La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) activará en el país el Open Banking, un sistema que permitirá que los clientes autoricen que la información financiera que hoy mantienen en una entidad sea compartida con otra para recibir mejores ofertas y condiciones. El esquema, conocido como finanzas abiertas, busca aumentar la competencia y facilitar el cambio de banco sin repetir trámites ni procesos de evaluación.
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) activará en el país el Open Banking, un sistema que permitirá que los clientes autoricen que la información financiera que hoy mantienen en una entidad sea compartida con otra para recibir mejores ofertas y condiciones. El esquema, conocido como finanzas abiertas, busca aumentar la competencia y facilitar el cambio de banco sin repetir trámites ni procesos de evaluación.
El superintendente de Banca, Seguros y AFP, Sergio Espinosa, explicó que el eje del modelo es que la decisión recaiga exclusivamente en el usuario. “El dueño de la decisión respecto a su información es el cliente, que es el que opta o no por poner esa información que tiene una institución financiera en otras instituciones financieras para accedan a ella, la revisen y puedan ofrecerle mejores condiciones”, señaló.
Actualmente, quien busca acceder a una mejor tasa o cambiar de entidad debe volver a presentar documentos y someterse a nuevos procesos de evaluación. Con el nuevo sistema, esa información podrá compartirse de forma digital, con autorización expresa del cliente.
La hoja de ruta presentada por la SBS prevé que este año se apruebe el marco regulatorio general y las especificaciones técnicas iniciales. Luego, las entidades contarán con un periodo de adecuación para que los primeros intercambios de información se produzcan a inicios del 2028.
La hoja de ruta prevé la aprobación del marco regulatorio este año y los primeros intercambios de información bajo el esquema de finanzas abiertas a inicios del 2028.
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El modelo no será completamente voluntario. La SBS señaló que la experiencia internacional demuestra que los esquemas opcionales no lograron resultados.
“Colombia, por ejemplo, fue un país que dijo esto va a ser voluntario y no pasó nada. Entonces ahora está migrando a un sistema obligatorio que es lo que ocurre en la mayoría de países donde esto ha tenido éxito”, afirmó el superintendente.
Sin embargo, la obligación será progresiva y por etapas. La implementación comenzará con los bancos con mayor participación de mercado y con aquellas entidades que estén preparadas para cumplir los estándares técnicos y de seguridad.
“No se le puede obligar desde el momento uno a una entidad que de repente no tiene la capacidad para cubrir con las inversiones o los mecanismos que necesita, sobre todo para garantizar la seguridad de la información”, sostuvo Espinosa.
La jefa del Departamento de Finanzas Abiertas de la SBS, Claudia Cánepa, detalló que el sistema arrancará con hasta dos paquetes de información que serán definidos tras mesas técnicas con el sector financiero.
“El grupo de información o el paquete de información que se va a compartir al inicio se va a definir en las mesas de trabajo. La hoja de ruta considera hasta dos paquetes”, agregó.
La SBS advirtió que no es esperable que el 100% de entidades financieras, especialmente las más pequeñas, forme parte del sistema en una primera etapa debido a los costos tecnológicos que implica cumplir los estándares exigidos.
“Hay entidades pequeñas a las cuales una inversión de este tipo les resulta completamente imposible”, señaló Espinosa, e indicó que esta situación ya se ha observado en otros países donde se implementó el modelo de finanzas abiertas.
En una etapa posterior, el sistema transitará de un esquema de banca abierta —centrado inicialmente en bancos— hacia uno de finanzas abiertas que incorporará progresivamente a otros sectores como seguros, pensiones, cooperativas y fintech, ampliando el universo de participantes y el alcance de los datos que podrán compartirse.
La entidad sostuvo que el principal beneficio para el usuario será una mayor competencia entre entidades financieras, lo que puede traducirse en mejores tasas y condiciones.
Espinosa ejemplificó esto con el caso de un cliente en Chile que logró mejorar su hipoteca al autorizar el intercambio de información. “A través de esto y simplemente apretando un botón en el teléfono y haciendo la autorización para que la información pase de su banco a otro banco, ese otro banco le había ofrecido una tasa de 1,25% menos en su hipoteca”.

El sistema operará mediante APIs, mecanismos tecnológicos que permiten que dos entidades financieras intercambien información de manera automática y segura, siempre con autorización del usuario, según explicó la SBS.
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El superintendente explicó que parte del costo de una tasa de interés está vinculado al proceso de evaluación de riesgo. “Cuando yo no tengo información, tengo que mandar a alguien seguramente a que mire y ese alguien cuesta y ese día cuesta”.
Durante la conferencia, Espinosa se refirió al avance del lavado de activos y a los desafíos que enfrenta el sistema financiero para combatirlo, especialmente en el caso de la minería ilegal.
“La minería ilegal ya se ha convertido en la fuente de dinero criminal más importante del Perú, superando el tráfico ilícito de drogas”, afirmó Sergio Espinosa.
El funcionario sostuvo que, si bien la Unidad de Inteligencia Financiera ha fortalecido los mecanismos de congelamiento y coordinación con la Policía y la Fiscalía, el actual proceso de formalización genera obstáculos en la persecución penal.
“Hay mecanismos que ‘legalizan’ el mineral extraído y eso hace muy difícil la investigación penal por parte de la Fiscalía y el Poder Judicial”, indicó.




