Esa frase resume buena parte de lo que Kosloski pretende construir. Un futbolista peruano con técnica, pero también preparado para un partido de fricción, una segunda pelota, un rival que juega largo o una noche en la que toque correr detrás de la pelota. “Si jugamos bonito pero no ganamos, no sirve”, explicó entonces. Santa Fe será la primera oportunidad para comprobar cuánto de esa idea ya puede trasladarse a una competencia internacional.
Los Juegos Suramericanos llegan después de meses de microciclos, observación y búsqueda. Kosloski amplió su universo hasta jugadores de Liga 1, Liga 2, Liga 3 y otros torneos locales, mientras su comando técnico mantiene el seguimiento de los jóvenes que juegan fuera del país. En agosto contó a El Comercio que llegó a realizar cuatro microciclos en un mismo mes para definir una idea de juego y ampliar ese mapa de futbolistas.
La convocatoria para Santa Fe también debe entenderse desde las condiciones del torneo. Al no disputarse en una fecha FIFA, los clubes extranjeros no están obligados a ceder a sus jugadores. Además, el torneo se juega con Sub-19.
Por eso varias de las piezas que forman parte del seguimiento de la Sub-20 no estarán en Argentina. Felipe Chávez, Alberto Velásquez, Philipp Eisele y Matteo Pérez Vinlöf, entre otros, siguen dentro del radar del comando técnico. Su ausencia en este torneo no significa que hayan quedado fuera del proyecto.
La lista que competirá en Santa Fe ofrece, entonces, una fotografía del momento. Hay una presencia importante de futbolistas de Alianza Lima y Sporting Cristal, además de jugadores de Universitario, Melgar, Cienciano y otros clubes del campeonato local. También aparecen Fernando Lassanta, de Vélez Sarsfield, y Marco Rivas, de Tigre. El grupo tendrá que aprovechar estos partidos para ganarse un espacio dentro de una competencia interna que todavía está abierta.
Kosloski también quiere medir otro aspecto. El carácter. En su conversación con El Comercio, el entrenador contó que insiste con sus jugadores en la mentalidad vencedora y en el orgullo de vestir la camiseta peruana. Les pide, además, mirar fútbol, estudiar a los mejores de su posición y entender que la preparación debe apuntar a un mercado cada vez más exigente. “Perú nunca se ha clasificado a un mundial Sub-20. Eso para mí no es un problema, es una motivación. Quiero ser el primero en hacer historia”, afirmó.
Colombia, Chile y Panamá serán tres partidos para observar cuánto ha avanzado ese proceso. El resultado tendrá importancia, pero también habrá que mirar otras señales. Cómo responde Perú cuando el rival presiona. Qué ocurre después de una pérdida. Cuánto resiste el equipo cuando debe defender cerca de su área. Quién asume la responsabilidad cuando el partido se vuelve incómodo. Y, sobre todo, qué jugadores muestran condiciones para dar el siguiente paso.
El fixture
Perú Sub 20 en los Juegos Odesur
Miércoles 16 (8 a.m.)
vs. Colombia
Viernes 18 (1 p.m.)
vs. Chile
Domingo 20 (1 p.m.)
vs. Panamá
El gran objetivo está definido. El Sudamericano Sub-20 de enero será la competencia que pondrá a prueba de verdad el trabajo de Kosloski. Allí Perú se enfrentará a las principales selecciones de la categoría en Sudamérica y buscará uno de los cuatro cupos al Mundial Sub-20. El técnico brasileño sabe que ese torneo marcará buena parte del balance de su primera etapa al frente de la categoría.
Santa Fe puede servir para adelantar algunas respuestas. Puede mostrar qué futbolistas entienden más rápido las exigencias del entrenador, cuáles todavía necesitan tiempo y en qué posiciones será necesario incorporar jugadores cuando llegue enero. También permitirá conocer cuánto puede sostener Perú su propuesta frente a rivales de características distintas.
El otro gran reto, más allá de que esta no sea la selección final para el Sudamericano, es superar el riesgo del resultado. El punto de partida de Kosloski es especialmente exigente. Perú no gana un partido en un Sudamericano Sub-20 desde 2019 y viene de terminar último de su grupo en las dos últimas ediciones: en 2023 y 2025. En el torneo de 2025, además, perdió sus cuatro partidos y terminó con cero puntos. La selección busca en Santa Fe cortar una racha que explica por qué el Sudamericano de enero aparece desde ahora como el gran desafío del proceso.
Kosloski tiene unos meses para convertir esa idea en un equipo que logre ser competitivo. Los Juegos Suramericanos son el primer escenario para medir el camino. En enero llegará el torneo que realmente definirá hasta dónde pudo avanzar. Allí Perú tendrá que demostrar que el talento que aparece cada temporada puede convertirse, finalmente, en una selección capaz de competir por un lugar entre las mejores de Sudamérica.

Thiago Kosloski es el entrenador de la selección peruana Sub 20 (Crédito: César Campos, GEC).

