Las reuniones del presidente José Jerí con el empresario chino Zhihua Yang lo siguen complicando. No solo por la poca claridad de sus explicaciones, sino porque en el Congreso ya empiezan a sonar los tambores de censura y vacancia.
Plantear este tipo de mociones –ya suman seis– a menos de tres meses de las elecciones parece poco realista para unos e irresponsable para otros. Lo cierto es que la mayoría de parlamentarios se encuentra en campaña por la reelección y ese prurito electoral –para bien o para mal– juega un papel fundamental en esta trama china.
El martes, dos días después de haberse emitido el reportaje de “Cuarto poder” en el que se ve a Jerí en el Market Capón de Zhihua Yang, el partido Alianza para el Progreso fue el primero en difundir un comunicado exigiendo la renuncia del mandatario.
“Ante la gravedad de los hechos conocidos y el daño ocasionado a la institucionalidad democrática y a la confianza ciudadana, exigimos su renuncia inmediata, como un acto de responsabilidad política y moral frente al país”.
Nadie podría negarle a APP que su comunicación marcó un hito respecto a la postura del partido frente a otros gobiernos, pero parece que se quedó en eso: solo un hito, pues ningún miembro de la bancada acuñista en el Congreso se ha sumado a las mociones de censura que vienen circulando.
El mismo martes, la candidata de APP Marisol Espinoza no pudo asegurar –en entrevista con Canal N– que su bancada firmaría las mociones de censura. “Cualquier cosa puede pasar”, dijo. Eso sí, advirtió que “por coherencia” su partido debía sumarse a los pedidos de sanción contra Jerí.
Lo mismo desde Somos Perú. Hace apenas una semana, luego de difundirse las primeras imágenes de Jerí en el chifa, su vocero Héctor Valer dijo airado que Jerí formaba parte de un “engranaje de corrupción”. Días después, y con otra actitud, Valer se mostró en contra de que prospere una moción de censura o vacancia contra José Jerí. Admitió también que no había los votos suficientes para una censura o vacancia presidencial.
La realidad es que actualmente el Parlamento se encuentra en receso y sus integrantes recién vuelven en marzo. El titular del Congreso, Fernando Rospigliosi, ha dicho que el único que puede convocar a un pleno en el receso parlamentario es el presidente de la República. La otra alternativa es reunir 78 firmas de legisladores y así lograr la cita parlamentaria. La primera opción estaría descartada. Para la segunda alternativa, Renovación Popular está reuniendo las firmas.
El miércoles, el presidente José Jerí se presentó ante la Comisión de Fiscalización del Parlamento, y los legisladores presentes hicieron su mayor esfuerzo por hacerse notar y competir en adjetivos contra el mandatario. Hasta los que callaron ante las corruptelas de Pedro Castillo no dudan en levantar la voz ahora.
Del dicho al hecho hay mucho trecho. ¿O será que todo es pura finta?













