedida para decir de Valderrama que “el APRA ha elegido a su sepulturero”.
Avances del show
Como se ha probado que los ataques funcionan, pues los habrá igual o más, a partir del lunes. Incluso las ternas con pitufos explorarán maneras de atacarse entre ellos o agraviar a los top que los ignorarán desde sus asientos. Ojo que ya no será el populismo punitivo contra cacos y corruptos lo que mande; sino propuestas sobre educación y desarrollo económico. Varios candidatos están estudiando para no sufrir como lo hicieron en el bloque impredecible de la pregunta ciudadana.
«El martes 31 se dará el duelo estelar, que podría tener sabor a segunda vuelta: Keiko versus ‘Porky’. Tercia Marisol Pérez Tello que dudará en ser neutral o dejarse llevar por la sororidad».
Predecible sí es que Olivera continuará su épica del ataque. Pero esta vez no le tocan tops. Le toca Valderrama, con quien podría intentar una reedición de su célebre careo con Alan el 2016. El joven Valderrama ni siquiera fue funcionario de García, pero se formó en el partido y la escuela de oratoria aprista. Le conviene replicar a ‘Popy’. Por supuesto, que lo golpeará como hizo con López Chau. Esos votos le sirven. George Forsyth podría terciar en ese debate, aunque lo suyo no parece ser el ataque. Yonhy Lescano, otro provocador nato, coincidirá -y, de hecho, atacará a Carlos Álvarez- quien tiene las opciones de ignorarlo, replicarle o, ¿por qué no?, remedarlo.
El martes 31 se dará el duelo estelar, que podría tener sabor a segunda vuelta: Keiko versus ‘Porky’. Tercia Marisol Pérez Tello que dudará en ser neutral o dejarse llevar por la sororidad. Ya en la segunda vuelta del 2021 apoyó a Keiko frente a Pedro Castillo. Keiko podría ganar por mera experiencia en debates; y porque Rafael, hasta ahora, se ha portado como un polemista renuente (lo suyo es el ataque monologal y provocar a sus entrevistadores). Pero, la expectativa del encuentro que, además, será el primero de la noche, lo obliga a entrenar y prever varios escenarios de ataque y contrataque. Keiko, por lo pronto, tendrá que revisar el estilo de contar historias ciudadanas con nombre propio. Está bueno eso para una charla motivacional de viejo cuño; pero no para una pequeña y agitada bolsa de tiempo. Tampoco puede agotarse en ese bloque porque en el siguiente -naranja piña- le toca por tercera vez con Mesías Guevara. Tercia, en ese trío, Roberto Sánchez, que podría quedar indemne. Pero ya le habrá caído en el bloque anterior, de parte de Roberto Chiabra y de Francisco Diez Canseco.
El último día se abre con Nieto, en terna con Armando Massé y Williams. Ninguno de los dos es dado al ataque; pero sus entornos les pedirán ‘brutalidad’. Acuña coincidirá con Grozo, que tendrá la oportunidad de ser quien golpee ante el atarantado César. En el último bloque, pobre millonario Acuña, coincide con Nieto, que puede ensayar todas las fórmulas y teorías que quiera sobre la ‘coalición para la impunidad’ sin que su ejemplo de carne y hueso le propine un contragolpe. Todo el show no será gratuito, veremos efectos, quizá minucias para la mayoría, quizá la diferencia entre brincar o no la valla para alguno.




