Si habría que definirlos, son los artistas que están detrás de la fabricación de las tablas de surf. Aunque pocos lo saben, el oficio que ejercen es pieza clave en el mundo de esta disciplina acuática. En el Perú, los primeros indicios de este trabajo se remontan a fines de la década del 60, gracias a la aparición de prodigiosos ‘shapers’ como Carlos Barreda, José Orihuela, los hermanos Gubbins y Wayo Whilar. Entonces, nuestro país estaba un paso adelante en el desarrollo de este deporte, tras la obtención del título mundial de Felipe Pomar en 1965.
Si habría que definirlos, son los artistas que están detrás de la fabricación de las tablas de surf. Aunque pocos lo saben, el oficio que ejercen es pieza clave en el mundo de esta disciplina acuática. En el Perú, los primeros indicios de este trabajo se remontan a fines de la década del 60, gracias a la aparición de prodigiosos ‘shapers’ como Carlos Barreda, José Orihuela, los hermanos Gubbins y Wayo Whilar. Entonces, nuestro país estaba un paso adelante en el desarrollo de este deporte, tras la obtención del título mundial de Felipe Pomar en 1965.
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De acuerdo con los especialistas, hoy poseemos una de las industrias más grandes en el diseño de tablas en esta parte del continente. Y uno de los principales exponentes –quizás el más importante de todos– responde al nombre de Darío Milano (41), un ‘shaper’ de madre peruana nacido en Argentina que se dedica a este oficio desde hace más de veinte años. En 2024, Darío fue elegido el mejor ‘shaper’ de Hispanoamérica en los Premios Duke, uno de los más prestigiosos de este deporte.“Yo siempre venía a visitar a mi familia materna, pero en 2004 decidí establecerme de manera permanente, al ver el potencial que tenía el surf peruano”, cuenta.
Darío Milano es un shaper nacido en Argentina, pero de madre peruana.
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Por aquella época, Sofía Mulanovich se había consagrado campeona mundial de surf de la WSL. El sueño de Darío era confeccionar las tablas de la gran surfista peruana. Antes de llegar a Lima, su única experiencia era un trabajo como vendedor en un ‘surfshop’ de su natal Buenos Aires.“El dueño de la tienda era ‘shaper’ y me ofreció ir a trabajar al taller para aprender a fabricar tablas. Comencé haciendo reparaciones, luego aprendí a lijar y por último a laminar”, recuerda el diseñador de estos vehículos del mar.
Iniciar una carrera como ‘shaper’ no fue sencillo para él. Por las mañanas laboraba en un pequeño taller de tablas y por las noches era mesero en un conocido bar. Poco a poco, se fue ganando un nombre dentro del circuito local, pero todo cambió en 2009, cuando el ‘rider’ venezolano Lolo Bellorín se consagró campeón sudamericano del Alas Latin Tour con una de sus creaciones. Ese reconocimiento le dio un impulso para viajar a California, donde llevó un taller intensivo de ‘shaping’ con el propio Timmy Patterson, uno de los mejores ‘shapers’ del mundo.
Con esa experiencia ganada, un buen día de 2019 Sofía Mulanovich se apareció en el taller de Darío en Punta Hermosa para solicitarle que diseñe sus tablas. Ese año, Sofi obtuvo el campeonato en open damas del Mundial ISA Surf en Japón y clasificó a los Juegos Olímpicos de Tokio, donde corrió con una tabla Milano, como se llama su marca. “No podía creer que una campeona mundial iba a correr con una tabla diseñada por mí en un evento tan importante como las olimpiadas. Siento que todo pasó muy rápido”, comenta el ‘shaper’.
Surfistas experimentados como Cristóbal De Col, Tomás Tudela y Gabriel Aramburú, al igual que jóvenes promesas como Bastián Arévalo García Miró, Paul Huguet y Lorenzo de Osma, forman parte del ‘team’ Milano. Darío explica que en su trabajo lo más esencial es la comunicación constante con los ‘riders’. Esto sirve para definir la curvatura de la tabla, el tipo de quillas y cuántas debe llevar, así como la longitud, el volumen, el peso y la anchura de acuerdo al tipo de olas que se deseen correr. “No es lo mismo diseñar tablas para olas grandes que para olas pequeñas, tampoco para principiantes o surfers profesionales. Hay toda una ciencia detrás”.
Darío Milano es el mejor ‘shaper’ del país. Los surfistas peruanos más rankeados acuden a él para que les diseñe sus tablas.
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Si bien Darío comenzó de forma artesanal, hoy en su taller cuenta con la última tecnología para el diseño de tablas, cuya materia prima es la espuma de poliuretano, la cual se reviste con fibra de vidrio. Cuenta con máquinas computarizadas CNC, que funcionan como una impresora 3D. El tiempo del proceso varía según la solicitud, y de ello también depende el precio: una tabla básica puede costar 550 dólares, pero las más complejas sobrepasan los 800 dólares. “La máquina hace el producto final en un 90%, pero hay un 10% de trabajo a mano para lograr la perfección”, concluye el mejor ‘shaper’ de Hispanoamérica, con el mar del Pacífico como telón de fondo. //
ACLARACIONESEste artículo se publicó originalmente en febrero del 2024.



