Santos Bravos entendió algo importante desde el inicio: una boy band puede construirse a partir de las diferencias. Desde la diversidad de nacionalidades y backgrounds distintos, su propuesta estética parte de potenciar la individualidad de cada integrante como estrategia para fortalecer al grupo.
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Es la primera agrupación latina desarrollada bajo el sistema de entrenamiento de HYBE (la compañía detrás del fenómeno mundial BTS) y llaman la atención por su propuesta musical fresca con mezcla de k-pop y ritmos latinos. Pero también es imposible ignorar un aspecto en el que destacan: la manera en que usan la moda para comunicar y conectar.
Si bien existe una línea estética en común, cada uno ocupa un lugar distinto dentro del universo visual del grupo y no se sienten repetitivos entre sí.
Hay referencias claras al K-pop en el estilismo: layering, accesorios, siluetas amplias, prendas pensadas para movimiento y performance; sin dejar de lado una influencia latina muy marcada. Los looks tienen sensualidad, frescura y una relación mucho más libre con la masculinidad, algo que conecta muy bien con su público joven.
Alejandro Aramburú, el integrante peruano, transmite una imagen más suave y emocional. Su estilo suele inclinarse hacia prendas relajadas, tonos neutros y siluetas limpias. Hay algo bastante natural en cómo lleva los looks, incluso cuando usa piezas más producidas. Su imagen se siente cercana, tranquila y muy coherente con esta nueva masculinidad menos rígida que cada vez gana más espacio dentro de la moda masculina. Recientemente cambió su color de pelo a negro, recibiendo muy buenos comentarios de sus fans.
Drew Venegas tiene una energía completamente distinta. Su estética se acerca más al streetwear y al imaginario del pop americano actual. Usa muchas capas, prendas oversized y una paleta más oscura. Las gorras y los lentes se han convertido casi en parte esencial de sus outfits, ayudando a construir esta imagen effortless que mezcla actitud relajada con estética urbana.
Kenneth Lavíll -el más joven de los Santos Bravos- es probablemente el más editorial del grupo. Sus looks suelen sentirse más pensados desde la moda. Juega muy bien con proporciones, texturas y styling más pulido. Tiene esta capacidad de verse elegante sin perder modernidad, algo muy alineado con cómo se está moviendo hoy la moda masculina de lujo.
Gabi Bermúdez, en cambio, proyecta una estética mucho más espontánea. Su imagen funciona desde el carisma y la naturalidad. Incluso cuando lleva outfits producidos, mantiene una sensación relajada. Su estilo no se siente distante ni excesivamente construido, por lo que es uno de los favoritos de los “duales”(nombre del fandom) al momento de replicar sus looks.
Y luego está Kauê Penna, desde Brasil, probablemente el integrante más arriesgado visualmente. Kauê usa maquillaje, se pinta las uñas y experimenta constantemente con elementos que todavía siguen rompiendo ciertos códigos dentro del pop latino masculino. Sus looks tienen una energía moderna, sensual y bastante conectada con una generación que entiende la moda como una forma de expresión personal más que como una serie de reglas.
Eso termina siendo una de las mayores fortalezas de Santos Bravos. La moda funciona como una extensión de quién es cada integrante y todo parece genuino.
Además…
A saber
Este domingo 24 de mayo, la agrupación se presentará por primera vez en Lima con un show en Costa 21, marcando además el primer encuentro en vivo con sus seguidores peruanos.













