MIRA: Asesinos transmitieron en vivo el crimen: ¿qué se sabe de la cruel muerte de tres chicas en Argentina atribuida a narcos peruanos?
Cinco días después de que las chicas salieran de La Matanza, sus cuerpos fueron hallados enterrados en el patio de una vivienda de Villa Vatteone, escena que selló la hipótesis de un crimen narco “disciplinante”.
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El alias de Pequeño J ya sonaba en los círculos del narcomenudeo del sur bonaerense especialmente tras la caída de Raúl Martín Maylín Rivera, alias ‘Dumbo’, a comienzos de 2024. Las operaciones del delincuente peruano habrían estado concentradas sobre todo entre las villas 21-24 y la Zabaleta, según La Nación.
Las autoridades no solo difundieron la identidad de Valverde sino que además precisaron que había nacido en La Libertad y lo describieron como un operador “extremadamente sanguinario”, sin límites a la hora de “disciplinar” a su gente. Esa idea del castigo como método quedó encapsulada en una frase que, según reconstrucciones oficiales, se oyó en la transmisión del tormento: “Esto le pasa al que me roba droga”.

En las últimas horas el periodista de La Nación, Luis Gasulla, difundió un video inédito de Pequeño J cuando tenía 13 años. En la filmación se puede escuchar la voz de su padre, quien habría formado parte de una banda llamada Los Marqueses y muerto en el 2018.
Pequeño J habría llegado a Argentina en el 2020 para ser protegido por miembros cercanos a su familia, informaron en Crónica TV.
La policía ha descrito a Valverde como un escurridizo delincuente que saltaba de casa en casa para evitar ser localizado mientras traficaba en las villas bonaerenses. Pese a ello, las autoridades lograron triangular una de sus últimas ubicaciones, una casa en La Matanza donde hallaron una pistola Glock .40, munición, documentación, un chip, un ticket del Consulado del Perú y un pantalón manchado de sangre.
En paralelo, se detectaron que el joven realizó múltiples giros en los últimos dos años desde Argentina hacia Bagua, principalmente vía Western Union. Para los investigadores, esa trazabilidad sugiere estructura económica, red de apoyo transfronteriza y capacidad de fuga sostenida con caja propia.
Las autoridades no descartan que el delincuente pueda seguir dentro de Argentina, manteniendo su escurridiza estrategia entre distintos domicilios.
Pero también existe un alto riesgo de que haya fugado del país, por lo que las autoridades argentinas no solo han emitido una alerta a nivel nacional sino que han fortalecido los pasos fronterizos, especialmente los de Paraguay y Bolivia, además de que la Interpol emitió una circular roja para su captura internacional.
Junto a Pequeño J, las autoridades también buscan a Matías Agustín Ozorio, presunta mano derecha del delincuente peruano y posible autor material del triple homicidio.
Hasta el momento 7 personas han sido detenidas en relación al caso. El martes 23 cayeron Andrés Parra, Miguel Villanueva Silva, Celeste González Guerrero y Daniela Ibarra, en el interior de la casa del crimen mientras intentaban limpiar el lugar. Uno de ellos aseguró a la policía que las jóvenes fueron asesinadas por robarle cinco kilos de cocaína al cártel, una versión que no ha podido ser confirmada por las autoridades. A los cuatro sospechosos se les imputó el cargo de homicidio calificado.
El viernes fue capturado en Bolivia Lázaro Víctor Sotacuro, quien se habría encargado de trasladar a las víctimas desde La Matanza hacia Florencio Varela, las jóvenes habrían sido engañadas al asegurarles que se dirigían a una fiesta por la que les pagarían 300 dólares a cada una.
Al día siguiente las autoridades detuvieron a Ariel Giménez, un joven de 29 años acusado de cavar el pozo y enterrar los tres cuerpos; mientras que la sobrina de Sotacuro, Florencia Ibáñez, fue detenida el lunes tras confesar que había estado a bordo del auto que trasladó a las jóvenes horas antes del viaje.
En paralelo al avance del expediente, familiares cuestionaron la tesis oficial: Lionel del Castillo, padre de Brenda, dijo que no cree en la versión que apunta a “Pequeño J” y que sospechaba que “están encubriendo algo, esto es un encubrimiento bárbaro“. Mientras Sabrina, madre de Morena Verdi, sostuvo que el joven peruano “no es el responsable” y aseguró que hay personas que quieren “desviar la investigación”, sin precisar a quiénes se refería.
Por su lado, Antonio, abuelo de Brenda y Morena, reclamó justicia en las marchas; en los actos también se pidió que el caso pase a la Justicia Federal para evitar zonas opacas de la investigación




