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Menos de un mes después de una histórica cumbre en China en la que Xi Jinping y Donald Trump intercambiaron sonrisas y gestos de cortesía, Washington dio una nueva demostración de fuerza que probó que la rivalidad entre las dos mayores potencias del mundo está lejos de acabar. El Pentágono avivó las tensiones al añadir a varias empresas destacadas del país asiático a la lista de compañías que, según sus investigaciones, trabajan con el Ejército chino.
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Alibaba, Baidu y BYD rechazaron ser empresas militares y pidieron salir de la lista. “Alibaba no es una empresa militar china ni forma parte de ninguna estrategia de fusión militar-civil”, señaló la empresa en un comunicado y amenazó con emprender acciones legales. Baidu, afirmó que la insinuación de que es una empresa militar es “totalmente infundada”.

El logotipo de Alibaba se muestra en una oficina de Alibaba en Beijing, China, el 9 de junio de 2026. (EFE/EPA/JESSICA LEE).
/ JESSICA LEE
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BYD dijo en un comunicado que “no es una empresa militar” y que la designación “contradice gravemente los hechos”. También dijo que “salvaguardará activamente sus derechos e intereses legítimos por todos los medios administrativos y legales factibles”.

Personas visitan el stand de BYD en el Salón del Automóvil de Beijing el 30 de abril de 2026. Foto: Adek BERRY / AFP
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China respondió al anuncio del Pentágono acusando a Estados Unidos de “reprimir” a las empresas chinas y urgió a Washington a “corregir sus prácticas equivocadas”.
“China tomará las medidas necesarias para defender vigorosamente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”, declaró en rueda de prensa Lin Jian, un portavoz de la cancillería china.
Carlos Aquino, director del Centro de Estudios Asiáticos de la UNMSM, considera que la publicación de la lista debió de haber causado mucha sorpresa en China, especialmente porque Trump estuvo hace unas semanas en Beijing.
“Esto ratifica que la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China sigue ahí, y que ante el avance de las empresas chinas en el mundo, es obvio que Estados Unidos está tomando medidas. Para empezar está prohibiendo a estas empresas el acceso al mercado de Estados Unidos, que es uno de los mercados más grandes del mundo”, dice a El Comercio.
Efectivamente, la lista afecta en particular a algunos de los principales gigantes tecnológicos de China, entre ellos las compañías que juegan un rol clave en la carrera de la inteligencia artificial. No es solo Alibaba y Baidu, sino también Tencent, que enfrenta restricciones desde el año pasado. Además, los fabricantes de procesadores de memoria ChangXin Memory Technologies y Yangtze Memory Technologies también integran la lista.
Aquino explica que la decisión del Pentágono aviva varios temores en China. En primer lugar, le restringe el acceso al mercado más grande del mundo y, en segundo lugar, plantea el riesgo de que esa medida se extienda a todas las empresas chinas, lo que afectaría a productos donde el país asiático tiene alta competitividad. “Estamos hablando de paneles solares, autos eléctricos. Otro ejemplo: las empresas chinas tienen mucha ventaja en los chips semiconductores no tan avanzados de 14 nanómetros y más arriba. China ya está empezando a venderlos a todo el mundo y no quiere perder eso”, apunta.

El presidente chino Xi Jinping asiste a una ceremonia de bienvenida con el presidente estadounidense Donald Trump en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 14 de mayo de 2026. Foto: EFE/EPA/Maxim Shemetov
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Además, el analista cree que designar a estas empresas como compañías con un vínculo militar va a dañar mucho su reputación en otras partes del mundo.
“Probablemente todo el mundo tome el ejemplo de Estados Unidos y adopte medidas similares. El problema para China es que esto sea solo el comienzo y que se le cierre el mercado a todas las industrias chinas de tecnología, no solo por parte de Estados Unidos. Acusar a estas empresas de tener lazos directos con los militares, definitivamente va a dañar las empresas chinas”, considera.
La escalada traerá una respuesta de China, que podría llegar a desconocer algunos anuncios comerciales dados por Trump en el marco de su visita a Beijing. El presidente de Estados Unidos afirmó por esos días que China comprará 200 aviones Boeing. La cifra es inferior a los 500 mencionados inicialmente ante la prensa. Además, Washington espera que el país asático espere adquirir más de 10.000 millones de dólares en productos agrícolas estadounidenses.
“China no se va a quedar con los brazos cruzados. China le va a responder de la misma forma, negándole el acceso a su mercado a las empresas de Estados Unidos. Estados Unidos anunció que China iba a comprarle 220 aviones, 20 mil millones de dólares en productos agrícolas, pero China no dice nada. Hasta ahora, el único anuncio es de Estados Unidos. Por eso ahora China podría decir ‘bueno, si tú me estás restringiendo, yo me desdijo de los compromisos asumidos y voy a dejar de comprarte esos aviones o te voy a comprar menos, o voy a dejar de comprarte productos agrícolas, ganaderos’”, dice Aquino.
Para el experto, las siguientes semanas serán claves para ver cómo evolucionan las tensiones entre las potencias. “En todo caso, si las restricciones anunciadas por Estados Unidos se materializan y se extienden, China se va a desentenderse de esos acuerdos y puede ser que volvamos a la guerra comercial. Es incierto el panorama definitivamente”, concluye.













