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La epibatidina es la rara sustancia con la que Rusia envenenó al político opositor Alexéi Navalny, según una acusación de Reino Unido y otros países aliados europeos difundida este sábado, algo negado por el Kremlin.
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Animales de diferentes hábitats han presentado diferentes niveles de la toxina, mientras que los criados en cautiverio no presentan ninguno.
Para la toxicóloga, “encontrar una rana salvaje en el lugar adecuado, comiendo exactamente el alimento necesario para producir los alcaloides adecuados, es casi imposible”.
Entre las que secretan esta toxina en su piel se encuentran la rana tricolor ecuatoriana, de colores brillantes, y la rana venenosa de Anthony.
La epibatidina se ha investigado como analgésico y para el alivio de afecciones inflamatorias pulmonares dolorosas, como el asma y la fibrosis pulmonar.
Sin embargo, no se utiliza clínicamente debido a su toxicidad.
Hay afirmó que la presencia de la toxina en la sangre de una persona “sugiere una administración deliberada”.
“La toxicidad de la epibatidina puede incluso verse incrementada por la coadministración de ciertos otros fármacos, y estas combinaciones se han investigado”, sostuvo Hay.
La epibatidina puede detectarse mediante una combinación de cromatografía de gases y espectrometría de masas.
La cromatografía de gases ayuda a separar los compuestos de interés, mientras que la espectrometría de masas descompone las sustancias químicas en fragmentos específicos para crear una huella única de la sustancia, que posteriormente puede identificarse.
“Este es un método de envenenamiento humano increíblemente raro. Los únicos casos de envenenamiento por epibatidina que conozco fueron de laboratorio y no fueron mortales”, señaló Johnson.
El gobierno ruso, que ha negado repetidamente cualquier responsabilidad por la muerte de Navalny, desestimó las últimas acusaciones calificándolas de “un engaño propagandístico occidental”, según la agencia de noticias estatal rusa TASS.
En tanto, la embajada rusa en Londres declaró: “Hay que preguntarse qué clase de persona se creería esta tontería sobre una rana”.

Navalny era el opositor más prominente del presidente ruso, Vladimir Putin. (AFP vía Getty Images).
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En el comunicado conjunto, los países europeos dijeron que “ada la toxicidad de la epibatidina y los síntomas reportados, es muy probable que el envenenamiento fuera la causa de su muerte”.
“Navalny falleció en prisión, lo que significa que Rusia tenía los medios, el motivo y la oportunidad de administrarle este veneno”, añadieron.
Navalny, activista anticorrupción y el líder de la oposición más enérgico de Rusia, falleció repentinamente en prisión a la edad de 47 años.
En 2020, fue envenenado con el agente nervioso Novichok. Recibió tratamiento en Alemania y fue arrestado en el aeropuerto a su regreso a Rusia.
Antes del anuncio de este sábado, la esposa de Navalny, Yulia, había argumentado en numerosas ocasiones que a su esposo lo habían matado envenenándolo mientras cumplía condena en una colonia penal del Ártico en 2024.
En septiembre del año pasado, Yulia Navalnaya afirmó que el análisis de muestras biológicas de su esposo, conseguidas de contrabando, y realizado por laboratorios de dos países, demostraba que su esposo había sido “asesinado”.
En el momento de su muerte, Navalny llevaba tres años en prisión por cargos falsos y recientemente había sido trasladado a la colonia penal del Círculo Polar Ártico.
Según versiones rusas, el hombre de 47 años dio un breve paseo por su colonia penal siberiana, dijo que se sentía mal, luego se desplomó y nunca recuperó el conocimiento.
La familia de Navalny confirmó posteriormente que el activista político falleció ese mismo día.














