Salman Rushdie aparece en la pantalla y espera. Frente a él, más de 70 periodistas conectados desde distintos husos horarios. Su mirada es difícil de descifrar: el ojo cubierto con una lentilla negra no pasa desapercibido. Tras la presentación de rigor y la reiteración de sus credenciales —el “Booker entre Bookers”—, esboza una sonrisa breve ante la solemnidad y se dispone a responder preguntas que recorren su presente literario y vital.
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La penúltima hora, publicado por Penguin Random House en enero de 2026, aparece así como una respuesta narrativa a ese malestar contemporáneo. Rushdie regresa a la ficción tras Cuchillo, el libro donde narró el ataque que sufrió en 2022 y que marcó un punto de quiebre en su vida. Esta vez no hay testimonio ni ajuste de cuentas. Elige, en cambio, cinco relatos que se desplazan hacia otro territorio: la vejez, la muerte, la despedida y la pregunta por aquello que permanece cuando todo lo demás empieza a retirarse.
“Tengo dudas sobre el uso de la literatura o su utilidad, pero si la literatura tiene una utilidad, puede ser esa: la comprensión de la naturaleza humana”, nos responde para luego evocar a los puntos de conexión inevitables: “Si eres viejo escribe sobre viejos, si eres joven escribes sobre jóvenes, es natural que parezca un final”, responde luego.

Salman Rushdie durante una aparición pública previa al ataque que sufrió en 2022, cuando mantenía una intensa agenda internacional de presentaciones y debates literarios. (Foto: Difusión)
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Rushdie tampoco elude el contexto político que rodea la publicación de La penúltima hora. El regreso de figuras como Donald Trump al centro del escenario global aparece en su reflexión como un síntoma de desgaste institucional y empobrecimiento del lenguaje público. Más que una toma de posición explícita, le interesa subrayar la dificultad creciente para sostener conversaciones complejas en sociedades atravesadas por la polarización.
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Esa lectura del presente se enlaza con una de las preguntas que atraviesan el libro: cuándo y cómo retirarse. Rushdie aborda la idea del último libro no como un anuncio solemne, sino como una conciencia que acompaña la escritura en la madurez. Cada texto se escribe bajo la sospecha de ser el final, no por dramatismo, sino por una relación más directa con el tiempo y con los límites del cuerpo.
La muerte, en ese marco, no aparece como espectáculo ni como trauma. En los relatos funciona como un horizonte constante, una presencia que obliga a los personajes a mirar hacia atrás y a medir lo que queda. Frente a esa oscuridad, Rushdie sostiene que la literatura sigue siendo un espacio de libertad: un lugar donde todavía es posible aferrarse al sentido.

Publicado por Penguin Random House en enero de 2026, La penúltima hora reúne cinco relatos donde Rushdie reflexiona sobre la vejez, la muerte y la pérdida del hogar en un mundo en crisis. (Foto: Random House)
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“Los lectores encuentran elementos de conexión con lo que sucedes, se ven reflejados. Entonces eso deseo como escritor: construir pequeños mundos para que los lectores vivan ahí -explica Rushdie- Primero para que disfruten de esos mundos, y luego para que se inspiren, se desafíen, se rían, lloren. Para que sientan”
La penúltima hora no se presenta como un cierre, sino como un ejercicio de balance. Rushdie escribe desde una lucidez crepuscular, consciente del desgaste personal y colectivo, pero aún comprometido con la idea de que contar historias sigue siendo una forma de resistencia. En un mundo donde la comunicación se resquebraja, la literatura aparece, una vez más, como un espacio donde todavía es posible entenderse.
Ficha Ténica
La penúltima hora
Autor: Salman Rushdie
Traductor: Luis Murillo Fort
Editorial: Random House
Número de páginas: 272














