Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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La candidatura a la presidencia de Ricardo Belmont Cassinelli ha vuelto a resonar a pocos días de las elecciones generales de 2026. No obstante, no es la primera vez que el empresario y comunicador, de 80 años, está involucrado en la política. Por el contrario, cuenta con una trayectoria que se remonta a la década de 1990, cuando fue elegido alcalde de Lima en dos períodos consecutivos (1990-1992 y 1993-1995), gestiones marcadas por obras emblemáticas en la capital, pero también por una serie de cuestionamientos.
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Todo empezó el 1 de enero de 1990. En la edición de este Diario se informó que, tras la victoria de Belmont el 12 de noviembre de 1989 con 999.237 votos, inició sus funciones como alcalde de Lima Metropolitana.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 1 de enero de 1990.
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Más adelante, en la edición impresa del jueves 4 de enero de 1990, se reveló que el municipio tenía un déficit de 500 millones de intis, por lo que la entidad se encontraba sobredimensionada. Ante ello, Ricardo Belmont se comprometió a redoblar esfuerzos para enfrentar la crisis.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 4 de enero de 1990.
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El mes siguiente, el 21 de febrero de 1990, El Comercio informó que Belmont anunció la formación de una comisión técnica que buscaría solucionar el problema del transporte urbano en un plazo de 30 días.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 21 de febrero de 1990.
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El plan pareció avanzar progresivamente. El viernes 6 de abril de 1990, el Diario informó que la Municipalidad de Lima, por disposición del alcalde, estaba por concluir las obras inconclusas de la gestión anterior. Además, a través del Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet), se emprendió la ejecución de 42 nuevas obras para mejorar la infraestructura vial y urbana de la capital.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 6 de abril de 1990.
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El 7 de mayo de ese mismo año también se informó que el municipio multaría a los microbuseros si elevaban las tarifas a 3 mil intis. “La Federación de Choferes del Perú reafirmó su decisión unilateral de cobrar a partir de hoy lunes 3 mil intis por el pasaje adulto. El alcalde Ricardo Belmont Cassinelli señaló que, de ser así, se aplicarían fuertes multas, porque el único autorizado para fijar las tarifas era el municipio”, se lee.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 7 de mayo de 1990.
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El lunes 13 de agosto de 1990 se registró una de las primeras grandes polémicas de su gestión. El Ministerio de Educación se vio obligado a aplazar el inicio de las labores escolares del segundo semestre en Lima debido al irregular servicio de transporte de pasajeros.
Como no se fijaron las tarifas respectivas, no solo las clases se vieron afectadas, sino también las actividades industriales y comerciales de la capital. La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y el Ministerio de Economía (MEF) responsabilizaron al Municipio de Lima por la demora en la determinación de tarifas. Por su parte, Belmont sostuvo que no le correspondía dicha función, pese a que el artículo 1 de la Ley 24619 facultaba a los concejos municipales a fijar las tarifas del transporte público urbano de pasajeros.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 13 de agosto de 1990.
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Pasaron dos años hasta que su nombre volvió a resonar en las páginas de los medios, incluidas las de El Comercio, esta vez por la inauguración de la avenida Universitaria. El 4 de mayo de 1992, este Diario publicó dos informes con detalles del proyecto.
“Fue inaugurada ayer la avenida más larga de Lima, que comprende 28 kilómetros y une seis distritos: San Miguel, Cercado de Lima, San Martín de Porres, Los Olivos, Comas y Carabayllo. La obra fue inaugurada por el alcalde Ricardo Belmont. La Municipalidad de Lima invirtió 14 millones de dólares (…). Con esta extensión, permitiría el desplazamiento de 2,5 millones de personas, facilitando el transporte de norte a sur sin necesidad de ingresar al centro de Lima”, se lee.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 4 de mayo de 1992.
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Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 4 de mayo de 1992.
Casi al finalizar ese año, se inauguró su segunda obra más emblemática: el trébol de Monterrico. El lunes 21 de diciembre de 1992, El Comercio informó que el proyecto, cuya inversión fue de 10 millones de dólares, “abarca un área de 22 hectáreas, permitirá dar fluidez al tránsito vehicular entre las avenidas Javier Prado, Circunvalación, Panamericana Sur y la Vía de Evitamiento, y está constituido por seis anillos viales, dos grandes puentes vehiculares sobre la avenida Javier Prado, cuatro puentes peatonales, 12 paraderos para ómnibus y cinco módulos con servicios higiénicos y telefónicos”, se detalló.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 21 de diciembre de 1992.
En su segunda gestión, iniciada en 1993, Belmont también estuvo presente en las páginas del Diario. Sin embargo, fue a raíz de una denuncia vecinal, que se convirtió en su segunda controversia.
El 30 de noviembre de ese año se informó que parques declarados como terrenos intangibles e inalienables fueron utilizados para obras de la Municipalidad Metropolitana.
“Los parques se han convertido en el blanco de algunas autoridades municipales, quienes pretenden o, lo que es más penoso, logran cambiar de uso espacios cuya naturaleza es de bien público. En el caso del parque N.° 4 de la urbanización San Germán, en San Martín de Porres, este perdió 1.200 metros cuadrados por obra del municipio limeño”, se lee.
“Cobijado en el argumento de que la urbanización contaba con exceso de áreas de recreación, el alcalde de Lima, Ricardo Belmont, desafectó más de mil metros cuadrados de área de recreación pública”, alertó entonces este Diario.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 30 de noviembre de 1993.
Durante el último año de su segunda y última gestión como alcalde surgieron varias noticias. El martes 23 de mayo de 1995 se anunció que Belmont inició la licitación del bypass ‘Los Cabitos’, con 22 empresas postoras. El alcalde aseguró que esta obra, con un presupuesto base de 15’020.766 nuevos soles, beneficiaría a cientos de limeños.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / martes 23 de mayo de 1995.
Más adelante, el 3 de agosto de 1995, se informó que se dio inicio a la construcción de este proyecto, que posteriormente pasó a denominarse óvalo Higuereta.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / 3 de agosto de 1995.
Este no fue el único proyecto de ese año. El martes 22 de agosto de 1995, el entonces alcalde anunció que el 29 de agosto se inauguraría oficialmente otra obra emblemática: el bypass de la plaza Dos de Mayo. Posteriormente, el viernes 25 de agosto, se informó que solo faltaban trabajos de pintado y limpieza para su culminación.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / martes 22 de agosto de 1995.

Foto: Archivo Histórico de El Comercio / viernes 25 de agosto de 1995.
Finalmente, el 3 de setiembre de 1995, el Diario anunció que tanto el bypass de la plaza Dos de Mayo como el óvalo Higuereta habían sido concluidos, marcando un paso importante para el transporte en Lima.
Otra de las polémicas más comentadas sobre Belmont fue que, en los dos últimos años de su segundo periodo municipal (1994 y 1995), pasó 174 días fuera del país, ausentándose de su cargo como alcalde. Durante casi seis meses permaneció en Estados Unidos por motivos personales y de salud.
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