Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Desde fines de enero el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó 3,5 millones de páginas de los archivos del Caso Epstein, una divulgación que ha vuelto a generar severos cuestionamientos al interior de la política estadounidense y europea con nuevas revelaciones, que también alcanzan a otros países como Rusia y México.
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La documentación publicada en el tiempo reciente dio cuenta de que por lo menos seis altos funcionarios del gobierno de Donald Trump han sido vinculados a Jeffrey Epstein.
Según un reporte publicado esta semana por NBC News, el grado de vinculación de estas personas con el fallecido delincuente sexual es variable, pues en el caso menos grave se trata de una sola mención en un correo electrónico, pero en los más severos los documentos desclasificados muestran una relación de larga data con miles de citaciones al interior de las páginas.
El mismo Trump atraviesa una situación compleja alrededor del expediente Epstein, debido a que ambos tuvieron una relación cercana hasta la primera mitad de la década de los 2000.
Si bien el Departamento de Justicia estadounidense afirma no haber encontrado información que haga meritorio abrir una investigación, el nombre del mandatario aparece reiteradamente dentro del archivo Epstein, lo que arroja un halo de duda permanente alrededor de una posible intervención suya en el caso.

Esta fotografía sin fecha en un lugar no identificado, publicada el 19 de diciembre de 2025, muestra al depravado sexual Jeffrey Epstein. (Departamento de Justicia de Estados Unidos / AFP)
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Un informe del diario “The New York Times” analizó el expediente y halló 38.000 referencias a Donald Trump en 5.300 archivos, en los que también se hablaba de Melania Trump y el club del magnate en Mar-a-Lago (Florida).
El diario neoyorquino indicó que las menciones no constituyen evidencia de participación en la trama de tráfico sexual de Epstein por sí mismas, pero que sí sugieren que la relación entre el actual presidente de EE. UU. y el criminal habría sido más cercana de lo que Trump ha comentado.
Uno de los registros recogía el testimonio de Juan Alessi, antiguo trabajador de Epstein, quien indicaba que Trump había visitado la casa del delincuente junto a “otras personas conocidas”.
La información también mencionaba que el difunto empresario seguía con detenimiento al actual presidente de EE. UU. tras el fin de su amistad hace dos décadas. Aparentemente, en el 2011 Epstein habría buscado dialogar con el mandatario sobre Virginia Giuffre, una de las víctimas más famosas del caso y una de sus primeras denunciantes.

Donald Trump y Jeffrey Epstein mantuvieron una amistad por décadas. (Foto de HANDOUT / Demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes / AFP)
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Otra figura pesada de la política estadounidense que se ha visto salpicada por la polémica ha sido Bill Clinton, quien también figura con frecuencia dentro de los archivos Epstein.
Las menciones incluyen a su esposa y antigua secretaria de Estado, Hillary Clinton, y a Doug Band, antiguo asesor y hombre de confianza del expresidente. Este último fue retratado en los archivos aparentemente intentando convencer al exmandatario de distanciarse de Epstein.
Actualmente se investiga la cercanía de Bill Clinton y su esposa con Jeffrey Epstein.
La situación de la antigua pareja presidencial es similar a la de Trump, debido a la ausencia de evidencia directa que los coloque como parte de los crímenes de Epstein; sin embargo, los Clinton deberán presentarse a testificar ante el Congreso de EE. UU. a fines del presente mes para responder sobre sus lazos con el pederasta.

Esta fotografía sin fecha de la colección personal de Jeffrey Epstein, el 12 de diciembre de 2025, muestra al expresidente Bill Clinton posando con Epstein y Ghislaine Maxwell. (HANDOUT / Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes/ AFP)
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En ese contexto, Hillary Clinton acusó el martes 17 a Donald Trump de llevar a cabo un esquema de “encubrimiento” con relación al expediente Epstein. “Los están retrasando a propósito”, señaló esta semana en una entrevista. La antigua secretaria de Estado indicó que espera que su comparecencia ante el Parlamento “sea justa” y que busca “ser tratada de la misma forma” que quienes se encuentren en una posición similar a la suya.
Trump respondió a su antigua rival electoral señalando que “no tiene nada que esconder” y no tiene vínculo alguno con Jeffrey Epstein. El jefe de gobierno estadounidense añadió que “Clinton y muchos otros demócratas habían sido arrastrados” hacia el caso delictivo.
El caso Epstein tiene evidentes implicaciones en la política estadounidense, sobre todo para Donald Trump. Una encuesta realizada por la consultora YouGov encontró que el 57% de los estadounidenses desaprobaba la gestión de su presidente alrededor del asunto y el 53% creía que el mandatario buscaba encubrir los crímenes.
La mitad de los consultados indicó que pensaba que Trump estaba envuelto en los crímenes de Epstein, mientras que un 30% indicaba que no creía en ello y el 20% restante afirmó no estar seguro.

