El sorteo siempre es una fotografía del momento. Una postal que ilusiona o golpea, dependiendo del lado de la historia en el que te encuentre. Esta vez, a Universitario de Deportes le tocó mirar esa imagen con una media sonrisa. El Grupo B de la Copa Libertadores 2026 no es un regalo, pero tampoco una condena. Es, más bien, una oportunidad con matices.
El sorteo siempre es una fotografía del momento. Una postal que ilusiona o golpea, dependiendo del lado de la historia en el que te encuentre. Esta vez, a Universitario de Deportes le tocó mirar esa imagen con una media sonrisa. El Grupo B de la Copa Libertadores 2026 no es un regalo, pero tampoco una condena. Es, más bien, una oportunidad con matices.
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Ubicado en el Bombo 2, la ‘U’ esquivó a varios pesos pesados del continente. No tendrá enfrente a Lanús, vigente campeón de la Copa y la Recopa Sudamericana, ni a Estudiantes de La Plata, Cruzeiro o Corinthians. Tampoco a Libertad. Evitar esos nombres no asegura nada, pero en este tipo de torneos, empezar sin gigantes al frente ya es una pequeña victoria.
El primer rival que apareció en el camino crema fue Nacional de Uruguay. Un histórico, sí. Un campeón vigente en su país, también. Pero dentro del Bombo 1, uno de los accesibles en términos relativos ya que ocupaba el puesto 7 de 8 entre los mejores cotizados con 21.34M de dólares. Lejos de los números millonarios de Palmeiras (258M de dólares) o Flamengo (253M de dólares), y también de la presión mediática de Boca Juniors (104M de dólares). Universitario, además, evitó cruzarse nuevamente con viejos conocidos como LDU de Quito o Independiente del Valle, con quienes ya tuvo cuentas recientes en Libertadores del 2024 y 2025.
El primer rival que apareció en el camino crema fue Nacional de Uruguay. Un histórico, sí. Un campeón vigente en su país, también. | Foto: Universitario
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Desde el Bombo 3 llegó Coquimbo Unido, campeón 2025 de la liga chilena. Un equipo que, en la previa, no asusta por nombres ni por historia internacional y era el quinto club del Bombo 3 con mejor valor de mercado con 13.88M de dólares.
Deportes Tolima, en tanto, es el club que tenía el sexto mejor valor de mercado de un total de 8 clubes en el Bombo 4 con 14M de dólares. El equipo de Ibagué completó un grupo que, en papel, invita a competir. A creer.
Pero en la Copa Libertadores, el papel siempre miente un poco.
Hablar de Nacional es hablar de una camiseta pesada. De una institución que respira Copa Libertadores. Universitario lo sabe bien: se han enfrentado seis veces en el torneo, con un saldo de una victoria crema, tres empates y dos derrotas. Pero hay un recuerdo que siempre aparece: la semifinal de 1972, cuando la ‘U’ eliminó al cuadro uruguayo para meterse en la única final de su historia.
El último cruce fue en el 2003: derrota 2-0 en Montevideo y empate 2-2 en Lima. Desde entonces, caminos separados. Hasta ahora.

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Hoy, Nacional presenta un plantel valorizado en 21.34 millones de dólares. No es el más poderoso, pero sí uno equilibrado. Maximiliano Silvera, Maxi Gómez y Luciano Boggio son sus nombres más cotizados, todos por encima de los 2 millones. A ellos se suma el regreso de Nicolás López, un viejo conocido del fútbol sudamericano, que comparte historia con Edison Flores y Andy Polo desde el Sudamericano Sub 20 del 2013.
Dirigidos por Jádson Viera, tienen un promedio de edad de 26,6 años: un equipo en madurez competitiva. Ni jóvenes promesas ni veteranos en retirada. Un punto medio que suele rendir en torneos cortos.
Para la ‘U’, Nacional será la primera gran medida. El rival que marcará si este grupo es realmente accesible o solo una ilusión inicial.
Coquimbo Unido llega como campeón del fútbol chileno 2025, pero sin el cartel de otros equipos de su país. No es Colo Colo, no es Universidad de Chile, no es Católica. Es, más bien, un equipo que construyó su título desde el silencio.
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Su valor de mercado, 13.88 millones de dólares, lo ubica en la mitad del Bombo 3. Lejos de Rosario Central, el más cotizado con 60 millones de dólares, y por debajo de clubes como Junior de Barranquilla (19.3M de dólares), Católica de Chile (18M de dólares) o Santa Fe de Colombia (14.52M de dólares). Pero la Copa Libertadores no se juega con cifras.
Eso sí, hay un dato que marca su presente: perdió a su goleador, Cecilio Waterman, clave en el título. En su lugar llegó Lucas Pratto, un nombre pesado por historia, pero que a sus 37 años aún no ha podido marcar diferencias en el equipo chileno.
Dirigido por Hernán Caputto, Coquimbo tiene en Francisco Salinas y Benjamín Chandía a sus jugadores más valiosos, ambos con 1.4 millones de dólares de cotización. Su promedio de edad es de 27,5 años, similar al de Universitario.
Es, quizás, el rival más “ganable” del grupo. Pero también el más peligroso si se le subestima. Porque no tiene nada que perder.
Universitario debutará en la Copa Libertadores visitando a Deportes Tolima. (Foto: Universitario / Deportes Tolima)
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El grupo se completa con Deportes Tolima, un nombre que trae consigo una estadística incómoda: Universitario nunca ha ganado en Colombia por Copa Libertadores. Y este 2026 tendrá una nueva oportunidad para romper esa racha.
El historial entre ambos es corto pero parejo: dos empates en 1983, 2-2 en Lima y 1-1 en Ibagué. Más de cuatro décadas después, se volverán a ver las caras.
Tolima llega como clasificado por la tabla de reclasificación del fútbol colombiano. No es el campeón, pero sí un equipo constante. Su plantel está valorizado en 14 millones de dólares, con dos jóvenes como principales activos: Élan Ricardo (22 años) y Juan Torres (21), ambos superando el millón de dólares.
Dirigidos por Lucas González Vélez, representan ese perfil incómodo del fútbol colombiano: intensidad, ritmo alto y localía fuerte. No son el equipo más mediático, pero sí uno de los más difíciles de enfrentar fuera de casa.
Y ahí está la clave. Universitario debutará como visitante ante Tolima, entre el 7 y 9 de abril. Un partido que puede marcar el tono de toda la fase de grupos.




