miércoles, marzo 25

La iniciativa se oficializó mediante las Resoluciones Directorales N° 0009-2026-MTC/18 y N° 0010-2026-MTC/18, publicadas en el diario oficial El Peruano el pasado 13 de marzo. En dichas normas se establecen los procedimientos para modificar temporalmente el trayecto de las unidades (buses, cústers, combis) cuando exista alguna amenaza hacia los choferes y usuarios, así como implementar estándares de seguridad en determinadas zonas a lo largo de los recorridos.

(…) atendiendo a lo dispuesto en el marco normativo citado y los problemas de inseguridad que vienen afectado el servicio de transporte terrestre en sus diversas modalidades y ámbitos, resulta necesaria la aprobación de los “Lineamientos Técnicos para la elaboración, implementación y ejecución del Plan de Rutas Provisionales”, señala el documento firmado por Tania Valle, directora de la Dirección General de Políticas y Regulación de Transporte Multimodal del MTC.

No obstante, mientras el Estado busca implementar mecanismos que permitan mantener el servicio de transporte activo y sin paralizaciones, surge la interrogante de si unas rutas provisionales pueden afectar en el fondo a miles de usuarios que se movilizan a diario en transporte público por trayectos ya establecidos.

Asimismo, debe quedar en claro los criterios que las entidades y los propios operadores de transporte deberán tener en cuenta para establecer rutas alternativas ante la probabilidad de hechos delictivos que pongan en serio peligro su integridad.

Detalles de esta medida

Las normas indican que la disposición del MTC es aplicable bajo una serie de principios:

  • Temporalidad: Las rutas provisionales tienen carácter excepcional, transitorio y condicionado a la persistencia de las condiciones que motivaron su aprobación, suspendiendo temporalmente las habilitaciones de ruta vigentes.
  • Flexibilidad operativa: El Plan de Rutas Provisionales permite ajustes dinámicos y graduales en función de la evolución del riesgo, los reportes de inteligencia y la evaluación continua de su efectividad.
  • Coordinación interinstitucional: Las acciones previstas se ejecutan bajo un esquema de corresponsabilidad entre las entidades competentes.
  • Proporcionalidad y razonabilidad: Las medidas adoptadas en el Plan de Rutas Provisionales deben guardar relación directa con el nivel de riesgo identificado, evitando restricciones innecesarias.

En tanto, el proceso para determinar qué trayectos serán intervenidos y diseñar las rutas provisionales se llevará a cabo en varias etapas. La primera es una fase de evaluación, en la que se identificarán rutas, paraderos, terminales o tramos con mayor exposición a la extorsión o al sicariato.

Esta etapa de identificación y delimitación de zonas de riesgo delictivo estará a cargo de la PNP en el marco de sus funciones de inteligencia y prevención del delito, para cuyo efecto, previo a la emisión del informe técnico correspondiente, puede solicitar información del Mapa Interactivo de Alertas de la Sutran y otros sistemas o mecanismos de información y alerta. Dicho requerimiento de información, debe ser atendido dentro de las 48 horas siguientes de recibida la solicitud.

Asimismo, la delimitación de zonas de riesgo se realiza considerando, de manera integrada, los siguientes criterios técnicos:

  • Análisis de mapas delictivos georreferenciados.
  • Reportes de inteligencia policial y sistemas de alerta temprana.
  • Información proveniente del Mapa Interactivo de Alertas de la Sutran.
  • Reportes operativos y comunicaciones oficiales de las autoridades competentes u otras entidades; así como denuncias formales.

El diseño de rutas provisionales constituye la segunda etapa del Plan de Rutas Provisionales. Esta etapa está a cargo del MTC en coordinación con la PNP, y con la participación de la ATU, los gobiernos regionales y locales, según el ámbito territorial de competencia.

Una vez aprobado el Plan de Rutas Provisionales, la PNP remite al MTC un reporte semanal con la actualización de la información de las zonas afectadas.

En aquellos supuestos de rutas ubicadas en zona de riesgo delictivo que no cuentan con la existencia de rutas alternas en las que se pueda determinar rutas provisionales, las autoridades competentes adoptan medidas alternativas y coordinadas de seguridad tales como patrullaje, uso de cámaras de vigilancia, entre otros; a efectos de garantizar la seguridad en dichas zonas.

Funciones

Las normas establecen al menos 3 agentes importantes para el desarrollo, el diseño y la implementación de las rutas provisionales de transporte: MTC, ATU y PNP. En el caso de los operadores de transporte, estos también participan en las coordinaciones con las distintas entidades y además pueden presentar una propuesta de ruta alternativa.

