domingo, abril 12

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Casi 28 millones de peruanos acuden este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente de la República y nuevos integrantes del Congreso bicameral. Este proceso se da tras un quinquenio en el que el país estuvo sumido en una profunda crisis política, lo que agudizó el rechazo y la desconfianza ciudadana hacia las autoridades.

Casi 28 millones de peruanos acuden este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente de la República y nuevos integrantes del Congreso bicameral. Este proceso se da tras un quinquenio en el que el país estuvo sumido en una profunda crisis política, lo que agudizó el rechazo y la desconfianza ciudadana hacia las autoridades.

Estas elecciones se caracterizan por la cifra inédita de 35 candidatos presidenciales y tener la cédula de votación más grande y costosa de la historia. Del total de postulantes al sillón rojo, solo dos pasarán a segunda vuelta.

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En diálogo con El Comercio, los analistas políticos César Campos, Katherine Zegarra y José Carlos Requena analizan el panorama del país tras estas elecciones históricas y los principales retos que deberá afrontar el nuevo gobernante.

1. ¿Qué le espera al país luego de estas elecciones tan complejas?

César Campos: Le espera al país la necesidad de tener un presidente que lo pacifique porque estamos muy polarizados. Tiene que haber un lenguaje mucho más constructivo y más pacificador. Es lo que se requiere porque si vamos a seguir polarizando no vamos a alcanzar ningún objetivo.

Katherine Zegarra: A los y las peruanas les espera, en muchos casos, desesperanza, perplejidad en el sentido que no muchos entienden los resultados […] Habrá sentimientos de que más que una fiesta democrática, finalmente sea una elección entre lo que muchos consideran como el mal menor y eso se va a profundizar más en la segunda vuelta. Eso porque no hay candidatos que generen esperanza, que cuenten con ciudadanos que los apoyen de manera importante.

José Carlos Requena: Esto dependerá mucho de los resultados de esta primera vuelta. Esto permitirá avizorar qué tanto margen de razonabilidad podría haber. Luego de hoy veremos qué tan partido está el país o si la situación es más homogénea. Ahí recién se sabrá si es que estamos frente a la posibilidad de romper este ciclo de inestabilidad o si se va a revertir estar tendencia de los últimos años. Por lo que se ve, hasta ahorita, no queda muy claro. Lo único es que veremos qué candidaturas o partidos tendrán presencia en el Congreso, que es un espacio fundamental.

Elecciones Generales 2026. (Foto: Andina)

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2. ¿Qué retos enfrenta el nuevo presidente de la República?

César Campos: Lo principal es el combate a las economías informales: la minería ilegal, el narcotráfico, la minería ilegal, la tala, el tráfico de personas, el tráfico de tierras. Tenemos un cúmulo de poderes fácticos que se mueven en el Perú, que creo que es necesario combatir, porque de ahí deriva el tema de la inseguridad ciudadana, con el alza que tiene la criminalidad organizada en nuestro país.

En segundo lugar tener definiciones sobre el modelo económico, no entrar en contradicciones. Necesitamos que se fortalezcan los organismos reguladores. También acabar con la enorme tramitología y permisología que hay para las inversiones mineras, sobre todo en un ciclo que nos espera hasta los próximos diez años, de alza en la cotización de los metales. El Perú tiene muy buenos proyectos e iniciativas en marcha que deben salir adelante y que están en vías de exploración. Esto último ha tenido un crecimiento sostenido los últimos años, pero se requiere un mayor esfuerzo.

También un desafío grande es tener una definición sobre el tema de Petroperú, vemos cómo se avanza y se retrocede en torno a ello y definitivamente eso es algo para que haya una voz muy clara para definir su destino. Finalmente, defender la autonomía del Banco Central de Reserva.

José María Balcázar asumió la Presidencia de la República tras la caída de José Jerí.

José María Balcázar asumió la Presidencia de la República tras la caída de José Jerí.

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Katherine Zegarra: Probablemente sea un presidente sin mayoría en el Congreso. Por lo que su primer gran reto será mantenerse los cinco años, que ya es un reto bastante grande y antes no se tenía. Esta posibilidad de no saber cuánto tiempo va a durar su mandato, genera una sensación de vulnerabilidad y visión constante de corto plazo en lugar de la búsqueda de políticas públicas de mediano y largo plazo complejas. Probablemente nos toque un presidente sin mayoría, con la necesidad de buscar apoyo [en el Congreso] para que su gobierno sea viable.

José Carlos Requena: Lo fundamental es obtener un sostén parlamentario sobre el cual pueda soportar su gestión: su primer reto es durar. Cuando ya se tiene el posible resultado, mucha gente empieza a ver quién es el vicepresidente porque eventualmente sería quien lo pueda reemplazar. Esta es una mirada realista y muy negativa porque deberíamos aspirar a que quien salga elegido concluya su mandato.

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3. ¿Cuáles deben ser sus primeros gestos políticos?

César Campos: Hacer una convocatoria a la unidad del país. Para ello, reitero, tiene que haber un lenguaje y una retórica menos violenta y confrontacional. Al final de cuenta somos todos los peruanos los que necesitamos unificarnos en torno a ideas muy precisas y políticas muy claras sobre lo que debe ser nuestro destino. Si estamos en divagaciones o entramos en demasiadas peleas y conflictividad no vamos a llegar a ninguna parte.