Jeffrey Epstein y su socia Ghislaine Maxwell. (AFP).
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“Todo indica que es un tema que va a seguir afectando la política de Estados Unidos. Por más que Donald Trump intenta distraer la atención sobre ese tema no lo logra”, comentó el internacionalista y docente universitario Francisco Belaunde en diálogo con El Comercio.
Belaunde sostiene que el tratar de desviar la atención en torno a los archivos Epstein hacia los Clinton es parte del accionar habitual del presidente estadounidense, pero es una estrategia que comienza a mostrar signos de desgaste.
“Trump es una persona muy terca, que en general busca atribuir todos sus males a sus adversarios y es evidente que va a seguir haciéndolo. Es muy claro que muchos partidarios de Donald Trump están decepcionados por la actitud que ha tenido el gobierno de dilatar la publicación de esos documentos”, añade Belaunde.
Por su parte, Jorge Antonio Chávez, profesor de la Academia Diplomática del Perú e internacionalista, los votantes más moderados de Trump son quienes ven con desánimo la vinculación del líder republicano con el caso Epstein, pero el núcleo de sus simpatizantes se mantiene inalterado.
“Creo que esto podría afectar sobre todo a aquel electorado que estuvo desencantado de la política de Joe Biden y que quería un cambio. Es más difícil que afecte a su núcleo duro de MAGA, que es conservador y está bastante más ideologizado y tiende a creer más en la narrativa de persecución política”, dice el experto.
El sondeo de YouGov parece confirmar estas apreciaciones, pues el 86% de los votantes demócratas consultados señalaba creer en el involucramiento de Trump en el caso Epstein, mientras que solo el 13% de los republicanos pensaba que tenía que ver en estos incidentes. El 54% de los independientes afirmaba pensar que el presidente era partícipe de los hechos delictivos.
Los especialistas señalan que el panorama político de Estados Unidos en el 2026 tiene como gran condicionante las elecciones intermedias de noviembre, lo que hace que el contexto actual sea de particular sensibilidad para el líder del Partido Republicano. A pesar de que la presencia de Bill Clinton en los archivos pueda ser vista como un punto de balance, los analistas sostienen que es un elemento marginal de cara al electorado.
“El efecto es menor porque Clinton es un político ya retirado y Donald Trump es el presidente en funciones”, comenta Belaunde.
“Clinton es un expresidente, una figura que tiene peso en el Partido Demócrata, pero que no es una figura vigente ni que tenga aspiraciones presidenciales. En el caso de Hillary Clinton tampoco se sabe que tenga alguna intención de este tipo, por lo tanto, estamos hablando de órdenes de magnitud muy distintos”, añade.
El martes 17 la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, solicitó la renuncia del agente deportivo Casey Wasserman del comité organizador de los Juegos Olímpicos del 2028. Este último apareció en los polémicos archivos de Epstein intercambiando correos electrónicos subidos de tono con Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice directa del criminal sexual.
El empresario estadounidense Thomas J. Pritzker es otro de los nombres de peso sobre el que se revelaron vínculos con Epstein y Maxwell. El magnate anunció el lunes que se retiraría como presidente ejecutivo de la cadena de hoteles Hyatt.
El alcance las revelaciones también ha tenido profundo impacto en la Casa Real del Reino Unido, debido a la publicación de fotos sumamente comprometedoras del príncipe Andrés junto a una mujer. El hermano del rey Carlos ya había sido uno de los protagonistas más notorios del escándalo de la red de trata, lo que desencadenó que fuera separado oficialmente de la familia real.

El príncipe Andrés, Virginia Giuffre -cuando tenía 17 años- y Ghislaine Maxwell, la exnovia de Epstein hoy detenida por delitos vinculados al tráfico sexual. (Corte del Distrito de Florida).
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La situación del príncipe caído en desgracia parece ser todavía más caótica, debido a que el tabloide británico The Sun reportó el lunes que decenas de documentos del expediente Epstein fueron modificados para no mencionar a Andrés.
La excónyuge de este último, Sarah Ferguson, también fue mencionada en los archivos, que indicaban que el delincuente sexual le habría concedido préstamos, por lo que seis empresas en las que estaba registrada como directora fueron liquidadas recientemente.















