En el día 52 de su gestión, el gobierno de Keiko Fujimori sufrió su primera baja. Rafael Rey dejó ayer el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) tras presentar su renuncia irrevocable alegando problemas de salud.
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Rey expresó que quedaba a la orden para facilitar “una transferencia ordenada y transparente de la gestión” y puso a disposición la información necesaria para asegurar la continuidad de las políticas y proyectos del MTC.
Preguntado por el tema, el ministro de Salud, Luis Dyer, resaltó el trabajo que emprendió Rey en el Ejecutivo durante los casi dos meses de gestión.
“Es realmente un amigo, un ministro realmente decente, honesto que estuvo a la altura desde un inicio, pero se respeta [su renuncia] por temas de salud”, contestó.
A su turno, Jaime Delgado, senador de Ahora Nación, refirió que el futuro del tren de Lima a Chosica pudo generar alguna discrepancia.
Añadió que Rey era “un personaje con el que cualquiera podía discrepar ideológicamente”, pero que era buen profesional.
Consultado por El Comercio, el analista político Enrique Castillo consideró que la renuncia de Rey se debió a una acumulación de situaciones o hechos y que la gota que habría derramado el vaso sería su estado de salud, el cual decidió priorizar.
“A Rafael Rey se le notó incómodo desde el primer momento. Creo que no le cayó bien la desautorizada que le dio Fujimori con respecto de los trenes de Chosica. Desde allí se abre una grieta en la relación de Rey y Ejecutivo”, aseguró.
No descartó que “también haya habido presiones de todo tipo” en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones

