Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Un poderoso instrumento con 5.000 ojos de fibra óptica ha revelado un mapa del universo que cuestiona nuestras ideas sobre el cosmos.
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Más allá de eso, sin embargo, es muy poco lo que los científicos saben con certeza sobre la energía oscura.
Hasta ahora, se cree que la energía oscura se comporta como una “constante cosmológica”.
Esa “constante cosmológica” es un factor que Albert Einstein añadió a las ecuaciones de su teoría general de la relatividad y que explica por qué el universo se mantiene en un estado estable de expansión, según explica Claire Cameron en un artículo de la revista Scientific American.

Esta pequeña parte del mapa muestra la estructura a gran escala del universo, creada por la gravedad. Cada punto representa una galaxia. Las zonas más densas indican regiones donde las galaxias y los cúmulos de galaxias se han agrupado para formar los filamentos de la red cósmica.
/ DESI
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Las nuevas observaciones, sin embargo, refuerzan una idea que DESI ya venía notando hace un tiempo, y es que la energía oscura no se mantiene estable, sino que va evolucionando.
En 2025, DESI ya había anunciado que el efecto antigravitacional de la energía oscura podría estar debilitándose.
A medida que el espacio se expande aumenta el espacio entre las galaxias, y, a su vez, la energía oscura acelera esa expansión.
Pero si la energía oscura en realidad se está debilitando, podría influir en la forma en la que entendemos el universo.
Hasta ahora, la visión más aceptada es que la energía oscura se mantiene casi inalterable.

La energía oscura es una misteriosa fuerza que acelera la expansión del universo.
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Por eso, estas nuevas pistas “auguran un futuro diferente para nuestro universo al que se venía pensando desde que se introdujo la energía oscura en nuestro presupuesto cósmico”, explica García.
Los anuncios de DESI sobre la energía oscura podrían implicar un cambio radical en el modelo de cómo se explica el funcionamiento del universo, el balance que hay entre energía y materia y cómo sería su final.
Algunos científicos creen que una energía oscura que se debilita implica “un nuevo paradigma para la cosmología moderna”, según le dijo a la BBC en 2025 Young Wook Lee de la Yonsei University, en Corea del Sur.
Si eso es así, incluso existe la posibilidad de que llegue un momento en el que la energía oscura sea tan débil que la gravedad comience a halar a las galaxias entre sí, hasta causar lo que los astrónomos llaman la Gran Implosión (Big Crunch).

El instrumento DESI está instalado dentro del Telescopio Mayall, en Arizona
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Los investigadores del DESI ahora planean aumentar el mapa un 20%, hasta cubrir 17.000 grados cuadrados, que es la medida que se usa para saber qué área ocupa un objeto en el cielo.
“Si extiendes la mano con el brazo extendido, la uña del dedo meñique cubre aproximadamente 1 grado cuadrado”, explica el astrofísico Ethan Siegel en el portal Big Think.
La luna, por ejemplo, ocupa unos 0,2 grados cuadrados.
Esa versión ampliada del mapa cubrirá áreas cercanas a la Vía Láctea, o zonas donde el brillo de las estrellas o la atmósfera dificultan la observación de objetos lejanos.
También planean explorar galaxias enanas, y corrientes estelares, que son bandas de estrellas arrancadas de galaxias más pequeñas por la gravedad de la Vía Láctea.
Según DESI, el objetivo es comprender mejor la materia oscura, la forma invisible de materia que constituye la mayor parte de la masa del universo, pero que nunca se ha detectado directamente.
“No sabemos qué encontraremos, pero creemos que será bastante emocionante”, dice Michael Levi, director del DESI.














