¿El último ‘9′? Ávila, hace ocho años. ¿Previamente? Ruidíaz, hace 12. Alianza Lima, por ejemplo, no ha tenido un goleador nacional en el Siglo XXI. Ibérico lo hizo con Melgar y Luis Benites lo logró con Sport Huancayo en la pandemia, pero de extremos, no como puntas. ¿Quita mérito? Para nada, lo aumenta, pero aquí buscamos poner foco a la posición del centrodelantero.
En la actualidad, la apuesta es clara en muchos clubes, no todos, por supuesto: contratar un atacante del extranjero (veterano y con experiencia) y no darle rodaje, a corto y mediano plazo, a jugadores que necesitan de minutos, para terminar un proceso de formación en el Perú, no acorde con los tiempos de ahora, como sí sucede en otros países de la región.
Escasez de goleadores en el Perú
Los problemas son los de siempre. Por ejemplo: ¿quién será ahora la nueva cabeza de la Unidad Técnica de Menores (UTM)? Pasa el tiempo y no hay asomo de ello. ¿De qué manera se trabajará en la FPF a largo plazo? Hasta el momento, no existe una política clara, en cuanto a la competencia de menores, dentro de una estructura que no es rigurosa con todos sus participantes en el fútbol profesional.
¿Cuántos partidos se juegan en las categorías menores al año? ¿Cuántos minutos de diferencia hay con respecto a otros prospectos de la región? Veamos cómo le irá este año -a la Liga Sub18 como a la Liga 3-, que pone un poco de orden a la línea de ascensos, pero ya trae cola con la organización con el arranque en Segunda División: desde Safap reclaman por la cantidad encuentros en el año (20 a 22) para los futbolistas: debería ser el doble para que tengan continuidad todo el año.

“Tenemos un sinnúmero de reclamos de los jugadores de Liga 2, caer ahí termina siendo una especie de crisis, tanto para clubes y jugadores. Un profesional del fútbol no puede tener seis meses de trabajo y seis meses, no”, confesó Roberto Silva a GOLPERU.

En ese sentido, de contadas instituciones en el fútbol peruano, los que apuestan por menores, no solo creen en un futuro mejor, sino que también tienen la inteligencia en la búsqueda de generar beneficios a futuro para sus clubes: desde una nueva línea de ingreso por derechos de formación como el ahorro dentro de su plantilla. Pero, volviendo al punto de los atacantes, ¿por qué no sale un ‘9′ en nuestro país? Como sí se muestra un mediocampista como Kenji Cabrera y un zaguero cmo Matías Lazo, del gran trabajo que realiza Melgar en canteras.
Dos representantes le confirmaron a DT: “Hay dos puestos que se apuesta menos en el fútbol peruano, el arquero y el centrodelantero”. El especial de El Comercio lo confirma: en la presente campaña, solo cuatro equipos de Primera División optaron al inicio por centro atacantes nacionales, uno con más de 40 años (Hernán Rengifo). Y, ¿qué pasa con los jóvenes valores?

Si tomamos en cuenta tras tres fechas jugadas en el Torneo Apertura, solo un equipo ha tenido dos menores de 20 años en dichas posiciones en su lista: Sport Boys con Diego Otoya (20) y Gilmar Rodríguez (19), que han sumado minutos. En el resto, no hubo ningún Sub20.
“La ausencia de scouting y cantidad de extranjeros (6) colabora también”, responde otra fuente a DT. Entonces, esa es la realidad que hay por ahora en el país. Veamos si en el transcurso del torneo aparece un nombre, hay que creerlo. El desarrollo de menores no lo hacen todos, solo son unos contados. Las apuestas, al día de hoy, no harán que aparezca un ‘9′ por las razones ya expuestas. Duro, pero cierto.













