miércoles, septiembre 9

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Los peces carnívoros tienen más concentraciones de mercurio en su organismo. Foto: Max Cabello

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Por Mongabay Latam

“Lo que hacen estos reportajes es cambiar la escala, la dimensión del problema, pues demuestra que la contaminación por mercurio no es algo puntual ni aislado, sino que es una grave crisis ambiental, sanitaria, alimentaria y transfronteriza en el ámbito amazónico”, dice Mariano Castro, director de Iniciativa Amazonia Resiliente y Justa del Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade), en Perú, luego de revisar la serie de reportajes publicada por Mongabay Latam sobre el impacto del mercurio en las comunidades indígenas de Brasil, Bolivia y Perú.

Se trata de una serie de reportajes que analizan la información de 39 estudios científicos elaborados entre 1997 y 2024 en los ríos Madre de Dios, en Perú; Beni, en Bolivia; y Madeira, en Brasil. Esta información ha permitido revelar que por lo menos 249 comunidades han estado expuestas al mercurio en las últimas dos décadas y, de ellas, el 88 % reporta niveles de mercurio por encima de la cantidad considerada segura por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Bayolet tenía cinco años cuando fue diagnosticada con mercurio en la sangre. Solía desmayarse en clases. Foto: Max Cabello

/ MAX CABELLO

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Castro destaca que a través de esta investigación periodística la información científica que estaba dispersa se ha convertido en una “evidencia territorial” para los países. “Esto se vincula no solamente con ámbitos territoriales en abstracto, sino con las zonas donde están las comunidades indígenas expuestas o afectadas por la contaminación por mercurio. Todo esto, además, revela una situación de injusticia socioambiental”, explica.

La investigadora boliviana Marielos Peña-Claros, copresidenta del Panel Científico de la Amazonía, dijo a Mongabay Latam que esta investigación es importante porque no se enfoca en un solo lugar sino que ofrece una visión panamazónica que va mostrando cómo el mercurio y la presencia de este en el cuerpo de las personas no se restringe a un solo lugar sino que se puede ver en varios lugares a lo largo de la cuenca amazónica. “La investigación de Mongabay Latam es como una fotografía más amplia de lo que está pasando en este momento en la cuenca amazónica en relación con el mercurio y cómo afecta la salud de la gente”.

Para esta investigación, Mongabay Latam analizó documentos científicos y elaboró una base de datos que reúne 7725 muestras de mercurio en personas y 5939 muestras de tejido en peces. De esta forma, determinó la ruta de la contaminación a lo largo de estos tres ríos amazónicos que se conectan y que trasladan el mercurio a la vida de cientos de familias.

Los estudios muestran déficits cognitivos en niños y adultos con mercurio por encima de los valores normales. Foto: Max Cabello

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Los datos recopilados permitieron identificar la contaminación no solamente en las 249 comunidades muestreadas, sino que establecieron que alrededor de 702 comunidades a orillas de estos tres ríos también están en riesgo. En total son 951 comunidades que tienen niveles alarmantes de mercurio o viven en estado de vulnerabilidad.

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Estamos hablando de contaminación crónica, entonces, debe establecerse un programa multisectorial de intervención en las cuencas contaminadas por mercurio, en aquellas donde ya se tiene esta información”, dice Castro, quien también ha sido viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente en Perú. “La información es tan contundente que el Estado peruano y de los otros dos gobiernos deberían intervenir inmediatamente en las comunidades que han sido identificadas como aquellas que están afectadas directamente”, agrega.

Castro señala que es necesario un programa multisectorial porque no se trata solamente de un tema del sector salud o del sector ambiental, sino que involucra también al Ministerio de la Producción (Produce), responsable de la pesca en el país. También es un tema minero, de orden interno, de seguridad y de atención social por la trata de personas que se genera en torno a la minería ilegal y legal. “Es un tema multisectorial y debe habilitarse un plan multianual –distribución de los recursos del Estado por un periodo más allá del año fiscal– por cuenca con presupuestos, metas y responsables claros. Todo está conectado, por tanto, se requiere un manejo de cuenca”. Este plan, agrega Castro, debe empezar por las zonas donde se tiene la información contundente.

La contaminación alcanza a las gestantes y a los niños a través del agua y los alimentos. Foto: Max Cabello

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Para Castro también es importante que la secretaría del Convenio de Minamata –un tratado global para proteger la salud humana y el ambiente contra los efectos adversos del mercurio– reciba formalmente la información publicada por Mongabay Latam. “Se debe pedir que desde la Secretaría se solicite a los tres países involucrados en estos reportajes que den cuenta de las acciones y las respuestas que se pueden tomar en cada país y a nivel internacional”. Castro también considera que la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) debería recibir esta información.

El exviceministro también plantea que el Estado debería “establecer vigilancia sanitaria especializada” en los lugares identificados con niveles de mercurio por encima de lo establecido y detener la fuente de contaminación, es decir, “eliminar las dragas y todo tipo de equipamiento minero en los ríos amazónicos”. Al mismo tiempo, dice Castro, se debe proteger la alimentación de las comunidades afectadas por mercurio, cuyo origen de contaminación son los peces que consumen y que provienen de estos ríos.

Para Marielos Peña-Claros los datos publicados por Mongabay Latam son importantes por “la magnitud y gravedad del tema” y las cifras expuestas, que muestran, por ejemplo, que en el río Madeira, en Brasil, hay habitantes con niveles de mercurio más de 75 veces superiores al umbral seguro (150 mg/kg). “Estamos hablando de cantidades muchísimo más arriba de lo recomendado”, comenta.

Peña-Claros considera que para atender este problema se requiere un trabajo “a escala local pero también a escala regional y con eso me refiero a escala panamazónica”. Por un lado, sugiere, “se debe controlar el ingreso de mercurio para que sea más restringido”. Por otro lado, dice, “está la prohibición y monitoreo en áreas protegidas y en otras zonas cerca de comunidades para evitar la minería ilegal”.

En el río Beni la minería avanza sin control. Hay pobladores que realizan minería artesanal utilizando mercurio. Las aguas de ese afluente están contaminadas. Foto: Javier Mamani

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La investigadora boliviana también cree que es necesario brindar otras opciones y alternativas económicas para las personas que ven en la extracción de oro una opción para generar ingresos. “Creo que la concientización es importante porque la gente que saca oro no necesariamente está al tanto del daño y de los problemas de salud que ocasiona el mercurio”.

La copresidenta del Panel Científico de la Amazonía sugiere, además, que es importante “trabajar con la OTCA”, así como realizar un trabajo global “para crear conciencia en los compradores de oro” en otros países. “Hace unos años hubo campaña para no comprar madera de bosques tropicales porque estaban destruyendo los bosques, hasta ahora no veo una campaña diciendo que no compren oro porque está matando gente”. Peña-Claros cree que se debe hacer un llamado a los que compran oro a nivel internacional para que sean conscientes de que “el oro cuesta vidas y cuesta el funcionamiento de la Amazonia como un todo”.

Para la senadora peruana Mirtha Vásquez, del partido Ahora Nación, la información publicada por Mongabay Latam “es una prueba más de la gravedad de la contaminación en el país, sobre todo por tóxicos como el mercurio”. Vásquez señala que se trata de “un tema de larga data en comunidades de la sierra y de la selva, donde se han realizado procesos de tamizaje que daban cuenta de la gravedad del asunto”.

“Hay una situación muy grave que el Estado tiene que atender en cuanto a salud ambiental. Como Mongabay Latam da cuenta en su informe, en las comunidades hay un proceso de degradación de la salud que no está siendo atendido porque en el país no hay políticas ni normas que obliguen al Estado a ofrecer una atención especializada”, comenta la senadora Vásquez y agrega que lo que hasta ahora se ha conseguido ha sido aprobar un “plan nacional de personas contaminadas con metales pesados y metaloides [Plan Especial Multisectorial para la Intervención Integral a favor de la Población Expuesta a Metales Pesados, Metaloides y otras sustancias químicas tóxicas], es decir, un marco general que no ha podido ser ejecutado de manera vinculante porque el Estado siempre se escuda en que se debe generar una metodología y que no hay presupuesto”.

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