MTC

Este ministerio ejerce la rectoría técnica y normativa del Plan de Rutas Provisionales, siendo responsable de su elaboración, aprobación, coordinación y evaluación. Coordina con la PNP, la ATU, la Sutran y los gobiernos locales para la implementación del Plan, a la vez que dispone mecanismos de seguimiento, evaluación y actualización del proyecto.

PNP

Es responsable de la identificación, delimitación y caracterización del riesgo delictivo, así como de la ejecución de acciones de seguridad vinculadas al Plan de Rutas Provisionales. Su otras responsabilidades tienen que ver con elaborar y remitir al MTC el informe técnico semanal de zonas afectadas con recomendaciones preliminares de intervención, además de brindar seguridad operativa en las rutas provisionales, mediante patrullaje focalizado, control territorial y, cuando corresponda, escolta selectiva.

ATU

Participa en el Plan de Rutas Provisionales cuando las medidas se implementan en el ámbito de Lima y Callao. Coordina con el MTC el diseño e implementación de las rutas provisionales y elabora su propia propuesta.

Adecúa temporalmente la operación del transporte urbano y la infraestructura complementaria al Plan de Rutas Provisionales; coordina con operadores y gobiernos provinciales la implementación de señalización, infraestructura temporal y medidas de ordenamiento, difunde oportunamente la información sobre rutas provisionales a usuarios.

Operadores de transporte

Los operadores de transporte terrestre de personas y de mercancías deberán cumplir estrictamente las rutas provisionales, paraderos y condiciones de operación aprobadas, y se abstendrán de modificar unilateralmente rutas o condiciones de operación fuera del marco del plan aprobado.

Los criterios de operadores para cambio de rutas

De acuerdo a los establecido, el diseño de las rutas provisionales se realiza considerando los siguientes criterios técnicos y operativos:

  1. Información territorial de riesgo, contenida en los mapas delictivos georreferenciados y en el informe técnico de zonas afectadas.
  2. Análisis de conectividad y funcionalidad vial, que permita asegurar la continuidad del servicio, la accesibilidad a centros urbanos, terminales, paraderos estratégicos, mercados, centros de salud y otros.
  3. Capacidad operativa de la infraestructura vial alternativa, considerando condiciones de tránsito, seguridad vial, restricciones físicas y capacidad de absorción del flujo vehicular.
  4. Evaluación del impacto operativo y social, considerando la variación del recorrido. .
  5. Disponibilidad de medidas de seguridad complementarias, tales como patrullaje focalizado, presencia policial, monitoreo en tiempo real o uso de sistemas integrados al Sistema C5i.
  6. Coordinación con gobiernos locales, la PNP y operadores de transporte.

Asimismo, si bien el MTC y la ATU se encargan de diseñar e implementar el Plan de Rutas Provisionales, las normas aprobadas disponen que, de manera excepcional, los operadores de transporte que se encuentren afectados por amenazas pueden presentar al MTC una propuesta técnica referencial de ruta provisional.

Cabe mencionar que dicha propuesta tiene carácter no vinculante y no sustituye la evaluación de riesgo ni la decisión técnica de las autoridades competentes. Los criterios técnicos que debe tomar en cuenta el operador para elaborar su propuesta son:

  • Descripción del servicio afectado y de la ruta regular autorizada.
  • Identificación de tramos que se buscan evitar, sin calificar ni caracterizar el riesgo delictivo.
  • Propuesta de tramos alternativos desde el punto de vista de conectividad, accesibilidad y operación.
  • Evaluación básica de impacto operativo de la propuesta, considerando la variación del recorrido respecto de la ruta regular, así como estimaciones referenciales de tiempos de viaje, condiciones de operación o costos operativos.
  • Identificación de nodos críticos para la operación, tales como terminales, paraderos, centros logísticos, zonas de embarque y desembarque u otros puntos indispensables para la prestación del servicio.

En tanto, El Comercio recorrió algunas rutas y consultó a algunos transportistas de distintas líneas sobre esta medida del MTC, obteniendo un parcial rechazo a la misma. Ellos refieren que se debería destinar mayor cantidad de efectivos policiales en distintos puntos de las rutas con más incidencia delictiva y propensas a ataques.

