Antes de que comenzaran los discursos, la historia ya estaba sentada en primera fila. Rodolfo Bazán, Juan de la Vega y Víctor Rostaing observaban en silencio cómo el auditorio José María Arguedas de la Feria Internacional del Libro se llenaba de camisetas blanquiazules y de hinchas de todas las edades. Minutos después se presentaría Íntimos y Eternos, el libro que reúne a los 125 futbolistas más representativos de Alianza Lima, pero el verdadero protagonista de la tarde fue otro: la memoria de un club que, a sus 125 años, sigue encontrando nuevas formas de contarse.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El resultado es un recorrido por las entrañas del club, pero también por la historia del Perú. Cada página habla de fútbol, aunque también de barrios, migraciones, luchas sociales, tragedias, alegrías y sueños. La historia de Alianza, al final, siempre termina siendo un espejo del país.
“Somos la historia del Perú. Cuando se fundó Alianza apenas habían pasado dieciocho años desde la Guerra del Pacífico y llevábamos poco más de ochenta años como República. Contar la historia de Alianza también es contar la historia del Perú”, reflexionó Alfredo Arosemena durante la presentación.
Las palabras encontraron eco en Waldir Sáenz, quien recordó que antes de convertirse en el goleador histórico del club fue simplemente un niño que alentaba desde la tribuna. “Fui un hincha que tuvo la suerte de llegar al campo”, comentó con la sencillez que siempre lo caracterizó. A su lado, el “Pato” Quinteros confesó sentirse orgulloso incluso “con aparecer en dos líneas de la historia”, porque entendía que formar parte del relato aliancista ya era un privilegio.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Entre las páginas del libro aparecen las grandes glorias, los potrillos, los campeones y también aquellos futbolistas que, sin haber levantado todos los títulos, ayudaron a construir la identidad del club. Las fotografías, muchas de ellas recuperadas especialmente para esta edición, hablan por sí solas. Son imágenes que detienen el tiempo y devuelven a la memoria camisetas desgastadas, abrazos inolvidables y tardes que parecían perdidas.
Cuando terminó la presentación, los aplausos se mezclaron con las filas de hinchas que buscaban una firma o una fotografía. No había terminado solo el lanzamiento de un libro. Había concluido una celebración de la memoria. Porque, como quedó claro en aquella tarde de la FIL, ser de Alianza no consiste únicamente en alentar noventa minutos. Es transmitir una historia. Es cuidar un legado. Y, sobre todo, hacer que la intimidad blanquiazul encuentre siempre una nueva generación dispuesta a responder, cada vez que alguien grite: “¡Arriba Alianza!”.
********
SOBRE EL AUTOR













