Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Las elecciones generales de Nepal se resolvieron con una victoria aplastante del Partido Rastriya Swatantra (RSP, por sus siglas en inglés), encabezado por Balendra Shah, estrella musical local que en los últimos cuatro años tuvo un veloz ascenso en la política del país asiático.
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El resultado es considerado un parteaguas en la historia política reciente de Nepal, debido a que Shah, hasta hace poco alcalde de Katmandú, es visto por la ciudadanía joven como el rostro de la renovación. Al frente de la nación se encontraba K. P. Sharma Oli, exprimer ministro de 74 años derrocado por las protestas de setiembre del 2025 y que representaba a la vieja guardia política.
Balendra Shah nació en Katmandú, siendo hijo de un médico ayurvédico y parte de una familia que tiene como religión el budismo newar, minoritario en un territorio en el que la gran mayoría de la población profesa el hinduismo.
El ganador de las últimas elecciones nepalíes estudió Ingeniería Civil en Nepal y realizó una maestría en la Universidad Tecnológica Visvesvaraya en Karnataka, India. A pesar de dichas credenciales profesionales adquirió notoriedad por su faceta musical como rapero.
Conocido popularmente como Balen, Shah se hizo conocido desde la década del 2010 en la escena del nep-hop, que es como se conoce al hip-hop nepalí. En sus canciones plasmó la insatisfacción de la juventud criticando a los políticos y abordando temas como la corrupción, la desigualdad y la falta de oportunidades laborales.
Con una imagen consolidada en el medio musical, Balen Shah causó sorpresa al presentar su candidatura a la alcaldía de la capital nepalesa como candidato independiente, resultando elegido burgomaestre en el 2022.
Desde aquellos comicios municipales, el rapero convertido en político mostró un estilo llamativo que conserva hasta hoy: aparece siempre vistiendo sacos oscuros, reemplazando las camisas por polos y portando gafas oscuras. Asimismo, Shah es conocido por llegar a los mítines conduciendo él mismo su auto y por brindar discursos bastante enardecidos.
Pese a la efusividad de estos mensajes, Shah es reservado en otros ámbitos y es famoso por no dar entrevistas ni declaraciones a la prensa, incluso cuando es abordado en directo por periodistas durante eventos públicos.
Durante su gestión municipal centró su mensaje en la lucha contra la corrupción y la independencia de grupos de poder que podían influir en la toma de decisiones de su gestión.
Al llegar a la alcaldía mostró iniciativas como la transmisión en vivo de las sesiones del Consejo de Katmandú —hecho sin precedentes en la comuna capitalina— como una forma de exhibir transparencia. También se interesó en abordar problemas como la gestión de residuos y el acceso a la salud.
Balendra Shah ya era una figura popular cuando estallaron las protestas masivas de la generación Z en Nepal durante setiembre del año pasado. El bloqueo de las redes sociales y plataformas de Internet por parte del gobierno de K. P. Sharma Oli fue el catalizador de un descontento que llevaba años cultivándose entre los jóvenes, que vieron cómo se les quitaba el acceso a lo que consideraban uno de los pocos medios de libertad de expresión de los que disponían y afirmaban no soportar más corrupción.
Según reportó en ese periodo el medio local The Kathmandu Post, las protestas tenían un límite de edad de 28 años establecido por los mismos manifestantes para dejar claro que era una iniciativa de los jóvenes, y Shah expresó abiertamente su “pleno apoyo” a la iniciativa.

Manifestantes corriendo entre las llamas frente a la oficina en llamas del Partido del Congreso de Nepal durante una protesta para condenar la represión mortal de la policía contra los manifestantes en Katmandú el 9 de septiembre de 2025. Foto: Prabin RANABHAT / AFP
/ PRABIN RANABHAT
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El por entonces alcalde de 35 años afirmó que era comprensible que “incluso él podría parecerle mayor” a los protestantes, así que por respeto a ellos no participaría, a pesar de que compartía su indignación.
“Quiero comprender sus aspiraciones, objetivos y pensamientos. Los partidos políticos, líderes, activistas, legisladores y activistas no deberían pasarse de listos y usar esta manifestación para sus propios intereses”, escribió Balen en Facebook.
Mientras tuvieron lugar las manifestaciones, Shah se convirtió en una suerte de portavoz de la juventud y ganó popularidad entre esta. La represión de las protestas dejó 76 muertos y más de 2.000 heridos, cifras que Nepal no había visto en ninguna otra manifestación del periodo reciente y Shah calificó de “terrorismo” la respuesta del gobierno de Oli. Tras la presión de la ciudadanía y el temor a nuevas protestas, el primer ministro dimitió el 9 de setiembre.
Viendo un panorama propicio, Balen se unió al Partido Rastriya Swatantra, agrupación de centro político, en diciembre del 2025 y en enero de este año renunció a la alcaldía para participar en las elecciones generales.