Los transportistas, en su mayoría de empresas como Consorcio Santo Cristo S.A. (la 91), Santo Cristo de Pachacamilla S.A. (la 10), y Grupo Diez (SMP-Surco) dijeron que los más importante es elegir bien los paraderos, ya que de no hacerlo se verían perjudicados con la poca presencia de pasajeros.

Impacto en usuarios

La otra cara de la moneda sobre la implementación de rutas provisionales es que podría afectar a miles de usuarios que se movilizan a diario en transporte público por trayectos ya establecidos. De no haber una buena difusión, de forma temprana, se verían perjudicados al desconocer los nuevos trayectos y paraderos.

Vera Lucía Mendoza, vecina de Miraflores, se traslada todos los días hacia La Victoria, donde se ubica su centro laboral. Su trayecto consiste en tomar un micro que vaya por la avenida Angamos y luego en la avenida Aviación bajar y tomar otro hacia su destino final.

Precisamente uno de los carros que aborda en este segundo punto suele pertenecer a la empresa Santa Catalina, cuyas unidades han sufrido en el último tiempo varios atentados debido al cobro de cupos. De darse un cambio temporal de rutas, Vera Lucía dijo a El Comercio que esto podría retrasar su viaje y le demandaría salir más temprano para buscar las calles con nuevo trayecto.

Tengo una hija pequeña que necesita de mis cuidados y no estoy para cambiar de rutina. Yo ya sé en qué paradero tomar el carro y ahora no estaría segura. Tampoco consumo muchas noticias como para estar informada a tiempo“, expresó.

Al igual que ella, Camila San Miguel, quien cursa el primer ciclo de universidad, dijo que en los últimos meses estuvo viendo y recorriendo con sus padres la ruta que tendrá que usar en los siguientes 5 años de estudio. No obstante, de darse un eventual cambio de ruta del medio de transporte que utiliza tendría que nuevamente poner a prueba el nuevo trayecto. “Es cosa de adaptarse, aunque no es lo idóneo, porque entiendo que será temporal y se regresará a la ruta inicial”, sostuvo.

Por su parte, Isaac Malca, CEO de ‘Tu Ruta’, aplicativo que permite al usuario encontrar las mejores rutas del transporte público, dijo a El Comercio que le parece que siempre es bueno que las autoridades traten de hacer algo frente a la criminalidad y más aun en el sector transporte. Sin embargo, consideró que el tema va mucho más allá.

Nosotros promovemos que se siga usando la tecnología, podemos seguir ayudando para que esos aparentes pocos operativos que se realizan se sientan como más. Incluso ya hemos ayudado con el botón de alerta”, indicó.

Análisis de esta medida

Exautoridades y expertos advierten que el rediseño temporal de rutas podría no resultar efectivo para enfrentar la criminalidad. Señalan que se requiere una estrategia más amplia que incluya mayor control territorial, inteligencia policial y acciones coordinadas para desarticular a las organizaciones criminales dedicadas a la extorsión y el sicariato.

Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional del Transporte, comentó a El Comercio que la ATU ya estableció el plan regulador de rutas. El hecho de que tengamos una contingencia tan importante como es la extorsión y el sicariato no implica que dejemos desabastecida y abandonada a aquella población que ya tiene las rutas claras. “Estas rutas están hechas para satisfacer una demanda poblacional en el transporte», indicó.

“No se está pensando en las áreas despobladas que se van a dejar, que van a ser tomadas prácticamente por la ilegalidad que trabaja de la mano con la extorsión. Además, estaríamos reconociendo que estamos claudicando, que no podemos contra ello. No estamos de acuerdo, esa no es la salida”, expresó.

Ojeda agregó que la criminalidad y los ataques extorsivos a transportistas se trasladarían también a las rutas provisionales.

Por su parte, para el criminólogo Nicolás Zevallos se trata de una medida que “claramente muestra que no se comprende cuál es el problema que existe”. Sostuvo que las rutas físicas no son las que están amenazadas, sino las rutas como líneas de negocio de las empresas de transporte. Entonces, precisó que no habrá ningún cambio en el comportamiento de las amenazas, sino simplemente cambiarán los trayectos de los vehículos.

Las amenazas son a Los Chinos, al Ancón-Surco, a los buses de El Rápido. No por pasar por una calle u otra va a modificarse la amenaza extorsiva“, dijo.

Cabe mencionar que que entre agosto del 2024 y diciembre del 2025, en el sector transporte de Lima Metropolitana y Callao hubo 93 fallecidos y 76 heridos por actos de extorsión.

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