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Ivanna R. Palma tiene la agenda de una atleta profesional y la risa de una niña que aún se sonroja cuando le preguntan sobre el amor. De día, es actriz y funge como una pequeña cupido en “Adorable Cupida”. De tarde, es una gimnasta que entrena cuatro horas y pule movimientos con la disciplina que le implica viajar para ganar medallas de oro en otros países. De noche, hace tareas y se acuesta pensando en madrugar. Tiene nueve años, al menos 150 medallas en gimnasia olímpica y un debut protagónico en una película peruana que llega a los cines el 12 de febrero.
Ivanna R. Palma tiene la agenda de una atleta profesional y la risa de una niña que aún se sonroja cuando le preguntan sobre el amor. De día, es actriz y funge como una pequeña cupido en “Adorable Cupida”. De tarde, es una gimnasta que entrena cuatro horas y pule movimientos con la disciplina que le implica viajar para ganar medallas de oro en otros países. De noche, hace tareas y se acuesta pensando en madrugar. Tiene nueve años, al menos 150 medallas en gimnasia olímpica y un debut protagónico en una película peruana que llega a los cines el 12 de febrero.
Su debut en cine fue con el director Alex Hidalgo en “Vaguito” y continuó en “De vuelta a los 80”. Sin embargo, en “Adorable Cupida”, también de Hidalgo, Ivanna asume el centro de la historia. Interpreta a Alba, una niña que teme que sus padres se divorcien y decide convertirse en cupido para que “el mundo” vuelva a enamorarse.
Ivanna R. Palma nació en Estados Unidos, pero tiene nacionalidad colombiana de parte de sus padres. Sus primeros papeles en el cine se dieron en películas peruanas. (Foto: ARCHIVO EL COMERCIO/CESAR ALVARO CAMPOS MEDINA)
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La intención del director fue hacer una película familiar, pensada para que madres e hijas puedan verla juntas, aunque el tema toque separaciones e inseguridades adultas. Un narrador empieza la película como si fuera un cuento de hadas, envuelto en paisajes luminosos de Oxapampa, Pozuzo y Villa Rica. “Alex dice: 3, 2, 1, acción, y yo me río”, dice y esconde sus manos.
“Soy Ivanna Rojas Palma Gonzales Tovar”, la niña se presenta con el pecho erguido durante una conversación con este diario. Vive en Nueva Jersey con sus padres Gina Palma y Oscar Rojas, ambos gimnastas tiempo atrás. Llevan a su hija al colegio, a los entrenamientos cuatro días por semana y el día suele terminar a las nueve de la noche. La disciplina viene de sangre; su padre compitió en Suiza y Puerto Rico en 1997 y 1996 por la Selección Nacional de Gimnasia de Colombia.
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Cuando Ivanna no está soñando en ganar medallas y viajar a Corea del Sur, hace las tareas de su colegio en Nueva Jersey. No es muy fan del estudio cuando la maestra la “regaña” por no cumplir con todo, pero disfruta los cursos de ciencias, porque puede experimentar. Para un torbellino de emociones como ella, que interrumpe la entrevista para mostrar una pirueta, es una hazaña que pueda permanecer en el mismo asiento si no tiene alguna actividad como natación o baile moderno.
“A veces me estreso y soy negativa en la gimnasia, porque me caigo en las competencias y no gano tantas medallas”, dice. Gina, mamá de Ivanna también presente en la entrevista, la mira entre risas y dice: “No seas mentirosa”. Entonces, la pequeña aclara: “Si por ejemplo yo estoy en el último puesto de la competencia y mis amigas en el primero, siento como si ya no quisieran ser mis amigas”, agrega, y después cambia la conversación.
Gina, actriz y responsable de Kosmos, productora detrás de “Adorable Cupida”, acompaña a su hija a todas la entrevistas. “Desde bebecita la encaminamos por la gimnasia y le vimos talento frente al público. Siempre hemos tratado de apoyarla en lo que le gusta, hasta donde más se pueda”, explica.
“La verdad, yo no quiero crecer. Más adelante, quiero que las niñas me vean así…”, Ivanna se levanta del asiento y pone sus manos en la cintura, misma pose de Capitana Marvel, aunque ella desconoce a la superheroína. “De grande, quiero ser como Millie Bobby Brown, de ‘Stranger Things’. Una actriz tiene que ser positiva, porque si eres negativa las cosas malas empiezan a venir”, lo dice con mucha seriedad.
“Quiero que las niñas del mundo me vean y piensen que también puedo ser sus amigas. O que también pueden ser como yo”, afirma Ivanna. “Pero por cosas positivas y ciertas, que luchas por tus sueños y que ellas también lo pueden hacer”, le dice Gina. “Sí”, completa la niña.
Ivanna R. Palma rodó «Adorable Cupida» en la ceja de selva peruana cuando tenía 8 años. (Foto: ARCHIVO EL COMERCIO/CESAR ALVARO CAMPOS MEDINA)
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Es la primera entrevista de Ivanna; a modo de práctica, la inteligencia artificial le ayudó a coger soltura durante las preguntas. La IA le hizo preguntas, la niña respondía. Ya después habló con El Comercio. “Creo que el amor significa que uno puede ser… nice. ¿Cómo se dice en español? ¡Genial!”. Sus cables se cruzan porque, además, habla inglés y un poco de portugués con su amiga.
“El amor de los padres a los hijos es diferente que el de esposos y esposas”, le explica su madre a Ivanna. En “Adorable Cupida”, los personajes adultos —interpretados por Ingrid Altamirano, Miguel Arce, Titi Plaza, Fiorella Flores y Cecilia Tosso— enfrentan versiones más complejas del afecto. Ivanna, mientras tanto, entiende el amor como algo práctico y luminoso, y se sonroja cuando habla del actor peruano Noah Orange, su mejor amigo en la película.
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“En la película, mi personaje soñaba con ser una cupida, quien tiraba flechas para que toda la gente se enamore, y amen a sus mascotas, a su familia y a los demás. Amar es que hagan cosas buenas y que encuentren parejas para que sean felices”, dice. ¿Y qué es el amor? “Es como que la persona puede ser genial, que te traigan lo que tú quieras, que ayudes a las personas. Por ejemplo, si yo le digo a mi mamá que me compre algo y ella me dice que sí. Por ejemplo, ahora me voy a comprar un ratoncito muy bonito. Así me está amando, y también me ama con abrazos, besos y todo. Si a veces mis padres me dicen ‘no’, significa que es peligroso o porque no hay plata”, agrega Ivanna, como quien lanza una flecha y confía en que dará en el blanco.