Katherine Zegarra: Sería muy significativo para la ciudadanía tomar medidas concretas, basadas en evidencia y acompañadas por expertos, sobre la lucha contra la inseguridad. En lugar los estados de emergencia, que no han servido de nada, medidas multiministeriales, interorgánicas. Hablar no solo con la policía sino el Ministerio Público. Fortalecer a la policía y el Poder Judicial también. Esta medidas son las que más valoraría la ciudadanía. Asimismo, comprometerse a realizar cambios importantes en los sectores salud, educación y transportes, que tanto impactan a la vida de los peruanos.

Efectivos policiales durante un operativo en el Callao. (Fotos: GEC)

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José Carlos Requena: Para prevenir este ciclo de inestabilidad es presentar un proyecto de ley que tenga que ver con el rol de los vicepresidentes, una iniciativa que promovió Víctor Andrés García Belaunde cuando fue congresista. Hemos visto que en los últimos años este cargo ha sido clave, como en el caso de Martín Vizcarra y Dina Boluarte. Este proyecto lo que plantea es que si cae el presidente, cae todo el gobierno y se convocan elecciones. Eso podría tener una fuerza similar a la famosa muerte cruzada en Ecuador y podría inhibir la voracidad de algunos actores parlamentarios o la ambición del eventual vicepresidente. Habría que revisar caso por caso las normas llamadas procriminalidad, como la que tiene que ver con los allanamientos.

4. ⁠¿Qué podría hacer para recuperar la confianza ciudadana?

César Campos: Actuar con absoluta transparencia. Hemos tenido los últimos jefes de Estado con demasiadas oscuridades, demasiados tonos grises en su actuación, tanto pública como privada, que se requiere un presidente que sea de puertas abiertas, con una conducta impoluta y limpia, no solo en términos personales sino en ejecución pública. Que no tenga la tentación de solamente nombrar allegados en los puestos públicos sino a gente capacitada. Para ello debe ser una persona de amplia convocatoria, que pueda sumar incluso a personas de otros movimientos políticos. Además, promover la construcción de ciudadanía.

Katherine Zegarra: Es un proceso complicado porque esta degradación de la confianza ha sido mantenida por muchos líderes, durante mucho tiempo. Entonces, volver a tener ilusión por los representantes depende de una muestra bastante fuerte de que se trabaja por el bien común y no de intereses particulares. El cargo requiere tener un nivel de transparencia muy grande y, para ello, el próximo presidente debe estar dispuesto a rendir cuentas incluso en temas privados.

José Carlos Requena: Eso tiene que ver con un trabajo consistente, constante y con cercanía a los problemas de la gente. Mandando señales importantes, como que el Ministerio del Interior deje de ser el guardaespaldas del presidente y, mas bien, se preocupe por salvaguardar la seguridad ciudadana. En la época de Pedro Castillo se hizo costumbre que el Mininter se convirtiera en guardaespaldas de los presidentes y eso debería revertirse. A ese sector hay que darle el peso político que debería tener, tomando en cuenta que es una preocupación tan alta entre la ciudadanía.

5. ⁠¿Qué errores debe evitar para no repetir la historia?

César Campos: Además de la transparencia, no tener cenáculos privados, particulares, con capucha o sin capucha; no recibir regalos de gobernadores, relojes Rolex; y mostrarse distante de cualquier tentación de tomar las arcas públicas para beneficios particulares. No debe repetir tampoco el tema de impulsar negociados con los familiares, como lo hizo Pedro Castillo. No ser incoherente, declarar en una línea y seguir otra, eso pasó, por ejemplo, con Petroperú. Debe tener mucha firmeza y convicción en las cosas que haga y no tener un doble rasero. Finalmente, con el Congreso debe buscar consensos, pero no a cambio de prebendas sino de puntos fijos de políticas públicas abiertas, que sean útiles y beneficiosas para el Perú, no para grupos particulares.

Katherine Zegarra: El presidente y su élite deben entender que no deben actuar a favor de sus propios intereses y rescatar la dignidad del cargo de presidente de la República como el más importante. Esto está relacionado a que los líderes políticos se comporten a la altura del puesto que representan. Tener una apertura a su vida personal. Hay que entender que este cargo es el que menos intimidad y, en este caso, habrá mucho escrutinio porque hay mucha responsabilidad en juego. Entonces debe evitar actos como reuniones en las noches, a escondidas, encapuchado. Alejarse y suspender amistades de proveedores del Estado y no recibir ningún tipo de dádivas.

José Carlos Requena: Tanto desde el Ejecutivo como desde el Congreso debería aspirarse a que se reponga el equilibrio de poderes. Será importante tener un presidente sin complejos, con una agenda real y que sepa contener el apetito populista que venga desde el Parlamento. Lo que hemos tenido, sobre todo en el gobierno de Dina Boluarte, son presidencias sometidas. Eso no necesariamente requiere un cambio particular sino es una voluntad y una consciencia de volver a nivelar la cancha. Quien sea elegido presidente debe tener consciencia de ello. Además, buscar a un grupo de ministros competentes y respetados en sus sectores, también ha habido un deterioro en esa función, se ha estado repartiendo ministerios según simpatías y no con criterios meritocráticos.

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