Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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La sala cuatro del museo Pedro de Osma parece un pequeño templo. En medio de un silencio reverencial, se observan pinturas dedicadas a la vida espiritual de Rosa de Lima: su cercanía con la figura del Niño Jesús, como en un bello óleo anónimo del siglo XVIII (en nuestra portada), sus milagros, sus recorridos por la ciudad virreinal y su preocupación por el cuidado de los enfermos o su defensa de la fe católica.
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Pero esta no es solo una exposición pictórica: uno de los elementos principales de la muestra es una vitrina interactiva, en la que el visitante, a través de una pantalla, puede entrar en contacto con la época en que vivió la santa. Puede descubrir pasajes de su vida, hagiografías, reproducciones y diversos escritos digitalizados. Es decir, encontrar todos los elementos que posicionaron a Rosa como un símbolo religioso del Virreinato. Esta experiencia interactiva ha sido realizada en colaboración con el Centro de Investigación de Estudios Indianos, de la Universidad del Pacífico, institución que desarrolla, en estos días, un curso académico de religiosidad virreinal.
“La sala te lleva por un viaje en el tiempo. La selección de piezas elegidas te permite entender el contexto de esa Lima espiritual en la que convivían cinco santos”, dice Rochi del Castillo, directora del museo. Ella se refiere a ese período entre los siglos XVI y XVII cuando por las calles de la ciudad caminaron Toribio de Mogrovejo, Juan Masías, Francisco Solano, Martín de Porres y Rosa de Lima. “En esta idea de contexto –agrega– no solamente se presenta la parte biográfica de Rosa, sino también a partir de las piezas elegidas puedes contar al público la historia de manera directa”.

Santa Rosa de Lima en el Pedro de Osma. (Foto: Museo Pedro de Osma)
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Entre los cuadros, ella destaca “La defensa de la Eucaristía con Santa Rosa”, un óleo anónimo de inicios del siglo XVIII, en el que la santa levanta el símbolo sagrado como una defensa de la fe católica en plena evangelización. En el texto que acompaña la muestra se pone de manifiesto cómo la iconografía existente permite entender los diversos significados que se dio a la santa limeña y que permitieron su pronta canonización: “Lo que hizo posible este proceso fue la participación activa de diversos sectores sociales: la orden de predicadores, que buscaba reafirmar su papel evangelizador en el Nuevo Mundo; los criollos americanos, quienes encontraban en ella un símbolo de inclusión dentro de la monarquía hispánica; y, finalmente, la propia Corona española, para la cual Rosa representaba un fruto legítimo de la expansión y evangelización católica en América. A pesar de sus distintos intereses, todos coincidían en presentar, a través de la santa, el triunfo del catolicismo universal”.

La figura de Santa Rosa en el arte. (Foto: Museo Pedro de Osma)
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Recientemente, el museo Pedro de Osma ha sido reconocido como parte de la red mundial de turismo religioso. En ese sentido, la nueva sala dedicada a Santa Rosa está dirigida a un público que se siente atraído por la fe. Así, hoy domingo, el día en que recordamos a la Patrona de América y Filipinas, quienes visiten el museo podrán también escribir sus peticiones y oraciones a la santa, que serán llevadas luego al Pozo de los Deseos, ubicado en el Convento de Santa Rosa, en el Centro de Lima. Es una forma de mantener viva una fe que lleva ya más de cuatro siglos.
Además…
A saber
Este domingo 30 habrá tres visitas guiadas a la sala de Santa Rosa: 11:30 a.m., 2:00 p.m. y 3:30 p.m., previa inscripción a: [email protected]

