jueves, julio 16

Pagar deudas será uno de los principales destinos de la gratificación para el 26% de peruanos encuestados, según un reciente estudio del Grupo de Investigación de Mercados (GRIM) de la USIL. Sin embargo, no todos llegan a julio con la misma situación financiera.

Mientras una persona puede necesitar ponerse al día con una deuda, otra podría estar al corriente con sus pagos, pero no tener ningún ahorro para enfrentar un imprevisto. También están quienes ya tienen cierta estabilidad y pueden destinar este ingreso a una meta de mediano plazo o a una inversión.

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Para María Chirinos, gerente de Canal Personas de Equifax, la gratificación no debería distribuirse automáticamente siguiendo una misma fórmula para todos. “La decisión más inteligente es identificar qué situación podría deteriorar más rápido las finanzas y atenderla primero. Ese orden evita, por ejemplo, intentar invertir mientras se mantiene una deuda costosa o usar todo el dinero para pagar obligaciones y quedar expuesto a volver a endeudarse ante el primer imprevisto”, sostuvo.

Según Chirinos, estas son las decisiones que se deberían evaluar: Si se tienen deudas atrasadas o que cuestan demasiado, el primer objetivo debería ser recuperar el control. “Empieza por identificar los pagos vencidos y las deudas que generan un mayor costo. Si destinarás una parte de la gratificación a un préstamo, pregunta expresamente cómo se aplicará el dinero: un pago anticipado reduce capital y, con ello, los intereses, comisiones y gastos asociados al saldo pendiente, no es lo mismo que simplemente adelantar cuotas futuras. Antes de pagar, confirma qué opción estás solicitando y cómo cambiará tu deuda”, explicó Chirinos.

Se debe considerar también si al momento de querer pagar una deuda, se podría quedar sin un respalda, lo que generaría un nuevo problema. Si se utiliza toda la gratificación y luego aparece un gasto inesperado, se podría terminar recurriendo otra vez al crédito. Después de atender atrasos u obligaciones que ejercen mayor presión sobre tus finanzas, se debe evaluar si conviene conservar una parte como primer colchón para imprevistos. El objetivo no es solo reducir una deuda hoy, sino evitar crear otra mañana.

Pagas tus obligaciones a tiempo, pero cualquier imprevisto te obligaría a pedir prestado. En este caso, la prioridad podría ser empezar un fondo de emergencia. No es necesario construirlo de una sola vez: la gratificación puede servir para crear una base que luego continúe creciendo con aportes periódicos y que debe estar separado de gastos cotidianos.

Una matrícula, un seguro, un mantenimiento necesario, un gasto de salud programado o los compromisos de fin de año no deberían convertirse en “imprevistos” cuando ya se conocen con anticipación. En lugar de gastar ahora y endeudarse cuando llegue la fecha, se recomienda separar desde julio el dinero que se necesitará más adelante. Prepararse para un gasto conocido también es una forma de ahorro.

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Tus deudas están bajo control y ya cuentas con un respaldo. La gratificación puede ayudarte a avanzar más rápido hacia una meta: capacitarte, financiar estudios, reunir capital para un proyecto, adelantar una compra importante o reducir el plazo de una deuda. “La pregunta aquí ya no es qué problema urgente resolver, sino qué decisión puede mejorar tu situación financiera en los próximos meses o años”, remarcó Chirinos.

Si ya se tiene estabilidad y se quiere invertir, la gerente de Canal Personas de Equifax, indicó que antes de elegir dónde colocar el dinero, define para qué lo quieres y cuándo podrías necesitarlo. Una meta de corto plazo requiere una decisión distinta a una inversión pensada para varios años. “También es importante entender el nivel de riesgo que estás dispuesto a asumir, diversificar y verificar las condiciones de cualquier producto antes de entregar el dinero. Invertir debería ser una decisión informada, no una reacción a tener más efectivo disponible”, finalizó.

Julio Velarde continuará al frente del Banco Central de Reserva por cinco años más.
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