viernes, julio 17

A los 39 años, Lionel Messi sigue liderando la tabla de goleadores del Mundial con ocho tantos. Detrás aparecen Kylian Mbappé y Erling Haaland, ambos con siete. Más atrás asoman otras figuras como Bradley Barcola, Vinícius Júnior, Jamal Musiala y una generación de atacantes que parecen haber convertido cada partido en un festival ofensivo.

A los 39 años, Lionel Messi sigue liderando la tabla de goleadores del Mundial con ocho tantos. Detrás aparecen Kylian Mbappé y Erling Haaland, ambos con siete. Más atrás asoman otras figuras como Bradley Barcola, Vinícius Júnior, Jamal Musiala y una generación de atacantes que parecen haber convertido cada partido en un festival ofensivo.

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No es solo una percepción. Los números lo respaldan. Hasta los octavos de final, el Mundial 2026 registra 280 goles en 95 partidos, un promedio de 2,95 anotaciones por encuentro, la cifra más alta de la historia del torneo. El récord de 173 goles de Qatar 2022 quedó ampliamente superado cuando todavía restan por disputarse los cuartos de final, las semifinales y la final.

La Copa del Mundo de Norteamérica ya puede ser definida como el Mundial de las estrellas, pero también como el Mundial de los goles. La pregunta es inevitable: ¿el fútbol actual ataca mejor o simplemente defiende peor?

La respuesta, según cuatro exseleccionados peruanos consultados por El Comercio, no es tan simple como parece.

Argentina con las pulsaciones a mil remontó 2-1 a Inglaterra y, con Messi como bandera, confirmó que su mayor fortaleza es una identidad competitiva. | Foto: Selección Argentina / AFA

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Juan Pajuelo, tres veces campeón nacional con Universitario y exdefensor de la selección peruana, descarta que exista una crisis defensiva. Para él, el cambio está en la velocidad con la que hoy se juega.

“No creo que se defienda menos. Lo que sucede es que las transiciones de defensa a ataque son mucho más eficientes y toman muy desorganizadas a las defensas. Muchos equipos defienden en bloques bajos o intermedios y eso genera enormes espacios cuando el rival recupera la pelota”, explica.

Para Pajuelo, además, el récord goleador tiene una explicación matemática. “Este Mundial también tiene muchos más partidos. Es lógico que haya más goles. Pero es verdad que los delanteros están atravesando un momento extraordinario y eso se refleja en la tabla de goleadores”

La mirada de Ernesto Arakaki apunta hacia otro fenómeno: las tendencias tácticas. El exzaguero, cuatro veces campeón con Alianza Lima, considera que el fútbol moderno ha llevado al extremo la obsesión por salir jugando desde el fondo.

“Hoy existe una tendencia de entender el fútbol solamente desde el aspecto ofensivo. Todos quieren salir jugando desde atrás y muchas veces se toma demasiado riesgo. Hemos visto varios goles provocados por pérdidas del arquero o de los centrales intentando elaborar. Eso genera desequilibrios”, sostiene.

Para Arakaki, el secreto sigue siendo el equilibrio. “Un equipo juega bien cuando sabe atacar y defender con la misma eficiencia. Cuando atacas también debes saber cómo protegerte. Las tendencias son cíclicas; quizás en el próximo Mundial volvamos a ver otra idea predominante”.

France's forward #10 Kylian Mbappe celebrates after winning the 2026 World Cup football tournament quarter-final match between France and Morocco at Boston Stadium in Foxborough on July 9, 2026.  (Photo by FRANCK FIFE / AFP)

France’s forward #10 Kylian Mbappe celebrates after winning the 2026 World Cup football tournament quarter-final match between France and Morocco at Boston Stadium in Foxborough on July 9, 2026. (Photo by FRANCK FIFE / AFP)

/ FRANCK FIFE

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Del otro lado aparecen quienes vivieron el fútbol desde el área rival. Hernán Rengifo, campeón nacional con San Martín y Sporting Cristal y exdelantero de la selección peruana, cree que el crecimiento ofensivo responde a una evolución natural del juego.

“Hoy se ataca mejor porque el fútbol busca el espectáculo. Si no haces goles, pierde atractivo. El deseo de ganar hace que los equipos busquen atacar constantemente y eso también vuelve mucho más difícil defender”, afirma.

Sin embargo, el ‘Charapa’ recuerda que ninguna fórmula funciona sin una idea colectiva. “Todo depende de las características de los jugadores y del sistema. Puedes tener grandes figuras, pero la idea siempre debe ser jugar como equipo”.

Quizá la explicación más amplia la ofrece Flavio Maestri. El exgoleador de Sporting Cristal, Alianza Lima y la selección peruana identifica cuatro factores que ayudan a entender esta explosión ofensiva.

¡Drama total! Haaland abandonó el campo con Noruega 1-2 abajo y rozando la eliminación en el Mundial (Foto: EFE)

/ SHAWN THEW

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El primero tiene que ver con el desgaste físico. “Muchos jugadores europeos llegan después de temporadas larguísimas. El cansancio influye y eso provoca errores que antes no aparecían”. El segundo está relacionado con la expansión del torneo. “Hay más selecciones y varias participan por primera vez. Algunas todavía no tienen el nivel competitivo de las grandes potencias”. El tercero apunta directamente al VAR. “Hoy se cobran penales o acciones que hace algunos años pasaban inadvertidas. Eso también incrementa el número de goles”. Y el cuarto vuelve a coincidir con Arakaki. “Todos quieren salir jugando desde atrás y muchos equipos cometen errores en esa primera construcción. Hemos visto bastantes goles nacidos de pérdidas cerca del área propia”.

Pero Maestri también pone el foco en una transformación mucho más profunda: el cambio del delantero moderno. “Antes todo dependía del nueve clásico. Hoy prácticamente todos los equipos atacan con tres delanteros. Los extremos también son goleadores y la responsabilidad ya no recae solo sobre el centrodelantero”. Ahí aparecen nombres como Mbappé, Vinícius o Barcola, futbolistas que parten desde las bandas, pero terminan definiendo como auténticos atacantes.

“Ahora los extremos atacan por dentro, pisan el área y generan mucho más movimiento. Para los defensores resulta mucho más difícil referenciar porque ya no enfrentan a uno o dos atacantes, sino a tres delanteros y hasta dos volantes que también llegan al área”, añade.

Es decir, un central ya no debe controlar únicamente al nueve. Debe vigilar cinco posibles amenazas. Y en medio de esa revolución táctica sigue apareciendo Lionel Messi. Con 39 años lidera la tabla de goleadores del torneo y desafía cualquier lógica biológica.

Para Maestri, la explicación no está únicamente en el talento. “Después de los 30 un jugador entiende mucho mejor el juego. Decide mejor, se ubica mejor y necesita correr menos porque ya interpreta todo antes que los demás. Eso es lo que hacen Messi o Cristiano Ronaldo. La experiencia les permite llegar siempre al lugar indicado”.

Quizá ahí también esté la respuesta al gran debate. El Mundial 2026 no demuestra necesariamente que las defensas sean peores. Tampoco que los atacantes sean invencibles. Lo que refleja es un fútbol que cada vez privilegia más la velocidad, la presión alta, las transiciones, la ocupación de espacios y la participación ofensiva de casi todos los futbolistas. Las defensas siguen entrenándose igual o incluso mejor. El problema es que ahora deben resolver desafíos mucho más complejos. Y cuando enfrente aparecen Messi, Mbappé o Haaland, cualquier pequeño error suele terminar donde siempre termina en este Mundial: dentro del arco.

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SOBRE EL AUTOR

Periodista en Deporte Total de El Comercio desde 2018, el mismo año que Perú cumplió el sueño de volver a un Mundial. Siete años en el diario con coberturas de Eliminatorias, Copa América, Mundial, Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, en vivo y streaming. Ver más
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