El candidato electoral del Partido Rastriya Swatantra (RSP) y exalcalde de Katmandú, Balendra Shah (arriba, centro), y el presidente del partido, Rabi Lamichhane (arriba, izq.), saludan a sus partidarios durante una campaña electoral en Lalitpur, cerca de Katmandú, el 28 de febrero de 2026, antes de las elecciones generales del país del 5 de marzo. (Foto: PRABIN RANABHAT / AFP)
/ PRABIN RANABHAT
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A lo largo de la campaña electoral, Balendra Shah se mostró como un tecnócrata pragmático que aportaba “soluciones y no política” gracias a su perfil como ingeniero.
Al mismo tiempo afirmaba que llevaría “justicia para los mártires de la generación Z”. Tras su elección prometió investigar los casos de corrupción de las administraciones anteriores y enjuiciar al gobierno de Oli por las muertes de manifestantes.
Tan grande fue su afán de demostrar la ruptura con respecto a la vieja política que para los comicios decidió presentarse en Jhapa-5, el mismo distrito por el que postulaba K. P. Sharma Oli y en el que finalmente lo derrotó por un amplio margen.
Otro eje de su discurso fue la generación de empleo, prometiendo crear más de un millón de puestos de trabajo a una población joven que también protestó por la falta de oportunidades. A lo anterior se añade que el rapero asegura que buscará limitar la influencia que China e India ejercen sobre Nepal, que se ubica entre ambas potencias regionales.
La expectativa de la juventud nepalí alrededor del gobierno de Shah es grande, pero ello no ha impedido que su llegada al poder genere ciertas dudas y cuestionamientos.
Cuando fue alcalde el rapero demostró que el estilo impulsivo de sus discursos era también parte de su accionar como autoridad. The New York Times señala que fue propenso a ignorar los procedimientos para resolver posteriormente “las sutilezas” y ser inflexible.

Balendra Shah (izq.), registrándose en un colegio electoral para votar en las elecciones parlamentarias de Nepal, celebradas en Katmandú el 5 de marzo de 2026. (Foto: TAUSEEF MUSTAFA / AFP)
/ TAUSEEF MUSTAFA
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El medio norteamericano cita como ejemplos el intento de Shah por demoler un asentamiento humano ilegal que le pareció “impropio” y la vez en la que hizo que un camión de basura echara su carga frente al Departamento de Carreteras local por sus demoras en la construcción de pistas.
Aunque la postura oficial del RSP con respecto a los temas internacionales hace referencia a una “diplomacia equilibrada y dinámica”, la posición del primer ministro electo con relación a los grandes poderes que lo rodean, India y China, también genera preocupación. Las críticas hacia estos países por parte del exalcalde de Katmandú han sido habituales.
Shah mantiene un discurso nacionalista bajo el lema de “Nepal primero” y es un defensor abierto del concepto irredentista del “Gran Nepal”, bajo el que se reclama soberanía sobre territorios que actualmente forman parte de India y Bangladesh.
La relación de Nepal con sus vecinos es compleja, debido a que más allá del discurso de soberanía que propone Balendra Shah, en la práctica su país sigue siendo dependiente de los gigantes de la región para su subsistencia.

La bandera de Nepal, la única del mundo que no es rectangular. Foto: Istock.
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Con la India hay una mayor afinidad cultural, en parte por la religión hinduista compartida por sus poblaciones y a lo largo de décadas el estado indostánico ha influido poderosamente en la política interna de su vecino más pequeño a través de partidos tradicionales como Congreso de Nepal.
India representa más del 60% del comercio de Nepal y es responsable de más del 30% de la inversión extranjera en este país, además de ser proveedor de prácticamente todo el petróleo y gas que consume este estado. A esto se añade que la migración de cientos de miles de nepalíes hacia su vecino del sur es una fuente de ingresos para familias de pocos recursos a través de las remesas.
La relación de Nepal con China es algo menos profunda, pero tuvo un crecimiento notable durante el gobierno de Oli y el Partido Comunista de Nepal, aliado ideológico de Beijing. A lo largo de los últimos años el gobierno chino destinó gran cantidad de recursos a la construcción de infraestructura como aeropuertos y carreteras.
En este escenario, se teme que la política de mayor soberanía que busca impulsar el nuevo gobierno nepalí encuentre su límite en la volatilidad discursiva de Shah y la incomodidad que pueda causar en las potencias limítrofes.
El poco tiempo de existencia que tiene el RSP —tan solo tres años— también genera preguntas sobre su capacidad de sacar adelante las reformas que promete el nuevo jefe de gobierno.
Más allá de lo antes citado, todavía es incierto qué tipo de gestión llevará a cabo Balendra Shah y desde India y China se sigue con inquietud la evolución de sus mensajes.
Bharat Bushan, columnista del diario indio Deccan Chronicle, señala que por ahora parece que tanto Beijing como Nueva Delhi “han perdido sus canales de comunicación tradicionales” a causa de la derrota de los partidos históricos, y en este contexto puede aparecer una mayor influencia de Estados Unidos a través del RSP y los líderes de las protestas de la generación Z.
“Washington también considera a Nepal como parte de su estrategia indopacífica, que tiene como un elemento el cerco a China. Un gobierno liderado por jóvenes, sin vínculos con la India, podría ser más receptivo a la cooperación con Estados Unidos”, explica Bushan.
Desde China hay la percepción de que el nuevo gobierno supone oportunidades para Beijing. Huang Yunsong, subdirector del Instituto de Estudios del Sur de Asia de la Universidad de Sichuan, declaró a South China Morning Post que el triunfo de Shah en Nepal ofrece “oportunidades estructurales” para la mejora de las relaciones entre ambos países.
El académico chino asegura que su país supo gestionar las relaciones con varios gobiernos diferentes en Nepal y que este hecho ofrece “un gran elemento de reflexión para que el RSP busque una interacción más eficaz y efectiva con Beijing”.
“La prioridad no es si se realinea o no la relación, sino cómo conectarnos. China seguirá de cerca la agenda de política exterior de la RSP e intentará alinear con precisión la Iniciativa de la Franja y la Ruta”, señala Huang.















