La reforma laboral que el Senado de Argentina aprobó la semana pasada, a propuesta del gobierno del presidente Javier Milei, marca uno de los giros más profundos en las reglas del trabajo en décadas. Con el objetivo de “modernizar” el mercado laboral, reducir costos y fomentar la formalización, el oficialismo logró avanzar con un paquete que modifica indemnizaciones, flexibiliza jornadas, redefine la negociación colectiva y endurece las condiciones para las huelgas.
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Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal del país, se reunirá el lunes para definir la convocatoria a una huelga general de 24 horas contra la reforma laboral.
Se espera que el debate de la reforma laboral y la votación en la Cámara de Diputados ocurran a fines de febrero, con fechas tentativas alrededor del 18 (comisiones) y 26 de febrero (plenario) dentro de las sesiones extraordinarias que van hasta el 27 de febrero. El Gobierno pretende que el proyecto sea ley antes del 1 de marzo, cuando comienza el periodo ordinario del Congreso y Milei ofrecerá un discurso a la nación.
Estas son las claves de una reforma laboral que desata tensión política y sindical:













