domingo, enero 18

Han pasado casi tres meses del colapso y posterior desplome del techo del patio de comidas del Real Plaza de Trujillo. Aquel viernes 21 de febrero, más de seis personas murieron y cerca de 80 resultaron heridas. Hace solo unos días, el programa digital ‘La Contra’ dio cuenta de una nueva información que daría mayores pistas sobre las responsabilidades en esta tragedia, que puso en foco el nivel de seguridad de un rubro (centros comerciales) que recibe 2 millones de visitas cada día en todo el Perú.

El periodista Paolo Benza resaltó la obtención de dos testimonios clave que revelarían fallas graves en la construcción del mencionado centro comercial. De acuerdo a estas declaraciones dadas a la Fiscalía y Policía Nacional, hubo un uso incorrecto de pernos, es decir, se utilizó un tipo distinto al contemplado originalmente, lo cual habría debilitado la estructura.

Los testimonios pertenecen a los ingenieros Julio Rivera Feijoo y Fernando Bazo Safra, quien diseñó los planos y quien encabezó la construcción de la obra, respectivamente. Lo dicho por ambos pondría en evidencia responsabilidades técnicas y administrativas en el proceso de edificación del mall.

Testimonios

De acuerdo con la investigación periodística, el pasado 4 de abril, la fiscalía le preguntó a Rivera Feijoo (responsable del plano estructural de la obra) si el patio de comidas del Real Plaza se construyó tal como él lo había diseñado. Él respondió que en principio no había visto ningún cambio en los planos As-Built, o sea, aquellos que muestran cómo se hizo la obra finalmente.

Sin embargo, señaló que luego de mandar un equipo a observar la zona de derrumbe, concluyó que sí se llevaron a cabo algunos cambios. “Luego de ocurridos los hechos le pedí a la empresa CC Real Plaza -Trujillo el plano conforme a obra; esta empresa me entregó el plano, lo verifiqué con el plano de diseño, lo comparé y aparentemente no había ningún cambio. Luego, nosotros hemos enviado un equipo para que hagan unas observaciones dentro del ámbito que nos han permitido realizar, habiendo visto que sí hay cambios“, declaró Rivera Feijoo.

Asimismo, precisó que se hallaron 4 cambios, de los cuales 3 tienen que ver con los pernos de anclaje. Detalló que deberían haberse usado un tipo muy especial de pernos de anclaje, llamados A325, que “resisten más del doble que el acero convencional y tienen una característica, que sus tuercas son de alto relieve y en ellas se aprecia la numeración A325″. Sin embargo, resulta que en ninguna de las tuercas halladas por el equipo de Rivera Feijoo se pudo observar esa nomenclatura.

Tragedia ocurrió el viernes 21 de febrero. Aquel día más de seis personas murieron y cerca de 80 resultaron heridas. (Foto: Andina)

El estructuralista también explicó que el diámetro de los pernos de anclaje parecían menor a la indicado y que los pernos en contacto con las tuercas han presentado un nivel de oxidación muy alto, lo que reduce el área de resistencia y por consiguiente debilita la estructura. En tanto, otro cambio detectado fue la falta de estribos a los refuerzos de las columnas.

Por su parte, Fernando Baso, dueño de BGS Ingenieros, la empresa que se encargó de construir el mall, precisó que en cuanto a las estructuras metálicas, estas se tercerizaron a la empresa Famome. Su respuesta fue que sí, que existía uno para la compra de acero A36, los cuales ingresaron al taller de Famome para la fabricación de las varillas de anclaje.

Aquí surge la contradicción entre los dos profesionales, pues Rivera Feijoo aseveró que debió haberse utilizado pernos A325. En tanto, Baso juró en su testimonio que los planos no indicaban pernos de anclaje de dicha característica. Es más, aseguró que en los planos no se precisaba nada y que ante esta falta de información eligieron el acero A36, siendo aprobado por la supervisora de la obra, la empresa Sdchmidt & Chavez Tafur Ingenieros.

Bazo Safra añadió que, a su vez, dicha firma tuvo que haber pedido el visto bueno del contratista, es decir, el Real Plaza, para otorgar la la aprobación.

¿Cuál es el impacto?

El ingeniero Alberto Ramírez, de la FCI UNI, indicó a El Comercio que si se comprueba que se han utilizado pernos de otras dimensiones y características distintas a las especificadas en un primer momento en el diseño, esto habría contribuido al colapso del techo del Real Plaza Trujillo.

Si se han utilizado pernos de calidad y dimensiones diferentes a las especificaciones técnicas del responsable del diseño, esto sí puede tener un impacto y puede ser una causa o un factor más para el desplome del techo circular”, sostuvo.

Además, dejó en claro que todo material que no cumpla con las especificaciones del diseñador de un proyecto puede tener implicancias en el posterior desastre. “Sobre todo tratándose de un diseño donde el techo se apoya en placas de metal adosados a las columnas y fijados mediante anclajes“, mencionó.

En tanto, especialistas consultados por ‘La Contra’ explicaron que ante una falta de precisión en los planos de una obra se debe consultar directamente con el proyectista, con el profesional que hizo los planos (Rivera Feijoo). No se puede asumir que se debe elegir un tipo de acero en vez de otro. Este cambio puede afectar todo el proceso de obra.

Respuesta del Real Plaza

El Comercio solicitó una respuesta al Real Plaza de Trujillo sobre estas declaraciones de expertos a las que tuvo acceso ‘La Contra’; en ese sentido, subrayaron que para el proceso de diseño, construcción y supervisión del patio de comidas de dicho centro comercial contrataron a especialistas calificados, por lo que cualquier decisión de carácter técnico debió ser coordinado y validado entre ellos.

Real Plaza precisó que el equipo de diseño tuvo la responsabilidad de concebir el proyecto, elaborando los planos arquitectónicos y de ingeniería bajo criterios técnicos, normativos y funcionales.

Asimismo, señaló que la empresa constructora se encargó de ejecutar la obra y su función fue seguir estrictamente los planos aprobados para garantizar calidad y seguridad, mientras que la función del equipo de supervisión fue verificar que cada fase se realizara conforme a lo establecido.

Es importante destacar que contratamos a especialistas calificados para cada una de las etapas del proceso de obra: diseño, construcción y supervisión. Por ello, el proceso en su conjunto y cualquier decisión de carácter técnico debió ser coordinada y validada entre los distintos especialistas de las etapas mencionadas, con el objetivo de cumplir con todos los estándares de construcción”, manifestó.

Por otro lado, Real Plaza informó que a la fecha, ha concretado 157 acuerdos de compensación y que seguirán trabajando para asegurar que cada persona y familia reciba el apoyo respectivo, cubriendo al 100% las atenciones médicas relacionadas con la tragedia.

Reiteramos nuestra más profunda solidaridad con cada una de las personas afectadas con la tragedia ocurrida en nuestro centro comercial en Trujillo. En Real Plaza reafirmamos nuestro compromiso de seguir colaborando con las investigaciones que viene desarrollando la Fiscalía, tal como lo hemos hecho desde el inicio“, finalizó.

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